lunes, 11 de octubre de 2010

Patricio Valladares, realizador de cine fantástico: Un “Toro Loco” Suelto En Chillán


Luego de sorprendernos con su ópera prima “Curriculum” (2006), donde intervenía el connotado actor Nelson Villagra, y tras golpearnos bajo con su trilogía de relatos en Dirty Love (2009), Pato Valladares, cineasta chileno oriundo de Chillán, ya prepara el estreno de su última obra TORO LOCO (2010), la cual está finalizando su post-producción, y con la que pretende darse a conocer de forma masiva y crecer como realizador, tanto acá en Chile como en otras latitudes.

¿Cuál fue tu principal motivación para entrar en el área audiovisual?

Siempre me gustaron los cómic, eran mi pasión y lo que yo quería era desarrollarme en esa área, claro que sabía que quizá en una primera instancia debía aterrizar esa idea y es así como opté por estudiar un taller de comunicación audiovisual por medio del cual realicé mi primer corto con temática zombie, tras el que se sucedieron muchos, siempre con temáticas de extrema violencia (“Aberración”, “Paranoia Asesina”). Después me picó el bicho por estudiar cine, pero el asunto del dinero fue una barrera que no podía sortear en ese momento, así que sin abandonar mi sueño, me metí en una institución de Concepción y cursé Técnico Audiovisual donde conocí a un profesor que me ayudó mucho en lo referente a los conocimientos esenciales del cine y en potenciar mi ganas a través de trabajo y sacrificio.

“CURRICULUM”

¿Qué sucedió cuando comenzaste a ejercer?

Luego de eso y una vez egresado, hice mi práctica en el Departamento de Prensa de Televisión Nacional donde me di cuenta del sensacionalismo con que se maneja la información. Ya en el ámbito laboral me coloqué a editar videos forestales y aunque de repente te pagaban bien, no me sentía pleno. Así es que le dije a un amigo que postuláramos a un proyecto Fondart y nos fue mal. Entre las razones que me dieron para objetar el proyecto era que se trataba de un cine demasiado personal, que no se identificaba con Chile y que su argumento era débil. Esta situación me pareció absurda porque te trataban de imponer un sello más comercial con un forzado contenido social… ¡una verdadera huevada!... así es que luego de esa experiencia decidimos hacer a pulso la película “Curriculum” (2006) y mientras la presentaba en festivales, se contactó conmigo un productor que me ofreció llevar el largo a tierras yanquis… y ¿qué te puedo decir? se me abrió el “Sueño Americano”, ya que algunos productores me ofrecieron financiamiento para mi siguiente trabajo.

Entonces me apoyaron con los equipos y yo escribí una historia que girara en torno a una fiesta donde se invitaban a mujeres estupendas para después asesinarlas explícitamente. Una verdadera masacre bien gringa y exportable.

Lamentablemente con la crisis de la bolsa de Nueva York los inversionistas se retiraron y nos quedamos con el presupuesto base, además de un año de trabajo con todo lo que ello implica: storyboard, guión… todo parado, y como lamentablemente no tenía fecha de reinicio, comencé a hacer unos cortos y se me ocurrió la idea de hacer una trilogía. El primero sobre un caníbal. Ahí me surgió el problema de encontrar al actor que lo interpretase, ya que buscamos en todos lados, entre actores de teatro y de cierto recorrido y nada no hayamos a nadie que diera con lo que yo necesitaba y con la factibilidad de entregar lo que requería el papel, así que finalmente decidí hacerlo yo mismo y para el rol de la mujer elegí a mi polola…

La estética que utilizamos fue una muy similar a la que empleó Takashi Miike en “Visitor Q”: cámara en mano y con una imagen tipo documental, bien sucia y real… y para contar la historia, puesto que ambos personajes no hablábamos, ideamos a un par de detectives que dieran el hilo conductor a la cinta, un par de amigos que nunca fueron actores, todo con el escaso dinero con el que contaba.

La segunda película narraba la historia de un oficinista que sufría de impotencia y que se dedicaba a torturar mujeres para compensar dicha frustración. Esa la grabamos en Santiago con un actor caribeño y una go-go dancer que le gustaba la sangre, así es que todo resultó ok.

Y con el tercer filme abordé una sátira de pareja, específicamente sobre las apariencias que intentan proyectar ciertas personas más acomodadas pero con deseos ocultos bien extremos. Un sujeto sometido que mantiene una relación gay que es descubierta por su mujer… y ahí queda la cagada…

Después, con las tres quise hacer un largo, pero me di cuenta que algo faltaba, una presentación potente que fuera introduciendo las historias. Entonces llegué a dar con el tío de mi polola, un viejo con una cara harto cuática que se vestía bien llamativo… de hecho en el pasado fue cantante de la Nueva Ola. Entonces le ofrecí un papel y aceptó, lo único fregado es que hablaba raro, así como Robocop, pero eso a la larga lo aproveché a favor de la película.

Ese fue el proceso de “Dirty Love”, la cual siguió el mismo itinerario que “Curriculum”, vale decir, diferentes festivales, entre ellos Sitges, en los que la película obtuvo algunos reconocimientos.

Entre medio se me ocurrió hacer “La Creación”, una ensalada de ciencia ficción - horror en una cabaña de Los Lleuques y, mirándola bien, es la que menos me gusta, ya que cometí un error fundamental, la hice muy personal, lo que trajo como consecuencia el hecho que sea demasiado hermética. Así es que la estoy trabajando para dejarla más accesible.

APARECE “TORO LOCO”

Y mi última incursión en el celuloide es “Toro Loco”, una película de acción, balas, violencia y marginalidad, que espero que esté lista (con sonido de primera) para octubre próximo, ya que mi intención es realizar unos pre-estrenos en Concepción y Chillán, para luego sacarla del país. Esta cinta ha sido mi producción más contundente y quiero presentarla en sociedad de la manera que se merece.

¿Qué viene ahora para “Toro Loco”?

Lo primero que hicimos fue presentarla en la sección “La Marcha de tus Filmes” del Festival de Cannes, donde la idea fue mostrar la cinta en las mesas de negocios para conseguir agentes de venta y buscar financiamiento para terminarla a gran nivel. Ahora viene la presentación en festivales y los pre-estrenos en las ciudades donde se filmó, para después colocarla en el mercado internacional que es lo que deseo, porque una cosa es luchar por hacerse conocido y otra por hacerse rentable… Si tengo que elegir, claramente me quedo con la segunda opción…

Debe ser difícil estar luchando siempre con el tema del financiamiento…

Me he dado cuenta que en el mundo del cine hay que tener clara una premisa antes de cualquier cosa: el cine es una industria, un comercio y como tal requiere del cineasta saber fijar una pauta de navegación que implique un orden y un trabajo de gestión importante en lo referente a buscar recursos en empresas y otros organismos. Por suerte yo la tuve clara desde el principio y eso me ha ayudado a ir alcanzando metas poco a poco.

Hay que ser muy inteligente para moverse. Es claro que el mundo del cine, así como el del cómic, que a mí me gusta tanto, se mueve en Chile a través de grupos cerrados que están mamando del estado. Eso es una verdadera “mafia” que lo único que consigue es frenar el desarrollo creativo y comercial del cine en Chile.

En otros países la cosa también se da de la misma forma, pero aunque igual existen grupos, hay mayor diversidad de propuestas.

¿Qué opinas de la realidad cinematográfica en Sudamérica?

Se ha avanzado en calidad y eso es destacable. Yo he conversado con algunos realizadores locales y extranjeros y todos coincidimos en que desde el punto de vista de lo técnico se han conseguido logros destacados. Aunque eso todavía no alcanza para competir mano a mano con las producciones venidas de Estados Unidos y Europa.

Lo que yo también alabo es que el número de realizadores ha crecido, y por ende, el número de propuestas nuevas. Eso sin duda que será clave en el desarrollo de la cinematografía continental.

¿Cómo preparas una producción y la llevas a cabo?

Nada debe dejarse al azar y lo primordial es saber que los recursos con que cuentas son la base para el éxito de la realización. Hay que ponderar todo: escenarios, actores, pre y post producción, etcétera, un sinfín de elementos que no se deben olvidar y que siempre deben dictar la pauta de cómo nos vamos a mover. Independiente de los géneros o los temas que queramos tocar -yo he hecho gore, terror, acción- siempre hay que ser aterrizado con los recursos… Mi lema es: El cine es un negocio y nunca hay que olvidarlo…antes que arte es una industria comercial cuyos parámetros son los mismos que cualquier otro rubro de ese orden.

¿Cuáles son tus influencias?

Hay varias y seguro que si las nombro me quedo corto… por ejemplo, Gaspar Noe, por lo experimental y explícito; Robert Rodríguez por la autogestión y el vértigo de su propuesta; Clive Barker por como conjuga un sello personal con la balanza comercial; Takashi Miike por el gran abanico de géneros y por lo inquietante de su imagen; toda la obra de David Cronenberg, algo de David Lynch y no pueden faltar autores tan de culto como Lucio Fulci, Darío Argento, Tobe Hooper. Ahora en el mundo del cómic tengo mis referencias como Frank Miller, Graeme Mc Millan (Kick Ass) y Miguel Ángel Martín… como puedes ver, las vertientes son muchas, pero todas pasan por mi filtro, por mi individualidad como cineasta y eso es lo relevante.

¿Qué sucede con Patricio Valladares después de “Toro Loco”?

Espero seguir haciendo películas, poder dar los pasos apropiados para gestionar más recursos y llegar en un momento a poder trabajar de lleno en el cine, con una buena base de financiamiento.

Pero ahora mis expectativas están colocadas en saber vender “Toro Loco”, que le vaya excelente, tanto aquí en Chile como en el extranjero, y que me pueda abrir puertas, ir haciéndome un espacio y un nombre, ya que de esta forma tendré mejores posibilidades de continuar haciendo cine que es mi gran pasión. En relación a eso es que, en estos momentos, estoy muy satisfecho porque he obtenido un proyecto del Consejo de Fomento Audiovisual de la Octava Región para realizar un largo que espero comenzar en el verano y que será un drama de acción rural con mucho vértigo y humor negro. Confío en que este será un paso importante para mi consolidación y lógicamente espero que el resultado sea aun mejor que mis trabajos anteriores.