lunes, 11 de octubre de 2010

David Contreras, realizador audiovisual angelino: A la Caza de Sueños Fantásticos


Hace unos meses presentó su última película Abandonados, próxima a distribuirse en Santiago, en la que aborda el tema del holocausto mundial visto con ojos chilenos, donde los sobrevivientes deben luchar en un panorama devastador y angustiante por reconstruir sus vidas y su entorno, macabra coincidencia con lo vivido este año en nuestro país debido al terremoto 8,9 de febrero pasado.

Por Arnoldo Ferrada
Periodista
Autor del blog de cine fantástico
www.fantasmatadero.blogspot.com


Sin duda que la pasión y el trabajo son la fórmula perfecta para alcanzar metas y concretar sueños. Si no que lo diga David Contreras, un realizador angelino que a fuerza de convicción, tesón y trabajo a logrado ir haciéndose un espacio dentro del concierto audiovisual local y regional. Pero nada fue fácil para este joven que desde niño alucinaba con los cómics y las películas de ciencia ficción, ya que tras recibirse de comunicador audiovisual en el DUOC de Concepción, vivió la dificultad de abrirse campo dentro del exigente y competitivo mundo laboral. Es así como tras intentarlo una y otra vez en diferentes lugares, decidió dar vida a su propia productora a la que bautizó con el nombre de Chilefantástico, quizá como un presagio de lo que más tarde comenzaría a emprender.

La idea de Contreras fue abocarse a ofrecer servicios a empresas, instituciones, colegios, en fin, una gama amplia de posibles clientes que requiriesen su asesoría audiovisual, pero el bichito de hacer películas ya estaba en ciernes en la mente de David y poco a poco lo fue cristalizando con la ayuda de amigos y colegas que lo fueron respaldando en los primeros trabajos en formato de cortometrajes que sirvieron de ejercicio para los dos largometrajes que ya tiene a su haber.

David, ¿Cómo comenzó tu pasión por el área audiovisual?

Empezó desde niño a través del dibujo, con la ayuda de mi madre y viendo los dibujos que hacía mi hermano mayor en sus historietas de corte fantástico, con clara referencia a personajes medievales como Conan y con la presencia además de hechiceros y seres sobrenaturales, aunque mi propuesta estaba marcada por la influencia que en ese tiempo ejercía la saga de la guerra de las galaxias.

Mi gran sueño siempre ha sido trabajar en el área del dibujo (cómics), pero ya más grande, y por consejo de mi hermano, comencé un acercamiento mayor con este mundo de las imágenes, donde noté que no había tanta diferencia entre la concepción de un dibujo y la composición de un plano. Es decir, llegué más por rebote que por elección directa a la carrera audiovisual. En cuanto a la predilección del género fantástico, esta se dio por la influencia que tuve en mi niñez al estar bombardeado de películas norteamericanas como “La Guerra de las Galaxias”, que ya mencioné, “Los Gremlins”, “Robocop”, en fin, un sin número de filmes bastante alejados a la producción chilena que se hacia en esos años, y quizá por ese motivo es que no tengo la filiación temática estructural que se manejaba en ese entonces en nuestro país.

¿Qué herramientas te aportó la carrera audiovisual a tu trabajo actual?

Sin duda el orden estructural para plantear una película y llevarla a cabo, en sus aspectos técnicos más relevantes (guión, dirección, iluminación). A pesar de eso, yo me considero más creativo que técnico, pero con el tiempo y la práctica he ido aprendiendo varias cosas que reconozco importantes en mi formación como realizador, quizá la más destacada sea el aprender a trabajar en equipo, es el toque mágico de este cuento, de estos procesos.

¿Cómo nació la idea de la productora?

Este tema surgió como una necesidad de trabajar, más que como una iniciativa pensada solamente en el ámbito creativo, por cuanto, al principio, me costó encontrar trabajo en lo que estudié y por ello me asocié con unos amigos para ofrecer servicios audiovisuales a empresas, instituciones, universidades, etcétera. En resumen, Chilefantástico tiene dos vertientes: trabajo propiamente tal y la de servir como plataforma para mis proyectos personales en el cine.

Háblanos de tus primeros trabajos que entiendo fueron cortometrajes

La verdad es que el inicio fue súper caótico porque tuve varios intentos fallidos, sobre todo con un corto basado en un cómic personal que espero poder llevarlo a buen puerto algún día, ya que en esa ocasión me preocupe de tener a disposición los elementos para filmarlo pero sin un guión, que es la bitácora de viaje… allí comprendí lo esencial que es tener una buena base técnica para desplegar mejor la creatividad.

¿Siempre en el género fantástico?

Sí, por ejemplo, la primera que hice se llamó “Engendros”, que la tengo en VHS, dura como quince minutos y tiene un tratamiento al estilo de “Highlander”. Otro trabajo, que es un mediometraje, se llama “Ciudad X”, con un formato similar a “Sin City”, algo como policías contra mafiosos, muy caricaturescos. Así se sucedieron diversos trabajos bajo el mismo prisma hasta que el 2003 desarrollé “Calor”, mi primer mediometraje oficial y después vino el largo “Demencia” y ahora ve la luz “Abandonados”.

¿Qué temáticas personales deslizas a través de tus películas?

La expresión es clave, es lo que me motiva y estimula para seguir con todas las pilas puestas en este cuento del cine. Para mi hacer cine es una forma de limpiarme de varias cargas emocionales, hay que tener una gran honestidad como realizador y al momento en que construyes un proyecto nacido de ti, este debe poseer un canal amplio y abierto para deslizar tu propio sentir. De esta forma, uno se conecta mucho más y, por ende, engancha aun más al espectador. Claro que tampoco voy a desconocer el poder de las influencias que ha sido y es importante. Al respecto te puedo nombrar a filmes como “Psicosis”, “La Masacre De Texas”, “La Bruja De Blair”, “Halloween”, por nombrar algunas. En el caso de Abandonados, desde su título es una manera sutil de auto-reconocerse “abandonado” frente a la falta de apoyo y respaldo, desde el punto de vista presupuestario, lo que se traduce en esta indefensión que te impulsa a salir con tus propias fuerzas. Tomar los elementos que tenía a mano y aprovecharlos en pos de la película, exactamente como lo hizo Robert Rodríguez cuando rodó “El Mariachi”. Él declaró en varias entrevistas que en esa cinta apeló a las herramientas con que contaba, nada más y ya ven lo que después salió.

¿Cómo fue el proceso de tu primer largometraje “Demencia”?

Este fue largo, estoy hablando de alrededor de cuatro años, y fue así por el tema del presupuesto, el tema de la plata retrasa todo, si no fuera por eso sería cosa de organizarse nada más y el proyecto estaría concretado en unos siete meses.

Todo partió con la idea de realizar un cortometraje de 10 minutos donde la historia principal era muy simple: el tipo que va con su novia al río y la mata… después de tenerla lista la revisamos y no nos gustó el producto final, por lo que en una reunión informal comenzamos a tirar ideas para complementar la historia y así surgió la instancia de dotar al psicópata de un cuento familiar, algo así como sucede en la película de Peter Jackson, “Braindead”, donde la madre del protagonista es una anciana obsesiva y malévola. La estructura final del largometraje devela a los quince minutos quien es el asesino, pero en el resto, en los cuarenta o cincuenta minutos que se suceden, nos vamos al rollo de descubrir por qué este personaje se comporta así. La película tuvo buena recepción por parte de los que la vieron, pero lógicamente tenía un público objetivo más reducido al ser una cinta gore. Con “Abandonados” el cuento cambió e intenté hacer un filme más masivo con temas más cercanos y reales. Por su argumento se deslizan temas desde la comunicación familiar (o mejor dicho la incomunicación que en ocasiones nos hace alejarnos de quienes queremos) hasta las diferencias de diversa índole que priman en la sociedad. Quería que tras el holocausto todos los personajes estuvieran en igualdad de condiciones. Por ejemplo, en el personaje principal de “Abandonados” me basé mucho en mi padre, que también era profesor universitario, lo ideal es crear en base a lo que constituye el entorno de cada uno. En mi caso, creo que me comprometió aun más con la película.

¿Qué autores o películas te influyeron y marcaron?

En primer lugar, George Lucas y Steven Spielberg. Toda su filmografía está direccionada a entretener y construir historias hipnóticas con buenos guiones y talento. Ridley Scott, por su atmósfera, Akira Kurosawa por su concepción del cine tan clara y contundente, Sam Raimi y Peter Jackson, sobre todo en sus inicios. La verdad es que me alejo de lo que llaman cine arte, ya que, respetando las visiones de cada uno, siento que en ese tipo de cintas hay mucha pretensión.

De hecho mi próxima película quiero que tenga un poco de todo lo que nombre en cuanto a que sea una cinta dinámica, con altos grados de violencia y con acción.

¿Cómo ves el panorama fantástico latinoamericano?

Creo que se está produciendo una revolución en cuanto a temáticas. Los más jóvenes ya no se quedan pegados en temas sólo de índole político como antes, sino que están explorando otros mundos y uno de estos es el cine fantástico de terror. La verdad es que, en cuanto autores, estoy más pendiente de lo que sucede aquí en Chile, y dentro de eso, Jorge Olguín surge como la figura ícono dentro del terror. Por ejemplo, en su película “Solos” me gustó la estética del filme, pero eché de menos más zombies, una horda de ellos atacando brutalmente.

Para finalizar, ¿cuáles son tus proyectos a futuro en materia cinematográfica?

Distribuir “Abandonados” a lo largo del país y en diversos festivales, que fue una visión premonitoria en mayor escala de lo terrible que fue este terremoto que azotó al país, y lanzar en DVD “Calor” y “Demencia”. Quizá a partir del próximo año poder embarcarme en otro largometraje, pero como señalé, con una historia donde lo que prime sea la acción entretenida y la violencia desatada. Para ello, ya estoy tirando líneas de lo que puede ser un posible proyecto y ahí iremos viendo en el camino. En todo caso, antes tengo en mente la realización de una película tipo dogma, cámara en mano y en un plazo de una semana como un ejercicio experimental. Ahí veremos como se va desarrollando todo.

COMENTARIO DE “ABANDONADOS”

FICHA:
AÑO: 2008
PAÍS: CHILE
DIRECCIÓN: DAVID CONTRERAS
PRODUCCIÓN: ROGGER ZAÑARTU
PROTAGONISTAS: CÉSAR ROJAS, RUBÉN PACHECO, MARÍA ALICIA PEÑA, HUMBERTO FIGUEROA, VIVIANNE COMPAGNON, SOFÍA RIVERA.

ARGUMENTO:

Año: 2049. Fernando Cortés es un profesor universitario de la ciudad de Los Ángeles, que vive sumido completamente en su trabajo, tanto que ya no le dedica tiempo a su familia, ni siquiera en la víspera de la navidad, que pasará junto a ellos: su esposa, su hija, el esposo de esta y su nieta. Todo debido a que prepara un seminario sobre el calentamiento global que va a dictar en Santiago, y es que el tema lo apasiona por cuanto la información que maneja devela la posibilidad de una gran hecatombe mundial que afectaría la vida humana en la tierra. Es así como sus terribles sospechas se hacen realidad y los ataques nucleares se multiplican, borrando del mapa a todo Chile. Tras el caos que esto genera, todo desaparece y uno de los sobrevivientes es precisamente Fernando, quien en medio de paisajes desérticos conoce a Juan Isla, un sujeto de clase media que también queda vivo, luego de perder a toda su familia. Con él inicia una travesía por la nada, en medio de la ocupación de las fuerzas armadas y carabineros, con el fin de encontrar un sitio apto para vivir, que los reconcilie con su pasado y los motive para rearmar su presente y buscar un futuro, partiendo de cero y en completa soledad, situación que los instará a sacar las fuerzas interiores del alma humana, cargada de melancolía pero también de fe en la nobleza de los hombres.

COMENTARIO:

La cinta se divide en dos instancias, la primera donde se muestran a los personajes principales en sus vidas cotidianas, delimitando sus diferencias y distinguiendo la profunda alienación con su entorno. En el fondo, ambos son seres que viven en una constante soledad, en una marginalidad de espíritu que luego de alcanzar la segunda parte del filme, vale decir, el día después del desastre apocalíptico, se encuentran y en su trayecto por las zonas comienzan a venir a sus cabezas y corazones todo el compendio de quiebres afectivos que los hacen florecer emocionalmente. En otras palabras, antes lo tenían todo pero vivían pobres de alma y ahora, cuando el escenario es adverso y ya todo está destruido, recrean un mundo interno rico en afectos y valores positivos.

Desde lo técnico la película está lograda, ya que el limitado presupuesto fue hábilmente aprovechado con el fin de potenciar una historia muy humana por sobre el típico relato de desastres y acción sin médula. Ese es un punto a favor para Contreras: la preocupación por deslizar un mensaje con convicción a través de las grietas de un mundo destruido por la estupidez del hombre. La fotografía es aceptable, buena banda sonora, actuaciones con altibajos (lo mejor es la interpretación de César Rojas quien hace de su personaje un sujeto creíble) y algunos atractivos momentos como cuando se desata el desastre en las calles de Los Ángeles, el día después del holocausto y las escenas finales en que muestran a un Fernando Cortés abatido pero con un fuerte testimonio de vida. Quizá la edición resulte algo lenta por momentos y demasiado vertiginosa en otros, lo que hace que el filme decaiga en algunos tramos del metraje y en otros maree por completo. Aun así, me quedo con la propuesta esencial de la cinta y su afán por desnudar al ser humano, quitando todos los adornos que nos vamos colocando a lo largo de la vida, develando lo iguales que somos y transformando el largo no sólo en una obra ambientalista y catastrófica como pudiese ser captada en una primera lectura, sino además como un remezón a las entrañas del hombre sobre lo que hemos provocado con este sistema tan devorador de afectos y valores, alienándonos de quienes en realidad somos…

Sin duda que David Contreras está creciendo como realizador, pero la pasta la tiene, va por buen camino… Es un realizador con empuje y ganas y eso se respira en la película, porque mientras haya pasión, habrá algo que decir.

Buena y arriesgada película chilena que sin duda es un punto de partida para un realizador que dará que hablar.