jueves, 11 de marzo de 2010

La Construcción de la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles de Gaudí de Triana: una Obra de Trascendencia Mundial para la Región de O’Higgins


El reciente terremoto dañó gravemente templos que son parte del patrimonio y de la expresión de fe de miles de personas en el país. Solo en Rancagua, por citar los ejemplos más emblemáticos, la Catedral y la histórica Iglesia de la Merced, testigo mueble de la Batalla de Rancagua, se encuentran seriamente deterioradas. Sin embargo, no todas las noticias hablan de iglesias que se caen, sino también, silenciosamente, surgen iniciativas de otras que se levantan. Es el caso del la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles, que espera erigirse en la capital regional, y cuyo arquitecto es nada menos que el célebre artista español Antonio Gaudí.

Por María Antonia Pulgar
Magister © en Historia del Arte
Ilustración de Alonso Salazar

La capital de la Sexta Región de O’Higgins, Rancagua, ya no sólo podría ser recordada por los chilenos y los extranjeros como la ciudad del “desastre” sino, por el contrario, como la ciudad de la hermandad entre dos pueblos: el chileno y el español. Todo esto debido a que será construida una capilla de inmejorables atributos arquitectónicos y artísticos, donada con tal fin.

El diseño de la Capilla fue realizado por el arquitecto y genio del modernismo español Antonio Gaudí a un sacerdote franciscano chileno para que se construyese un símbolo de unión entre ambos pueblos en la ciudad de Rancagua, donde anteriormente tuvo lugar una de las batallas más sangrientas en el proceso de Independencia.

“El hombre para estar completo debe tener un lugar para cada una de sus necesidades: un lugar para vivir, alimentarse, amar, cobijarse… y un altar donde orar”. Así fueron las palabras del gran alcalde de Florencia, Giorgio de la Pira, para designar las necesidades de cualquier persona en la tierra. Y esta connotada capilla podría constituirse en un inigualable altar donde el pueblo chileno, específicamente el de la Sexta Región, podría dirigirse a su Creador.

LA CAPILLA Y SU HISTORIA

Nicolás Díaz, médico, que fuese entre muchas otras cosas senador en 1994, supo a través de su hijo también médico, que ejerce en la ciudad de San Fernando, de una hermosa capilla en esta ciudad, la que fue destruida por el terremoto de 1985 y que se encontraba catalogada como monumento nacional. Buscando fondos para su reconstrucción, este connotado médico y senador demócrata cristiano se comunicó con Jorge Precht, abogado de los senadores de la bancada política, el que le habló del proyecto de Gaudí en Chile, hasta ahora desconocido para la mayoría de los chilenos.

Precht le enseña además su historia, es decir, que este proyecto nace de la petición que hace un sacerdote franciscano residente en la ciudad de Rancagua que viaja a Europa, el que queda admirado de la obra de Antoni Gaudí. El religioso, fray Angélico Aranda Hurtado (1870-1961) escribe a Gaudí el día de la Asunción de la Santísima Virgen haciéndole la petición el año 1922 de que donara para la ciudad, pueblo de mineros y ganaderos, el proyecto de una capilla, ofreciéndole a cambio el pago en oraciones.

Gaudí, luego de pensarlo y viendo los planos del terreno que le manda Aranda, se da cuenta que eran prácticamente de las mismas dimensiones que destinaría a la capilla de la Asunción en la Sagrada Familia y que proyectó que se construyera en la fase final. Le responde entonces Antoni Gaudí al religioso Aranda el 12 de octubre (Día de la Raza), donándole los bosquejos de esta capilla para que se construyera una idéntica en el “nuevo” continente.

Debido a la muerte de ambos: Antoni Gaudí y del padre Aranda, y a la Guerra Civil Española (1936-1939), los documentos quedaron en el olvido, perdiéndose en medio de los tantos papeles del Archivo Diocesano de Barcelona, hasta que en 1973 fueron rescatados casi por casualidad.

Es así como se retomó y dio forma a este gran proyecto, que en Chile estaría en fin edificado alrededor del 2014 y en Barcelona no antes del 2020.

Para Gaudí este templo en la ciudad de Rancagua, constituiría un signo de unión fraterna entre dos pueblos hermanos, que en “El Desastre de Rancagua” tuvieron una ferocísima batalla, donde muchos murieron y sufrieron por casi tres días. Por tanto esta capilla vendría a constituirse en un signo de fraternidad entre ambos pueblos.

CORPORACIÓN GAUDÍ DE TRIANA

Luego que este proyecto se divulgara entre sujetos interesados en él, un grupo de personas presididas por Nicolás Díaz se reúnen en 1995 para conformar la Corporación Gaudí de Triana, haciendo alusión al creador de dicho proyecto y al antiguo nombre de la ciudad de Rancagua. Esta agrupación, que fue creada con el fin de traducir los bosquejos de Gaudí en planos de arquitectura y posteriormente construir la capilla, tiene entre sus integrantes al arquitecto Cristián Maztner a cargo del proyecto arquitectónico, el cual, por providencia, cuando se sabe de este proyecto en Chile, viene llegando de estudiar en España, en donde tomó un curso específico acerca de la obra de Gaudí. Todo coincidió para que él fuese el arquitecto que se hiciese cargo de llevar los bosquejos que donó Gaudí a planos de arquitectura, pues Gaudí nunca elaboraba planos, sino que construía a partir de bosquejos

Este 2010 la agrupación cumplirá 13 años de existencia. Sus integrantes se han reunido puntualmente mes a mes, sin desanimarse y sin, tampoco, recibir ninguna compensación económica por ello. Don Nicolás Díaz, dice: “hemos tenido la fe del carbonero”, ciertos que esta obra tendrá su culminación. Y agrega una frase de Fernando Pezoa: “Lo que el hombre sueña, si Dios lo quiere se hace realidad”.

En total, la Corporación cuenta con 150 socios, entre ellos destacadas personalidades como ministros, embajadores, obispos y otras personas interesadas en que esta obra llegue a su término. Así también la figura de la organización contempla el que debe haber representantes de las principales instituciones de la región y del país, todas lideradas por el presidente, don Nicolás Díaz. Entre estas personalidades se cuentan un representante del Obispado de Rancagua; un representante de los franciscanos; un representante del Colegio de Arquitectos de Chile; de las claraeulalias, monjas seglares llegadas de España que estarán a cargo de la casa del silencio y representantes de elección libre escogidos por la asamblea, más el arquitecto Maztner, asesor encargado del proyecto mismo, quien es además miembro de la Dirección de Bibliotecas Archivos y Museos, DIBAM.

Existe además el compromiso de numerosas empresas y particulares que, para el momento de la construcción de la capilla, han prometido importantes donativos.

Esta agrupación cultural sin fines de lucro, una vez construida la capilla, tendrá la misión de administrarla, pues el templo no será una parroquia. También lo hará respecto a las otras construcciones anexas a ésta.

PROYECTOS ANEXOS A LA CAPILLA

Luego de terminada la capilla se construirá la “Casa de Soledad y Silencio”, una casa de retiro que servirá como un espacio ecuménico de oración y expresión cultural sin distinción de credos, así como de lugar de tertulias para artistas e intelectuales, de preferencia.

Además, en los alrededores donde se construirá la capilla, existe en la actualidad un edificio que alberga a un colegio, al que se le cambiará su uso, pues se piensa construir allí un Museo Regional de Historia y Geografía que muestre nuestras tradiciones.

Todo esto se emplazará en el llamado Parque Cataluña, en el que se han invertido varios millones de pesos y que nace con el fin de albergar a esta capilla, luego que el antiguo lugar destinado para tal fin hubo que desecharlo, pues el dueño del predio se arrepintió de haberlo donado. Tras este inconveniente, un grupo de arquitectos de la región determinaron el mejor lugar en donde se podría emplazar la obra según la influencia urbana, naciendo así este parque.

El proyecto de arquitectura de la capilla estará listo para este septiembre de 2010, año del Bicentenario. Cristián Maztner ha querido que el proyecto sea enriquecido con la opinión de los más connotados arquitectos chilenos.

La capilla tendrá 30 metros de altura y una planta de 100 mts. cuadrados de construcción. El proyecto de arquitectura en sí ha tenido un costo de 128 millones de pesos hasta ahora.

Por tanto es importante recordar sobremanera que esta obra poseerá una trascendencia inusitada para nuestro pueblo chileno y en especial para el de Rancagua y la Región de O’Higgins toda, pues se sumará a los atributos que ya posee Sewell como Patrimonio de la Humanidad, a las costas de Pichilemu, como capital para el surf, a Colchagua como capital vitivinícola, a Doñihue por sus chamantos y al resto de la región como una importante zona huasa típica y de producción agrícola y minera para el país. Es por ello quizás que fue incluido por el gobierno del presidente Ricardo Lagos entre los proyectos emblemáticos con los que Chile celebrará el bicentenario de nuestra independencia, pues, como se dijo, para este año, en el mes de septiembre, estará listo el proyecto arquitectónico, mientras que la construcción misma coincidirá con el bicentenario de la Batalla de Rancagua.

Como un dato adicional, es relevante señalar que Antoni Gaudí se encuentra en vías de ser beatificado: su causa llegó al Vaticano en el año 2000, concluyendo su primera etapa en el Arzobispado de Barcelona el 13 de mayo de 2003. Este es el primer arquitecto y artista que está en dicho proceso, luego del beato Angélico, del renacimiento italiano.

Es lícito y pertinente, además, que toda la región se entere de esta trascendental obra y que espere con ansias que se materialice, pues ya hemos explicado todo el significado que ella conlleva. Además el pueblo español verá terminada esta obra en Chile antes que en la misma España se construya una igual acompañando al Templo de la Sagrada Familia.

Así, se espera que esta obra traiga a la ciudad un afluente de turistas inmenso. Es cosa de recordar que el Templo de la Sagrada Familia del mismo autor de Barcelona, es el símbolo de su ciudad y punto más visitado de toda España.

Imagen: Capilla Gaudí en base a maqueta de la Corporación Gaudí de Triana. Ilustración de Alonso Salazar.