lunes, 11 de octubre de 2010

Hijo de la Valentía: Facundo ya no sabe que lo amo, que aun muero de amor por él


Por Miguel Cuellar

Facundito es un niño de cuatro años que se me enquistó en el corazón, es el Hijo de la Valentía. A Facundito, niño, mi niño, ya no lo puedo ver, ya no lo puedo abrazar, ni jugar con él, jugar a que somos súper héroes; pero si lo pudiera ver, si lo pudiera abrazar y pudiera jugar con él, jugar a que somos súper héroes, le diría que nosotros no somos los únicos héroes… no somos los únicos súper héroes.

Hace casi 200 años algunos héroes, algunos súper héroes, y otros no tanto, lucharon por la independencia, por la libertad, por la igualdad, por la democracia, por la república. Este fin de semana se celebró, creo, por esto. Pero Facundito, no creas tanto, no te dejes llevar por los fuegos artificiales, por los desfiles. Por mi parte, solo se que mañana no podré pagar el colegio por lo cual no podré elegir que tipo de educación recibirás; solo se que ayer no pudimos llegar a la playa porque un hotel hermosísimo, blanco, blanco, blanco, que dolían los ojos, no nos dejo pasar; solo se que la empanada que me comí ayer no tenía tanta carne como la que comió tu abuela sentada en un balcón del hotel blanco, blanco, blanco que no nos dejó pasar a la playa.

Solo se que hoy nos faltan héroes, nos faltan súper héroes que puedan luchar como los de antes, además, se que ya no sabes que te amo, que aun muero de amor por ti, porque ya no te puedo ver, ya no te puedo abrazar, ni jugar contigo; jugar a que somos súper héroes, como los que faltan. ¿Cómo llegarás a serlo? No tengo duda que serás un héroe, un súper héroe, Hijo de la Valentía...