miércoles, 30 de septiembre de 2009

Revista Observatorio Regional, edición digital de O'Higgins, Nº 4

Octubre - Noviembre 2009



Editorial: Un Reencuentro, un Compromiso

Entrevista: Alonso Salazar, Ilustrador y Creador de Sewellman: Conozca al Hombre tras el Superhéroe, por Jorge Díaz

Economía y Sociedad: AFPs ¿Ya Pasó el Ventarrón? por René Fernández Montt

Patrimonio: Iglesia y Casa Parroquial de Guacarhue: Un Tesoro Escondido en el Valle Central de Chile por María Antonia Pulgar

Literatura: Mi Vieja Casa de Campo por Fernando Jirón

Crítica: Observaciones sobre la Obra “Fruto Tardío” de Jorge Díaz por Jose Luís Guajardo

Ensayo: Aproximación a la Eternidad por Jose Luís Guajardo

TV: Cínico y Honesto por Juan Pablo Vásquez

Crónica Urbana: Historia del Liceo de Hombres de Rengo. Primera parte: Desde sus Antecedentes hasta su Creación por Simón Yarza

Educación: La Formación Docente en Chile: Breve Reseña de su Historia por Alex Oliares

Historia: El Mineral El Teniente: La Llegada de Capital Extranjero y su Explotación a Gran Escala por Constanza Pía López

Poesía Visual: Artilugios por Oveja Negra

Editorial: Un reencuentro, un compromiso


Estimados lectores:

Luego de algunos meses sin aparecer desde nuestra última edición impresa (marzo de 2009) nos volvemos a encontrar, esta vez desde una plataforma digital, ya sea que nos esté leyendo en la pantalla de su computador, o en la versión PDF para descarga y/o auto impresión.

La razón para este lapsus de espera tiene distintas explicaciones las que, por consideración a ustedes, nos obligamos a compartir. Por un lado, luego del intenso trabajo que significó editar 3 números impresos en 5 meses en el marco de un proyecto del Fondo del Libro y la Lectura -de 80 páginas cada uno-, nos dimos un receso hasta junio, cuestión que tuvimos ocasión de comunicarles oportunamente a varios de ustedes durante las actividades de presentación de las revistas. Por otro lado, nos hemos comprometido a mejorar en calidad y cobertura. Para ello hemos hecho las evaluaciones, recibido vuestros comentarios, y por cierto, afinado nuestras estrategias y procesos para así lograr lo que en un minuto nos propusimos ser como medio: un puente, una vitrina, un inquiridor, un analista y un promotor de la cultura, las artes y el desarrollo social, desde nuestra región.

Para conseguir (o acercarnos a) ello, hemos realizado algunas innovaciones: una remozada página web, más versátil y amigable y con mayores recursos; una versión PDF, de nuevo y atractivo diseño (que anticipará las líneas de lo que serán nuestras futuras ediciones impresas) y que esperamos facilite una lectura más amena y fluida, más la pronta inclusión de videos de apoyo a algunos artículos y reportajes (a partir del siguiente número).

Del mismo modo, esperamos que nuestros contenidos sean más diversos, ya sea en cuanto a expresiones, territorio o áreas geográficas, actores y enfoques, sin perder la independencia, la propuesta y el análisis crítico que en definitiva justifica que un medio como este exista. En este sentido el equipo humano que trabaja en nuestra revista también ha crecido, no obstante también otros nobles y valiosos aportes por distintas razones ya no seguirán en esta travesía junto a nosotros. Es el caso de Pablo Vásquez (edición general); Jose Guajardo (co-edición); Jorge Días (edición literaria) y Alex Castro (ilustración). Para todos ellos nuestra enorme gratitud y estima por contribuir a la construcción de este proyecto editorial.

De parte de quienes nos mantenemos a bordo, y los que se han sumado a esta tarea, sepan que está todo nuestro compromiso en seguir constituyéndonos como un medio valioso, aportativo, (y ojalá necesario) en pro del desarrollo integral de nuestra sociedad y comunidades, teniendo como eje la cultura y partiendo nuestra mirada desde la región del Libertador.

No podemos despedirnos sin compartirles una buena noticia, enmendar un error y establecer un compromiso:

En primer lugar, la buena nueva es que a partir de este mes de septiembre Observatorio Regional sumará a su edición de O’Higgins una versión (también digital) en la provincia de Ñuble, Región del Bío-Bío. Esto, con la misma mirada que ya se conoce de nuestra versión en la sexta región, pero adaptándola a los propios intereses, actores, comunidades y temáticas de la tierra de Víctor Jara, Arrau, los Parra, Prat y O’Higgins...

En segundo término, enmendar una falta, que nos aquejó en los números 2 y 3 de nuestra versión impresa. Por un error de proceso de esta dirección, se omitieron las correcciones de nuestro profesional encargado del área, el profesor Jorge López. Las oportunas correcciones aplicadas a los originales por López, no se transfirieron en forma integra a los textos que en definitiva partieron a imprenta, contando los ejemplares que finalmente circularon con algunas involuntarias erratas, que en nada son responsabilidad de nuestro corrector. Estamos seguros que ésta no será la única lección que nos tocará afrontar en nuestro continuo aprendizaje. No obstante, tenemos un compromiso con la excelencia y es por eso que estaremos atentos para captar faltas como las ya señaladas, y superar permanentemente nuestros estándares de calidad formales y editoriales.

Por último, comunicar y hacer explícito nuestro compromiso, el cual ya hemos reiterado antes: como revista de reflexión, análisis, crítica artístico-cultural y reportajes, no sentimos aún la urgencia de aparecer con una periodicidad intensiva (más propia de los medios noticioso-informativos), pero sí ésta debe ser regular. Es por esto que desde que nacimos, hemos definido como periodicidad para estos dos primeros años (estamos ya en el segundo) la aparición de 4 números digitales anuales (circulación trimensual) y 2 impresos (de circulación semestral). Para 2009, gracias a los recursos obtenidos en el Fondo del Libro, ya hemos producido nuestra “cuota” por este año en cuanto a las ediciones impresas, y este, el número que ahora lee, corresponde al tercero del año en formato digital.

Por lo tanto, nos seguiremos reencontrando en estas y otras plataformas… y nos seguiremos, en cada nueva edición, comprometiendo con usted y nuestras comunidades.
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Santuario de Santa Rosa de Lima, en Pelequén. Fotografía de Jorge Díaz

Alonso Salazar, ilustrador y creador de Sewellman: Conozca al Hombre tras el Superhéroe


Es el padre de Sewellman, superhéroe sui generis cuyo campo de acción cubre toda la Región del Libertador Bernardo O’Higgins, protegiendo la zona de ataques extraterrestres, catástrofes naturales, corruptos funcionarios públicos o engendros mutantes fruto de experimentos de dudosa reputación. Los personajes, códigos y paisajes propios de la región, cobran vida en las viñetas de un proyecto financiado por Fondart y creado por este talento “regional”, Alonso Salazar, guionista, dibujante y autor de la serie.

Sewellman ya tiene una revista anterior y dos participaciones colectivas, pero es en “La historieta continúa”, su última edición, que ha logrado una mayor notoriedad. En esta entrevista conversamos con el hombre detrás del pincel…


Por Jorge Díaz Arroyo
Profesor de Historia y Geografía
Licenciado en Historia


Cuéntanos de tu infancia en la región ¿Desde cuando te interesó el dibujo y cómo decidiste dedicarte profesionalmente a esto?

Soy Peumino y tengo una infancia absolutamente campesina. Una parte de la básica la hice en Peumo y la otra acá, en Rancagua. Desde chico me destaqué en el dibujo. Partí jugando a dibujar con mi hermano y decidí dedicarme a esto en la década de los noventa cuando me dí cuenta que era lo mejor que hacía… no sirvo para otra cosa.

¿Alguna resistencia en el hogar? ¿Te advirtieron mucho, cuando comunicabas la decisión tus amigos, profesores, etc. del peligro de no poder vivir de esto?

Ninguna. Vivía solo con mi mamá y cuando me decidí a estudiar era cuidador de cementerio. Entre estar con los muertos era mucho mejor comunicarse con los vivos.

El cementerio es un trabajo que inspira dibujos, de todos modos ¿Cómo fue eso? ¿Qué edad tenías?

22 años. Llevaba 3 en el cementerio Nº 1 de Rancagua y dibujaba todas las noches. Estoy seguro que ese trabajo me marcó de por vida o de por muerte (risas).

¿Cuál fue la influencia del trabajo en el cementerio? ¿Fue acaso el tiempo con el que contabas? ¿La "soledad creativa" u otra cosa?

Eso de la soledad creativa me gustó. A Florcita Motuda le escuché decir que el aburrimiento es un estado pre-creativo, y yo tenía mucho tiempo y creo que lo supe aprovechar. Pero después vienen mis estudios, que han sido una fuerte influencia, sobre todo pasar por la academia de pintura del maestro Hernán Valdovinos

Cuéntame como fue eso ¿Qué estudiaste?

Después de terminar diseño en el AIEP de Rancagua me fui a la academia que tiene este pintor en providencia. Estuve dos años; me enseñó sobre todo a “educar el ojo”, como el decía.

PaViTo me contó una vez que tú hacías clases, pero aunque eso era plata segura, no te satisfacía. Lo que tú querías era vivir de hacer dibujos.

Si, fue en el Instituto AIEP de calle Ejército, en Santiago. Era el profe de Dibujo y Expresión para la carrera de Diseño y fui bien evaluado, pero creo que me siento mejor dibujando solo en mi casa. Lo que yo pienso es que me acostumbré a disfrutar la soledad.

NACE UN SUPERHEROE

¿Cómo surge Sewellman?

En el año 2002 más o menos creamos la revista de Historietas “Heroicomic” en donde participaban varios dibujantes de la región de O’Higgins. El espacio que yo ocupé en la revista quería hacerlo con un superhéroe. Comencé pensando en una sátira de Superman que es el hombre de acero, entonces se me ocurrió Sewellman, que es el hombre de cobre.

¿Y cómo es que Sewellman adquiere sus poderes y se convierte en un superhéroe regional?

Hay dos versiones pero te daré la que más me acomoda: como era una sátira de Superman, en esta historia se trata de un planeta minero que estalló y mandaron en una cápsula o nave a dos niños hermanos que vinieron a caer en nuestra región… fueron separados al nacer y uno de ellos es Sewellman y el otro el Huasón Colchagüino (le hace un guiño al Guasón, con “G”, el villano de Batman. N. del E.).

Okey ¿Y el personaje del tío Warrent… que tiene un aspecto bien particular?

Yo había escuchado que los roedores advierten del peligro a los mineros -en derrumbes, por ejemplo- y así nace Warrent, que en el fondo es Guarén, y lo de bueno para el copete es una característica, no más, para humanizarlo.

Pasó que Warrent encuentra a Sewellman cuando caminaba por la montaña con otra persona, y cuando esta otra persona se da cuenta del potencial de los bebés se “roba” a uno de ellos, al Huasón. El Huasón es un antihéroe

Entiendo que está en preparación una nueva edición de Sewellman, donde se enfrentará al Huasón Colchagüino.

Sí. Estamos trabajando para que pueda salir ahora pronto. Mi editor, PaViTo, se está encargando de conseguir los fondos y pensamos partir con unos 500 ejemplares. …Ahora estoy con manager, ja, ja.

DE VILLANOS Y PAISAJES


Supongo que Chan Kong, uno de los villanos de la última edición de Sewellman, es un guiño a Agrosuper, con fuerte presencia en la región.

Chan Kong fue una historia que fue naciendo a partir del nombre. Chancón existe, es una localidad rural a unos 10 kilómetros de Rancagua. Su principal característica son las faenas de la pequeña minería y el olor a caca de chancho.

Yo he ido varias veces a Chancón y el olorcito que te recibe no es muy grato. El nombre de la localidad estaba dado para relacionarla con King-Kong. Por cierto, las plantas como las de Agrosúper son altamente contaminantes.

La amenaza porcina ha estado en el tapete luego del lanzamiento de Sewellman, con las infecciones, problemas sanitarios y la fiebre porcina, sin ser culpa de los chanchos. Eso ha sido como un golpe publicitario adicional ¿o no? ¿Te lo han dicho?

Claro, yo creo que podemos ser los únicos beneficiados con la amenaza porcina, que será detenida por Sewellman. Tenemos listos los volantes (risas).

En tus viñetas se ven dibujados con precisión y naturalismo paisajes icónicos de nuestra región: La plaza de Rancagua, las “torres gemelas” de la ciudad, el centro, Pelequén, Pichilemu… ¿Hay algo detrás de eso, más que dar escenario a la historia? ¿Más que ser escenografía?

Una vez unos niños rieron con solo leer la palabra Pichilemu en una historieta. Esos niños eran de Pichilemu. Ese hecho me llevó a no descuidar los ambientes y que quien los vea se sienta realmente reflejado. En nuestra región no hay referentes en cuanto a imaginario y creo que Sewellman podría llenar parte de ese vacío.

Si, estoy completamente de acuerdo, por eso te lo preguntaba. Verse ahí, en esta historia, con tu paisaje graficado es un aporte a la identidad y al patrimonio "mental", intangible, que ahora está tan de moda. Los gringos lo hacen todo el tiempo a través de a través de las películas de cine.

Claro.

Otra cosa son los personajes. Tengo la impresión que hay ahí no solo un afán de chiste, de diversión o entretención "puro", aséptico, sino también de crítica y sátira regional.

El tema a mí me interesa… Creo que con el humor se pueden decir unas cuantas verdades. Yo suelo caminar por algunos lugares buscando historias, escenarios, etc., etc. Creo que en esa capacidad de observación hay algo que también me marcó, que fue el venirme del campo a la ciudad.

Pero no sólo hay sátira. También en la historieta se encuentran recreaciones de cosas que nos identifican como idiosincrasia: la pulsera en Pichilemu, por ejemplo…

De todas maneras, la fauna, la mitología, etc., etc. Trato de rescatar todo eso en las historietas, en la medida que se puede.

¿Cómo nacen los villanos de la segunda historia? Son dos funcionarios, dos burócratas…

No tuve que buscar mucho para inspirarme. Me da la impresión que hay funcionarios poco idóneos para algunos puestos, hasta me atrevería a decir que son puestos políticos.

Sixto y su asistente tienen fisonomías muy específicas, ¿alguna inspiración real?

No, ninguna. Sixto viene del ufólogo Sixto Paz, es del tipo de personajes que estudian los ovnis y que de repente nos vienen a vender la pomada…

Además de la mezquindad en sus cálculos, se muestran como rasgos en los dos villanos - personajes públicos su total ineficacia ¿Cómo ves lo público? La revista por ejemplo, se financió con fondos concursables...

Claro, la revista se financió con aportes del Fondart, y reconozco un buen empuje para tratar de volar ahora nosotros sin esa ayuda.

PINTANDO EL MONO

Son patentes los problemas de distribución que hay en la región, tanto para libros, -que ahora se hacen hartos- como obras como la tuya ¿Dónde ves que está el punto? ¿Por qué pasa que esto se modifique y que las cosas, las obras y creaciones de los artistas locales circulen?

El desgaste de hacer una publicación es mucho, cuando ya se va a imprenta uno quiere descansar, pero viene otro dolor de cabeza con el trabajo de llegar a la gente. Yo ahí no quiero más guerra y no sé como mejorar esa situación… quizás falta interés en la gente, pero igual vuelvo a pecar con otra revista

Me decías que ahora te asociaste con PaViTo. Supongo que la idea es revertir eso y que él se encargue de esas cosas ¿o no?

Yo creo que PaViTo me puede ayudar en todo eso, que parte desde que la revista se va a imprenta, a la distribución y la llegada al público, y que no es sólo una ayuda, es también su pega.

Ahora, en esa estrategia, la vitrina más importante va ser librería Cervantes, la que ha mostrado un gran interés por ser parte de esto.

En la gran industria del cómic europeo o estadounidense aparecen un tipo que es el guionista, otro que es un dibujante, un entintador e incluso un letrista. En la historieta hay algo de equipo, pero sigues haciendo casi todo tú. ¿Es una debilidad de la realidad nacional o te acomoda ese estilo?

Yo creo que es una realidad nacional. De los proyectos que conozco en donde participan equipos de gente, suelen ocurrir casi siempre problemillas. A mí me invitan todos los años del encuentro nacional de cómic de Puente Alto, y el año pasado la única editorial que no asistió era una que les debía plata a varios dibujantes asistentes.

Y, a propósito, ¿Cómo ves el panorama nacional del cómic? En los 70 habían varias series y desde entonces -a veces más, a veces menos- han habido intentos, pero aún no se ven cómics en los kioscos, aparte de casos como “Caleuche”, pero que son muy pocos…

Caleuche Cómics está en los kioscos… En general hacer cómics lleva de la mano un gran esfuerzo personal y económico. Uno lo hace porque le gusta mucho. Conozco gente en Santiago que apuesta sus “lukas” en proyectos que probablemente no le van a reportar grandes beneficios económicos, pero se dan un gran gusto.

Tú estás preparando otros proyectos, ¿no?

Hay varias cosas, tanto proyectos regionales como en el extranjero, que en la medida que se vayan concretando te los voy a ir contando. Solo quería agregar que nunca había dibujado tanto, pero la sensación de cansancio cuando uno hace lo que le gusta hasta parece agradable.
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Ilustraciones de Alonso Salazar

AFPs ¿Ya pasó el Ventarrón?


“Luego de las sucesivas caídas en las bolsas mundiales y debido a los fuertes estímulos de política fiscal y monetaria en gran parte de los países, se han observado ciertos signos de recuperación en las bolsas, aumentos en la rentabilidad que podrían obedecer a un “veranito de San Juan” o a una recuperación permanente”

Por René Fernández Montt*

Hace algo más de un año, diversos sectores no oficialistas anunciaban que la crisis se instalaría en el país. La lentitud de reacción o también algunas falencias del sistema previsional, pues jamás se había observado su comportamiento en el contexto de una crisis de esta magnitud, generó pérdidas millonarias a gran parte de los chilenos que tenían sus ahorros previsionales en los fondos de mayor riesgo. En un año, el fondo A perdió aproximadamente el 40% de lo acumulado (fondo que había obtenido cifras cercanas al 10% durante el 2007), con graves consecuencias para las personas, tales como el deber postergar la edad planificada para la jubilación o quizás asumir obtener una pensión muy inferior a lo que se proyectaba con anterioridad a la crisis.

Gran parte de las personas se despreocupa de este tema y sólo cuando escuchan los noticieros anunciando grandes pérdidas o al momento de pensionarse, se enteran que podrían haber hecho algo.

El problema es grave, eso está claro y, por ello, las propuestas de solución se plantearon en dos carriles: el reformista y el individualista. El primero es fundamental, pues las reformas buscan ayudar a todos y a cada uno de los chilenos a enfrentar diversas situaciones y en el fondo a maximizar su bienestar. Por otro lado, el camino individualista es más cortoplacista, pero posee la gran ventaja de permitir enfrentar la coyuntura sin pérdidas abrumadoras.

En ningún caso se trata de elegir un camino u otro, sino que, claramente, son complementarios. Así las cosas, se estudian diversas formas de perfeccionamiento al sistema previsional post crisis sub prime, dentro de las que se encontrarían: la AFP estatal, la disminución de los límites de exposición a renta variable, creación de nuevos fondos para diversificar aún en mayor medida el riesgo o, incluso, un interesante proyecto de ley del Senador Carlos Ominami que establece el derecho de los trabajadores a elegir el sistema previsional al que deseen acogerse.

Ahora bien, como aún se estudian las medidas a implementar –pues, debido a la relevancia de las mismas, sería un despropósito apresurarse, más aún si es que gran parte del mundo financiero considera que ya pasó lo peor de la crisis- la alternativa de solución está en propuestas privadas.

Una manera sugerida por diversos sectores, dentro de los que se encuentra SYNAD , para evitar las pérdidas millonarias fue traspasar todo el saldo previsional al Fondo E apenas se oían rumores de crisis. Es así como, incluso, diversas asociaciones sindicales recomendaban volver al Fondo E, pero estos últimos actuaron con algo de desfase, es decir al medio de la crisis, donde era cuestionable la conveniencia de hacerlo.

Sin embargo, tanto si usted llegó al Fondo E al inicio de la crisis como si lo hizo meses después debido a la sugerencia de algún sindicato o conocido, quizás debió haberse cuestionado en marzo la presencia en dicho multifondo. ¿Por qué?

Un dato de gran relevancia es que el Fondo A rentó 4,36% promedio en el mes de marzo, mientras que el Fondo E descendió un 0,09% promedio. Previamente, el Fondo E obtuvo rentabilidades muy altas, de hecho acumula un 6,06% durante el 2009. ¿Ese fue el momento de inflexión? ¿Se está iniciando la recuperación de la Bolsa Local y, por consecuencia, de los Fondos de mayor riesgo o se trata de un “veranito de San Juan”?

Resolver estas interrogantes no es tan sencillo, pero un dato decisor es que las dos situaciones necesarias para que la renta fija (estructura de más del 95% en el Fondo E) aumente ya han ocurrido y ellas son:

a) Descensos en tasa de Política Monetaria del Banco Central.
b) Aumento en los bonos corporativos que mantienen las administradoras.

Con respecto a estos puntos, es necesario señalar que debido a que la tasa posee poco margen de operabilidad para futuros descensos, en el segundo semestre, al haber inflación positiva, la renta fija perderá atractivo. En dicho momento, mantenerse en los Fondos E no será tan recomendable.

Así, luego de las sucesivas caídas en las bolsas mundiales y debido a los fuertes estímulos de política fiscal y monetaria en gran parte de los países, se han observado ciertos signos de recuperación en las bolsas, aumentos en la rentabilidad que podrían obedecer a un “veranito de San Juan” o a una recuperación permanente.

¿Qué tenemos en concreto?

Todo el mundo está de acuerdo en que tenemos crisis para rato, pero lo que también es claro, es que las acciones reaccionan con anterioridad a la recuperación de la economía en general.

Existe evidencia empírica de períodos de recuperación económica y se ha cotejado que los valores de las acciones repuntan algunos trimestres antes que la recuperación económica, (algo más de tres trimestres en promedio).

Debido a ello, si se hablara de que la recuperación económica comenzará con el 2010, podríamos señalar que las acciones han mostrado signos de recuperación, por tanto podemos hablar de la conveniencia de haber vuelto a los fondos riesgosos hace algún tiempo.

Los primeros señalan que debido al excesivo aumento que han tenido las acciones locales en las últimas semanas, es probable que éstas sufran un ajuste, es decir, un fuerte descenso, tal y como sucedió durante la crisis asiática. El segundo grupo señala que los precios históricos de las acciones aún no han sido alcanzados y por tanto, existe un margen para que los valores continúen aumentando.

Como se ha visto, el comportamiento del año 2008 es absolutamente contradictorio con el del 2007, donde hubo bonanza. Por ello se hace imprescindible un monitoreo del comportamiento de los fondos, de lo contrario cuando algunos digan “…es recomendable volver a la renta fija…”, probablemente usted ya haya perdido una parte importante de su futura pensión.

¿Cómo será la rentabilidad durante lo que queda de 2009?

Para lo que resta de año, la situación se torna aún más complicada pues se pronostica un período de inestabilidad, es decir, que potencialmente puede generar grandes ganancias en algunos meses, así como en otros puede generar enormes descensos de su capital, ¿Está preparado para enfrentar este período?

* El autor es Miembro del staff académico del Informe de Coyuntura Financiera y miembro del Directorio de Expertos del Departamento de Gestión y Políticas Públicas de la Universidad de Santiago de Chile. Colaborador del Grupo de Investigación EUMED de la Universidad de Málaga.
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Fotografía de Jorge Díaz Arroyo

Iglesia y Casa Parroquial de Guacarhue: Un tesoro escondido en el Valle Central de Chile


De hermosa construcción neoclásica y diseñada por el famoso arquitecto italiano Joaquín Toesca en el siglo XVIII (el mismo que diseñó la Casa de Moneda), la Iglesia es una de las más antiguas del Valle del Cachapoal, habiendo sido declarada Monumento Nacional el 16 de agosto de 1991, fecha en la cual también se declaró Zona Típica al pueblo de Guacarhue, específicamente a su plaza principal.

Por María Antonia Pulgar Saldaña
Licenciada en Arte
Magíster © en Historia del Arte
Fotografías de Pablo Vásquez Pavéz


La Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Guacarhue es un templo construido hacia fines del siglo XVIII.

A pesar de encontrarse en buen estado de conservación -si se compara a otras construcciones de la época-, el templo espera, pacientemente, ser valorado en su real significado devocional, histórico y patrimonial por los habitantes de la Región de O’Higgins y del país.

Esperamos que este artículo contribuya con un grano de arena a la difusión de este valor en nuestra región, para mostrar el por qué es una joya.

Reseña histórica

Formando parte de la ruta patrimonial Camino Real a la Frontera, senda que realiza un recorrido histórico por la antigua vía de comunicación del Reino de Chile durante la Época Colonial y que unía a las ciudades ubicadas entre Santiago y Concepción, se encuentra la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario en la pintoresca localidad de Guacarhue. La denominación del pueblo se debe al nombre del Curaca que gobernaba esas tierras a la llegada de los españoles, cuyo significado alude a “distrito de bienes” o “lugar de huacas (sagradas)”. De acuerdo al historiador y vicario de Guacarhue, don Elías Lizana, Guacarhue se define como “lugar de tesoros”.

Y sin duda que lo es: la iglesia y la Casa Parroquial de Guacargüe guardan numerosos tesoros coloniales, a los cuales se suman el resto de las viviendas que forman el casco histórico del pueblo, cuyo antiguo trazado se conserva hasta hoy.

El templo, la casa parroquial y su entorno constituyen un testimonio histórico de las antiguas formas de vida que se desarrollaron en esta zona, la que al presente afronta una situación de desconocimiento e ignorancia en su valor por la gran mayoría de los habitantes de nuestra Región de O´Higgins, lo que quizás se deba muchas veces a la falta de información y educación a la que está afecta esta misma población. No obstante, hoy está en manos nuestras valorar y conservar estos tesoros re-descubiertos, guardados durante mucho tiempo en las memorias de quienes lo heredaron antes que nosotros.

La Iglesia: Monumento Nacional

La Iglesia es una de las más antiguas del Valle del Cachapoal, habiendo sido declarada Monumento Nacional el 16 de agosto de 1991, fecha en la cual también se declaró Zona Típica al pueblo de Guacarhue, específicamente a su plaza principal.

Existen antecedentes que esta construcción se originó a petición de un párroco de apellido Rojas en 1793. Posee gran similitud con otra construcción de la zona, la iglesia de Pichidegua, de la que se considera gemela, ya que su arquitecto fue el mismo (Joaquín Toesca). No obstante, el costo y envergadura de esta última fue menor (casi la mitad, en comparación con la de Guacarhue).

Diseño de la Iglesia

De hermosa construcción neoclásica, diseñada por el famoso arquitecto italiano Joaquín Toesca en el siglo XVIII (el mismo que construyó la Casa de Moneda, hoy Palacio de Gobierno de Chile), fue levantada entre los años 1793 y 1796, tras petición del párroco Rojas, como se dijo. Según cuenta una leyenda, Toesca habría donado el diseño del Templo en señal de agradecimiento por el mejoramiento de la salud de su madre (o de su esposa, según otras fuentes) en estas tierras.

La estructura original del templo fue destruida por el terremoto de 1835, pero ese mismo año fue reconstruida fielmente según el diseño inicial, acto realmente notable para la época, facilitado ya que aún se conservaban los planos originales, situación que en la actualidad no sucede. Hoy sólo se cuenta con un levantamiento que hizo el Padre benedictino, historiador y arquitecto, Gabriel Guarda con el estado actual de la misma, a la que se le han hecho algunas pocas intervenciones.

La iglesia, está construida sobre un nivel de cuatro peldaños ubicados en el frontis del edificio, donde se encuentra la puerta principal y la torre, que tan bien la caracteriza. Posee dos naves, la principal y otra lateral que se encuentra perpendicular a la primera, con el altar en el cruce de ambas.

El templo está junto a la plaza, la que se encuentra situada al lado izquierdo de éste, poblada con palmeras y un curioso trazado que tiene en su centro a la Virgen y que, a su vez, permite resaltar la silueta de la gran Casa Parroquial. Sin embargo, es el templo el que desde su frontis domina la plaza parroquial y la calle principal del pueblo presentándose, en contraste, como remate si se deambula desde el sentido contrario por la calle principal hacia el pueblo de Quinta de Tilcoco, nombre con el que se denomina la Comuna a la que pertenece este tesoro.

Reliquias Coloniales de la Iglesia

Entre las reliquias con que cuenta la iglesia se encuentran auténticas imágenes coloniales, conservadas en este lugar desde aquella época y que, posiblemente, fueron traídas (al menos algunas de ellas) por los padres Dominicos. Debido a su antigüedad, se cree que no corresponderían a un arte mestizo.

Una de ellas es la imagen de la patrona de la parroquia, Nuestra Señora del Rosario. Existe otra imagen de la Virgen del Rosario que antecede a la construcción del mismo templo, pues data de 1600, pero que se encuentra vestida en la actualidad como la Señora de la Merced. También existe un Cristo Crucificado, otro Cristo en el Calvario, ubicado en la nave lateral, con dos figuras de pié, San Francisco y San José. Una pila bautismal de mármol y una hermosa y gran custodia, que se encuentra en un carro antiquísimo para salir en procesión.

Otra pieza importante es un fanal con el Niño Jesús, exhibido frente al altar, que corresponde también a la época de la Colonia -y que, por muchos años fue protegido por las hermanas Miranda-. Data aproximadamente del año 1700. Su base no es la original, pero el vidrio sí; al Niño Jesús le faltan las potencias o rayos, que posiblemente eran de plata.

Devoción a Jesús de la Misericordia

Actualmente el párroco, don Héctor Pulgar, ha instaurado hace alrededor de dos años la devoción a Jesús de la Misericordia en la Iglesia. Para tal efecto existe en su interior un cuadro con la imagen de éste, específicamente en la pared oriente de la nave central, con su respectivo altar.

Casa Parroquial y Oratorio con reliquia

La Casa Parroquial, que se ubica alrededor de la plaza de la misma denominación, se encuentra en muy buen estado, pues ha sido objeto de un proceso de restauración y hermoseamiento, como arreglos y modificaciones internas por el actual párroco. Es agradable recorrer las dependencias de ésta casa y ser testigo de la preocupación por el aseo y ornato que actualmente posee, destacándose la sobriedad y buen gusto con la que ha sido refaccionada.

En cuanto a las modificaciones internas de la Casa Parroquial, éstas se han remitido a bajar la altura del encielado y subdividir internamente algunas dependencias más amplias, sin dañar su estructura original. Todo ello, con el fin de hacerla más confortable. Incluso, se ha conservado en ella un salón de reuniones que se encuentra en un muy buen estado.

Una dependencia nueva, nacida de éste reordenamiento interno y de gran importancia dentro de la estructura de la Casa Parroquial, es el oratorio, creado con la autorización del Obispado de Rancagua y que contiene en su interior una reliquia ósea (Ex Ossibus) de un santo de la Iglesia Universal.

El Párroco y sus anhelos

El párroco actual de la iglesia, Padre Héctor Pulgar Quintanilla, sacerdote diocesano, que además es Secretario, Canciller y Notario del Obispado de Rancagua, lleva tres años a cargo de la Parroquia de Guacarhue y tiene como gran anhelo llevar a cabo una restauración de gran calidad de la misma, proceso en el cual se conserve y exprese fielmente lo diseñado por Joaquín Toesca: ser un lugar de oración y encuentro de los lugareños y visitantes. Por otra parte, el padre Pulgar también desea mantener lo más fidedignamente posible las líneas arquitectónicas y, si fuera posible, construir en el interior de la Parroquia una gruta para la virgen en el corredor de la nave lateral. Esto sin dañar la estructura de la iglesia. Todo ello en relación con un objetivo primordial: favorecer la salud espiritual de sus fieles.

Previamente, a la llegada del padre Pulgar, nunca se había realizado una restauración del edificio, al cual sólo se había cambiado la techumbre. Una de sus mayores aspiraciones es recuperar el piso logrando el mayor parecido al original, ya que hace unos 17 o 20 años el anterior sacerdote a cargo, padre José Domingo Arévalo, cambió el original, por uno de batuco, afectando la originalidad de la estructura en sí misma.

Otro punto importante es la restauración del retablo principal, el cual se encuentra inclinado hacia adelante y con capas de pintura encima no pertinentes al original. El sacerdote espera también recuperar para el templo el altar para celebrar la misa, el cual había sido colocado luego del Concilio Vaticano II, y que ahora se encuentra en otra parroquia de la localidad, sin ningún uso litúrgico. Este altar original fue usado una vez que el Concilio Vaticano II dispuso celebrar la misa frente a los fieles, y es de moldura tipo “pecho de paloma”.

Otro punto notable es el interés por restaurar el campanario, construido en madera de roble y que corre peligro debido al estrago que han hecho las palomas en él. La restauración espera también a las puertas y la finalización del altar de la nave lateral, entre otras cosas.

El Futuro Proyecto de Restauración

En la actualidad se está gestionando una próxima restauración de la iglesia por parte de la I. Municipa-lidad de Quinta de Tilcoco, iniciativa emanada de su actual Alcalde don Nelson Barrios Oróstegui, quien ya cuenta con la aprobación de los fondos concursables FNDR (Fondo Nacional de Desarrollo Regional) para realizar un estudio de diseño de restauración del templo, montos que ascienden a 25 millones de pesos.

Posterior a este estudio se llevará a cabo una licitación para elegir a la empresa que se haga cargo de la restauración. Esto último ya para el 2011.

Notable e importante ha sido la intervención del alcalde de la comuna, don Nelson Barrios. La recuperación y conservación de un monumento nacional constituye todo un símbolo y un ejemplo de la valoración de los bienes propios de nuestra región.
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Fotografías Parroquia de Guacarhue, por Pablo Vásquez Pavéz

MI VIEJA CASA DE CAMPO*


Por Fernando Jirón Durán

Se ha quedado en el olvido
te recuerdo con encanto
mi vieja casa de campo
en donde yo fui nacido
cómo olvidar los ladridos
de mis perros regalones
aquellos viejos chonchones
que alumbró mi casa vieja
con su techumbre de teja
y las paredes de adobe

En esa vieja cocina
comíamos chancho en piedra
pa`l mate usaban la yerba
p`al tomar con las vecinas
rica leche con harina
tomábamos los chicuelos
gruesa leña de ciruelo
picábamos todo el día
pa` preparar la comi`a
en la cocina en el suelo.

Entre medio de canales
un corral para los chanchos
más al fondo había un rancho
pa` encerrar los animales
a la sombra de los nogales
donde ensillaba mi overa
se mantenían las colmenas
con la flor de los cerezos
la estera llena de queso
las mantenía mi agüela

Cerca del rancho una estaca
para amarrar el ternero
cerquita del gallinero
ordeñábamos la vaca
había una perra flaca
una gallina crestota
una manca percherona
para cultivar la huerta
había un guater sin puerta
entre medio de las moras.

DESPEDIDA

Aquí va la despedida
con un poco de quebranto
mi vieja casa de campo
te recuerdo cada día
no está la chancha pari`a
ni la huerta con zapallo
ya nadie ocupa el caballo
pa` cultivar los porotos
ni despertarnos tampoco
con el canto de los gallos.
_______________
* Del libro “Septiembre viene cantando”, del autor,
Editado por Primeros Pasos Ediciones. Fotografía de Jorge Díaz

Observaciones sobre la Obra “Fruto Tardío” de Jorge Días


“El autor conoce dos estaciones: su presente y su niñez. Ambas estaciones están unidas por el tren de la memoria. Pero son las cosas sencillas y cotidianas (una plancha a carbón, una maleta) el motivo que lo vislumbra en el andén con su boleto de cliente frecuente en la mano”.

Por
José Luis Guajardo Valencia
Poeta.


Un buen título lo figuro representativo, decidor: es una flecha que envuelve en su viaje la elasticidad del arco y el vigor muscular del arquero. Un buen título no es una mera inscripción en el tiempo: es, o debiera ser, el rostro del alma que trasunta una obra. Fruto Tardío del poeta Jorge Días (Jorge Díaz Farías) es un trabajo cuya portada abre la puerta a una casa con múltiples habitaciones: el tiempo-tren, la infancia, etc. Dos son los pasillos que conectan los dormitorios: el humor directo e irónico y la nostalgia de trocha angosta pero larga.

Fruto Tardío se subdivide en tres capítulos que gozan de autonomía no obstante estar unidos por una sola voz. En Oasis (primer capítulo), el poeta retoma nociones populares para trastocar y desvirtuar irónicamente su significado; pero Días no se limita al simple y llano humor, detrás de cada enunciado él expresa su visión crítica de la realidad, su desesperanza, sus soluciones disparatadas. Podemos decir que, a diferencia del “humor serio” de Parra, el autor nos ofrece un humor sencillo, directo: “en lenguaje de a pie”.

En Luciérnaga (segundo capítulo), se conserva en algunos escritos lo hilarante, pero en lo grueso el poeta se sumerge en la nostalgia de ser testigo consciente de su vitalidad: se denota entre líneas cierto cansancio, una especie de rendición. En el poema Pertenencia nos dice: Soy dueño/ de una enorme soledad. De aquellas/ que nos siguen/ como perro fiel/ hasta el fin/ de nuestra historia./ De aquellas/ que después/ se tienden a dormir/un sueño liviano/ ante las puertas/ de la muerte. Como salida a un presente sin sentido, oscuro y despoblado, el autor abre las puertas del jardín de su niñez: ambiente mágico, país de maravillas, que invita a re-buscar-se en los cajones sensibles de la memoria. Escribe en el poema Regresos: Viajo a mis primeros años/ y encuentro/ al caballito de la infancia/ en las piernas de mi padre…/ Y en sus brazos/ la torre poderosa/ que me acercaba al cielo. Ambos poemas citados tienden a resumir el péndulo poético de Luciérnaga.

De Trenes y Duendes (tercer y último capítulo) el autor toma el animal poético del tren teillieriano sin caer en el larismo. Para Días el tren representa un tiempo reversible en la memoria. De esta manera, el poeta de Rengo legitima su infancia como presente mágico, como un universo de duendes y fantasmas.

El autor conoce dos estaciones: su presente y su niñez. Ambas estaciones están unidas por el tren de la memoria, un tren que transita por el túnel del tiempo. Pero son las cosas sencillas y cotidianas (una plancha a carbón, una maleta) el motivo que lo vislumbra en el andén con su boleto de cliente frecuente en la mano.

En último término, a modo de postrero vagón, saluda a la muerte con el pañuelo blanco de la infancia que prefiere elegir: Quedará en mi vejez/ la humareda de un tren que se aproxima/ y las huellas/ de un duende de ojos asombrados/ que viaja en el último vagón.

Podríamos decir que los puntos cardinales del poeta en Fruto Tardío son tres: el humor, la nostalgia y la infancia en las formas que se ha descrito más arriba.

La portada de Fruto Tardío muestra una hoja otoñal, símbolo que materializa el trasfondo poético de la obra, la sensibilidad nostálgica y añosa del escritor. Fruto Tardío es también una invitación, sí, una invitación, porque la consciencia de lo inexorable es la llave maestra para la vida: para una vida que ante lo adverso se nos hace fiesta, una fiesta sobre una mesa siempre nueva, que se abraza con el licor sonriente de sus copas.

Hoy, en días en que la poesía es poesía sólo para poetas, Jorge Días le envía una carta a la gente de a pie.

Caja de Zapatos Para Poemas Color Sepia*

Aquí reposan los poemas
Que a pesar
De respiraciones boca a boca
Y masajes al corazón
No sobrevivieron a la crítica.

El poeta
No logra resignarse
Con tanta muerte prematura
Y de vez en cuando
Comete sacrilegio.

*De “Fruto Tardío”, Jorge Días.

Aproximación a la Eternidad


“Aproximarse a materializar obras puede ayudarnos a rescatar de la voracidad del tiempo la hermosura siempre esquiva a la palabra. Pero no obstante el olvido, el hecho de haber tenido una experiencia poética es haber participado ligeramente en lo eterno”

Por José Luis Guajardo Valencia
Profesor de Historia y Geografía


La noción que tenemos de lo eterno se hace presencia en el adjetivo “eterno” que recrea una subjetividad abstracta. Esta realidad es comunicable porque existe en el lenguaje y porque la cultura la reviste de significados ampliamente comprensibles. De esta manera, y hasta obviando su tronco etimológico y semántico, es común tener una idea de qué es “lo eterno”. En éste escrito intentaremos acercarnos a ese concepto y, posteriormente, sugerir una aproximación.

Existe la percepción de que lo eterno se relaciona con dos ideas: a) lo que no sufre alteración alguna (lo que es inmutable) y b) lo que “no tiene principio ni fin” (el infinito).

Lo eterno trasciende la idea de tiempo, puesto que el tiempo es cambio: nada que transcurra en el tiempo es eterno. Heráclito (s. VI y V a.c.) manifestaba tangencialmente que “en el mismo río entramos y no entramos, pues somos y no somos [los mismos]”, ejemplificando que en cada segundo, en cada instante, todo cambia: nosotros, las cosas, el sol y las estrellas. Algo de eso logró intuir Julio Numhauser en la canción que hiciera famosa la recién desaparecida Mercedes Sosa, “Todo Cambia”: “Cambia lo superficial/ cambia también lo profundo/ cambia el modo de pensar/ cambia todo en este mundo”. Considerando lo señalado, podríamos deducir que a los seres humanos, como sujetos “victimas” del tiempo, les estaría vetada la participación en la inmanencia de lo eterno.

La idea de lo eterno se asocia preferentemente a lo divino. Los héroes de la mitología griega clásica (Aquiles, Hércules) eran hijos de dioses con mortales: tenían de los dioses el poder, la destreza, la fuerza; pero, a diferencia de ellos, y debido a su consanguineidad humana, estaban sujetos al cambio: a la muerte en el curso inexorable de los días. Sólo los dioses del monte Olimpo eran bellos, perfectos y eternos.

En la religión cristiana occidental existe la convicción de que “el reino de los cielos” es un lugar abrigado por la eternidad áulica del único Dios: para acceder a “la verdadera gloria” el buen cristiano debe “ganarse el cielo” (la vida eterna) con sus actos de fe en la tierra: lo eterno está reservado al cielo, a una gracia divina.

La conciencia de la inevitabilidad de la muerte sin el consuelo de una vida posterior a la vida despierta en el ser humano un sentimiento de angustia, una sensibilidad precaria de sí, una miseria del ser. Este sentir doliente del tiempo y de su avería por donde escurre insensible el riachuelo de la propia vida, ha movido a pensadores, políticos y artistas a dejar su huella, a querer trascender la estrechez de una vida con sus obras, con sus gestas, con sus creaciones.

Dejar “gloria y fama de sí” fue el hontanar psicológico de las decisiones vitales que asumieron gran parte de los aventureros, artistas y creadores en la época que articularía la cumbre cultural del renacimiento, los grandes descubrimientos geográficos y las conquistas posteriores. Nos quedaron grandes nombres: hombres y mujeres que, a través de sus obras, burlaron la fugacidad de una vida esculpiendo con actos su figura en el curso de la historia. Ante la certeza de no poder ser parte de lo eterno, como consuelo se buscó la trascendencia en la memoria, una pequeña eternidad...

A contrapelo de lo señalado más arriba nos encontramos con el pintor Edgar Degas (1834-1917) quien quiso plasmar en sus cuadros el instante fugaz de lo eterno. Topamos aquí con una contrariedad: el anunciador del impresionismo denota en momentos cotidianos de la vida (en el ballet, en una cantina, en la opera, en el circo, etc.) destellos de lo eterno ¿?.

Para Edgar Degas la eternidad es una experiencia hermosa que es fugaz. Por su instantaneidad y belleza decidió plasmarla con el gesto sutil de su pincel. Retazos de eternidad se denota en sus cuadros.

Si consideramos que “hoy es siempre todavía” (A. Machado) llegaremos a la siguiente reflexión: ¿la idea de lo eterno ocurre sólo en el mundo perfecto de las ideas o es una abstracción que se ve posibilitada gracias a nuestra existencia? Si aceptamos que la idea de lo eterno existe porque existimos tendremos que reconocer que lo eterno se restringe a nuestra experiencia. Y, si se restringe a nuestra experiencia, diremos que esa idea de lo eterno ocurre en un presente (hoy) que es todavía (siempre). Es decir, que la eternidad es “siendo” todavía. Lo eterno es ahora. He “aquí la aurora” constantemente.

Si extrapolamos la idea empírica de que la eternidad es siendo en nuestras vidas debemos darnos a la tarea de identificar los instantes (fugacidad) en que ocurre. Esos instantes nosotros lo asociamos a una experiencia poética.

Asociamos una experiencia poética con esa singularidad sensible de inhalar y exhalar nuestra presencia vitalísima en circunstancias imprevistas: es cuando nuestro ser abre un agujero en el tiempo para asomarse en plenitud. El poeta Gonzalo Rojas lo ha logrado intuir: ”Un aire, un aire, un aire, un aire, un aire nuevo: no para respirarlo sino para vivirlo”: ¿Quién no se ha suspendido o visto suspendido del tiempo inmerso en la quietud de un instante?

Aproximarse a materializar obras puede ayudarnos a rescatar de la voracidad del tiempo la hermosura siempre esquiva a la palabra. Pero no obstante el olvido, el hecho de haber tenido una experiencia poética es haber participado ligeramente en lo eterno: la eternidad es esa fugacidad sensible que nos parece hermosa porque nos suspende del tiempo.

En conclusión, tenemos tres ideas principales acerca de lo eterno: la primera que le relaciona con lo inmutable, divino e infinito; la segunda que, ante la conciencia de la primera, intenta trascender (pequeña eternidad) dejando gloria y fama de sí, y, la tercera, que es nuestra tesis: que la eternidad es una experiencia humana que se manifiesta en instantes bellos que agujerean el ritmo monótono del tiempo.
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“Mujer en el baño”, de Edgar Degas (1885). Imagen reproducida bajo licencia Creative Commons.

TV: Cínico y honesto


“Doctor House ofrece la posibilidad única de demostrar que los perdedores también pueden ser interesantes, que la soledad para muchos es una opción. Que hay que tener valentía para ser honestos, que el cinismo es una virtud, que ser desagradable en realidad es un ejercicio de sanidad mental.”

Por Juan Pablo Vásquez

Que una fuente de inspiración importante para sus creadores fue el célebre Sherlock Holmes, que, básicamente, su éxito radica en el bastón, o que su tremenda capacidad intelectual viene de una forma leve de autismo; son varios los mitos que rondan en torno a Dr. House ¿Serán las causas más importantes que los efectos? Es difícil decirlo.

No quiero referirme aquí a elementos televisivos o literarios técnicos. Poco me importan y, también, poco sé de ellos. Podríamos estar mucho rato enumerando virtudes de la serie: que su guión, que la bisexualidad de “trece” (Doctora miembro del equipo médico del Departamento de Diagnóstico dirigido por Gregory House, seleccionada en la cuarta temporada, interpretada por Olivia Wilde), que sus imágenes, que las actuaciones, que el increíble e inigualable trasero de la Dra. Cudy (Decana de Medicina y encargada del Princeton-Plainsboro Hospital, jefa directa de Gregory House e interpretada por Lisa Edelstein), que el absurdo, la ironía, la terminología médica, etc. Pero... el verdadero gran acierto radica en otra cosa: me sorprende la capacidad de transformar en ganador a un total perdedor.

Dr. House entrega la hermosa posibilidad de que un miserable puede ser interesante. De que un tipo sombrío y oscuro puede también, en cierta forma, ser exitoso. Transforma a un hombre carente de afectos en el más necesitado que, utilizando sus propios fantasmas, odios y temores salva vidas que a él en nada le interesan.

El hombre aquí en cuestión no siente miedo en reconocer su soledad y el gusto por ella, no se asusta al ver su casa vacía, al ver su vida llena por sus manías, placeres y demonios. Este doctor nos alienta a mandar al carajo, sin vergüenza alguna, esa idea, casi instalada como axioma, de que no socializar responde a inseguridad y cobardía. Con orgullo entendemos que la opción de amistarse con nosotros mismos es producto de la fortaleza de no caer víctimas de la presión social.

Mirar de frente a la soledad y enfrentarla nos permite conocernos más, nos permite estar con nosotros, interactuar con nuestros fantasmas y demonios. Por eso la mayoría cobarde huye, pues se tienen miedo, no quieren estar consigo, se odian, no se aguantan, no se caen bien. Y construyen un estereotipo sobre quienes, de tanto enfrentar a la maldita soledad, la terminamos aprendiendo de memoria, enamorándonos de ella, pasando el rato tal como lo queremos, sin tener que aguantar a invasores en nuestra vida.

Doctor House es un perdedor a tiempo completo, de mal aspecto, con deudas, dueño de un auto viejo, pasado de los cuarenta y sin hijos, con solo un amigo, separado, testigo de como su esposa volvió a casarse, viviendo lejos de los padres, huyendo de la gente, siendo dueño de un enorme talento musical interpretativo que desarrolla con sus dos guitarras y su piano, pero que nadie escucha… que nadie puede compartir con él.

Es un tipo extremadamente deprimente y, sin embargo, genera un magnetismo difícil de entender y burlar. Nos dice que es tiempo de los perdedores con estilo, de los cínicos sinceros. Es momento de asumir el inevitable egoísmo del ser humano, de reconocer que el amor es una mezcla de conveniencia, necesidad, costumbre, búsqueda de llenar vacíos y carencias de épocas pasadas.

Es tiempo de ver lo que somos, que mentimos todo el tiempo, que, si pudiéramos, engañaríamos a nuestras parejas, pero el miedo a perder la cómoda vida que llevamos nos hace evitarlo. Que quienes se casaron están arrepentidos de haberlo hecho, que la mitad de nosotros hace lo que no le gusta, que quería otra cosa para si. Que la vida se nos fue dando como el efecto mariposa, como un dominó que no para.

¿No es así? ¿No es usted un hipócrita? ¿No dejaría a su esposa y su familia si le ofrecieran una mejor vida? ¿No le tiene miedo, acaso, al placer? ¿No evita las drogas que lo hacen viajar, pero a diario se da un cocktail de pastillas que lo meten más en este mundo, que lo hacen trabajar más, rendir más, sonreír más, tener más estrés?

¿Cuántas cosas haría si de verdad tuviera el valor de hacerlo? ¿Cuántas cosas no dejaría si efectivamente tuviera la valentía para aquello? ¿Cuántas verdades no diría si realmente no tuviera miedo de abrir la boca? ¿Le contó a su esposa lo mucho que le calienta su amiga? ¿Le dijo a su hija que, cuantas veces puede, le mira las piernas a sus compañeras del colegio? ¿Le explicó a su familia lo mucho que le gusta la hija del vecino? ¿Le confesó a su esposo que la vida que llevan no es en nada parecido a lo que usted se imaginaba antes de casarse?

¿Lleva contadas las veces que se ha encontrado preguntándose a si mismo por qué mierda no dejó a su mujer la última vez que tuvo la oportunidad de hacerlo?

¿Es capaz de reconocer en voz alta que su marido se transformó en algo que usted detesta, que hace mucho que no la excita y que teme que su mediocridad la termine contagiando?

¿No le gustaría a usted ser ese perdedor cínico, infantil, solitario, oscuro, deprimente, pero distinto al resto, radicalmente honesto y sin la presión de ser agradable a quién no se lo merece?

Doctor House ofrece la posibilidad única de demostrar que los perdedores también pueden ser interesantes, que la soledad para muchos es una opción. Que hay que tener valentía para ser honestos, que el cinismo es una virtud, que ser desagradable en realidad es un ejercicio de sanidad mental. Que la normalidad es un asco, que la simpatía y las buenas costumbres son cosas que inventaron los inteligentes para aprovecharse de los más tontos y no perder su lugar cúspide en el mundo. Que todos mienten, tu mamá, tu papá, tu hermana, tu sacerdote, tu abuela. Todos se aprovechan del que es un poco más débil. Todos desean al que es un poco más joven.

House sacó a los perdedores de un lugar de compasión y los llevó a otra dimensión. Los ubicó en una posición donde la mayoría los puede ver y reírse de ellos. Donde la mayoría les puede ofrecer ayuda, les puede invitar a sus fiestas y reuniones familiares, donde la mayoría les pide su messenger y les da su teléfono. Donde todos pueden mirarlos e inventar estrategias para que no se sientan tan solos y fingir compasión, fingir que les apena y que les preocupa, cuando secretamente lo que sienten es envidia, cuando desde lo más profundo cambiarían toda su “ganadora”, normal y estúpida vida en colores, por solo un momento de aquella cínica, solitaria, honesta, deprimente, grosera, nada amable, adicta, arrogante, pero brillante e increíblemente interesante perdedora vida color sepia y con acordes de saxofón.
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Fotografías reproducidas bajo licencia Creative Commons

Historia del Liceo de Hombres de Rengo. Primera parte: Desde sus antecedentes hasta su creación


“La juventud egresaba de la escuelas públicas -ya escasas para la población que crecía aceleradamente- a las que no ofrecían nuevas alternativas; sino aquellas de incorporación a las faenas agrícolas. Sólo los más pudientes podían encaminar sus pasos hacia la capital para proseguir con sus estudios secundarios”

A La memoria de
Oscar Medina Rojas


Por Simón Yarza
Político, cantante y cronista renguino.
Producción fotográfica de Jorge López
www.okcam.blogspot.com


Sigamos en nuestra hermosa plaza, el recorrido que ya iniciamos en un artículo anterior en esta misma publicación (OR Nº2, febrero 2009), donde revelamos algunas crónicas, anécdotas y “mitos” de nuestro querido Rengo. Sin duda la Plaza de Armas constituye nuestro principal paseo urbano, el que le otorga jerarquía a nuestra ciudad. En su costado sur, tuvieron sus sedes los Batallones Cívicos y “los Movilizados” por los 1880. Por el costado poniente se levantó el Templo Parroquia de Río Claro, luego la Iglesia de Santa Ana, que desde el 15 de agosto de 1997, el Papa Juan Pablo II elevó a Basílica Menor. Los costados norte y oriente, fueron desde sus comienzos, sectores comerciales donde no faltaron las boticas, los “despachos”, hoteles, clubes sociales, carnicerías, pastelerías, relojerías, bancos, librerías, ferreterías y hasta antes del año 30, varios bufetes de abogados.

En el costado sur de la Plaza, que comenzamos a tratar en estas páginas, nacieron los edificios del Cuerpo de Bomberos y el Liceo de Hombres. Del Cuerpo de Bomberos nos referiremos en otra ocasión. El edificio del antiguo liceo está donde nació; pero con otra fórmula de educación. En todo caso ambas instituciones son fundamentales en la historia de nuestro Rengo. Vamos con parte de la centenaria trayectoria del Liceo.

Previamente, y para ubicarnos en el contexto y desarrollo de nuestra ciudad en la época de mediados de 1800, es que precisaremos que el 12 de enero 1846, mediante Decreto Supremo Nº2, se le designó al Departamento de Caupolicán las Subdelegaciones de Rengo, Chanqueahue, El Olivar, Coínco, Guacarhue, Pichidegua, Pencahue, Malloa y Panquehue. Su capital departamental fue siempre Rengo. En 1863 se le agregaron 6 Subdelegaciones. Es así que no sólo el comercio renguino podía sentirse intercomunal, también todas las instituciones públicas ya existentes en esa época. La Estación del Ferrocarril del Sur, inaugurada en 1861, comenzó hacerse estrecha para servir al gran número de viajeros que llegaban y salían de Rengo. Venían desde San Fernando o Pelequén por el sur, como de Requinoa y Rosario por el norte; también llegaban viajeros de los ramales, de tal forma que el atractivo de nuestro Rengo se ampliaba considerablemente.

Todas estas actividades, más la aperturas de algunas calles, construcciones de casas y locales de nuevos comercios, imponían la necesidad de ampliar las inquietudes y satisfacer el ámbito cultural. La juventud egresaba de la escuelas públicas -ya escasas para la población que crecía aceleradamente- a las que no ofrecían nuevas alternativas; sino aquellas de incorporación a las faenas agrícolas. Sólo los más pudientes podían encaminar sus pasos hacia la capital para proseguir con sus estudios secundarios.

Se crean así varias escuelas en la comuna. Ello permite que el Sr. Gobernador del Departamento de Caupolicán, don Maximiliano Urriola y Guzmán, con el fin de mejorar la educación y hacer obligatoria la asistencia a clases de los niños en edad escolar, constituya la “Primera Junta de Instrucción Primaria de Caupolicán”, integrada por destacadas personalidades de la Comuna de Rengo, la que fue presidida por el juez letrado de la época, don Raimundo Silva. Extenso sería hacer un estudio del desarrollo educacional sobre las escuelas de hombres y mujeres que, en el transcurso de aquella época, se crearon en la comuna de Rengo. El hecho es que se acentuaba la ineludible necesidad de un establecimiento educacional de educación secundaria. La matrícula escolar crecía año a año.

Nuestro Rengo había estructurado su propia vida; por ende -como lógica consecuencia- nace un Liceo de Hombres dependiente del Ministerio de Instrucción Pública y de Culto. Al efecto, con fecha 21 de junio de 1878 (a la fecha, hace 131 años). Hay un documento oficial señalando que existía el Liceo de Hombres de Rengo, que expresa lo siguiente: “Exmo Señor: Establecido el Liceo de nuestra ciudad por D.S. de 21 de marzo del presente año, con la misma fecha fue nombrado Teniente Coronel Graduado don Demetrio Gutiérrez, profesor de Historia Antigua, Griega, Romana y de la Edad Media. Desde esa fecha desempeñó dichas clases sin retribución alguna y con notable contracción. No puedo menos que deplorar la separación del departamento del expresado jefe en atención a sus útiles servicios que presta en el Liceo ¡que será bien difícil de encontrar acá quién pueda reemplazarle. Fernando Carlos Vandorsse, Gobernador, al Sr. Intendente de Colchagua.” El liceo funcionaba en aquella época en el “Camino de Rengo” (de Prat), casi frente donde está ubicada hoy la Escuela Luis Galdames” anteriormente Escuela de Hombres Nº1 de Caupolicán. El Decreto Supremo de 04 de marzo de 1885 (a la fecha hace 124 años) es el cual se reconoce como punto de partida oficial del Liceo de Hombres.

El Liceo inicia sus clases en 1885 siendo Presidente de la República don Domingo Santa María; Ministro de Instrucción Pública y de Culto, don Ignacio Vergara; Gobernador del Dpto. de Caupolicán, don Reinaldo Castro; Primer Alcalde de la Comuna, don José Bisquert Ramírez, y Rector del Liceo, don Alfredo Gardemia Reyes.

El Liceo siguió funcionando en el mismo local de su nacimiento, en calle de Prat, hasta el año 1886; luego se trasladó a una casa alrededor de cincuenta metros hacia el sur de su primitiva ubicación.

Al poco tiempo nuevamente debió trasladarse por la falta de salas para los cursos que debían agregarse. Siguiendo en el mismo sector se trasladó a un inmueble que al parecer era de don Alberto Escobar. Esta casa ofrecía satisfacer los requerimientos para su funcionamiento. En esos tiempos del liceo había crecido y ofrecía desde Preparatoria, a cargo del profesor don José Tomás Valencia Chamoret, contratado para estos fines con fecha 17 de julio de 1887 con una renta anual de 600 pesos. Además se habían ampliado los cursos de Humanidades al 3er Año (hoy equivale a Primero Medio). La población escolar subía de los 100 alumnos.

Lamentablemente ocurría un problema insoluble, especialmente en épocas de invierno o primavera, cual era los frecuentes desbordes del canal Población que inundaban al establecimiento y el sector en general, obligaba al ausentismo de profesores y alumnado. El rector puso en conocimiento de ésta emergencia a las autoridades. En la emergencia, el Rector Interino, profesor de Matemáticas don Eugenio Fuentes, ofreció un inmueble en arriendo para el Liceo. Las autoridades educacionales instruyeron al gobernador “para que suscriba el contrato al Sr. Fuentes en la suma de $1500 anuales”. Durante su funcionamiento en esa ubicación nace la Biblioteca del Liceo.

Por aquella época las autoridades tenían clara conciencia del real problema que afectaba al primer establecimiento de educación secundaria de Rengo. La Ilustre Municipalidad en Sesión Extraordinaria de 06 de julio de 1888 (a la fecha hace 121 años) presidida por el Alcalde don Tristán Gálvez Palma, ratificó el acuerdo del municipio anterior, mediante el cual se cedía al Fisco el terreno necesario para la construcción de un edificio para el Liceo: “ya sea con frente a la Plaza de Armas o a 100 metros de distancia”.

Estimamos interesante recordar que ante el estallido de la revolución de 1891, casi la totalidad del profesorado del establecimiento educacional era adicto al Gobierno Balmacedista, lo que trajo por consecuencia que la Junta de Gobierno triunfante en la revolución dejara en interinato a todo el personal docente (Boletín Oficial de la Junta de Gobierno, pág. 500). Los profesores afectados con esta medida fueron los señores Ramón Infante, Rafael Cruz Díaz; el Prebistero Nicanor Letelier, Prudencio Álvarez, José Tomás Valencia (abuelo del fallecido alcalde Doctor Rienzi Valencia G), Eugenio Fuentes, etc.

El Liceo funcionó en esta casa de calle Prat “(Nº 129) hasta el año 1889. El año 1900 se encuentra funcionando en casa de don Manuel A. Cea y de doña María del C. Díaz, ubicada en calle Carlos Condell frente a calle Manuel Portales”.

La Municipalidad, como se dijo anteriormente, cedió un terreno que estaba a cargo de la Dirección del Liceo. Es el sitio donde se construyó el actual edificio al costado sur de la plaza. En aquella época este predio era un huerto de frutales pero que, en todo caso, se utilizaba en la realización de las clases de gimnasia.

Este predio estaba en poder de la Dirección del Liceo desde el 04 de enero 1893, pero por ciertas razones largas de explicar se encontraba de hecho en posesión de particulares. Además, trámites butocráticos y también la falta de fondos fueron postergando en el tiempo la construcción del edificio hasta que en 1911, se inició la construcción del Liceo de Hombres de Rengo. La propuesta pública para su construcción se la adjudico don Roberto Vergara, cuyo valor ascendió a $123.992,90 (Ciento veintitrés mil novecientos noventa y dos pesos y noventa centavos).

La recepción del edificio del Liceo se efectuó el 01 de marzo de 1913, como consta en el acta respectiva. Primitivamente en el patio interior existió una hermosa pila de agua que, lamentablemente debió ser retirada alrededor de 1929, porque al fusionarse los Liceos de Hombres con el de Niñas, debió dividirse el extenso patio, y por la adicional circunstancia que esta pila servía para el continuo llevar y traer peces desde las pilas de la Plaza de Armas…

Las instalaciones para el alumbrado del liceo a gas acetileno fueron hechas por el subcontratista don Juan Duprat Jabón. Una vez recibido conforme el edificio, el día 01 de marzo de 1913, el Señor Gobernador hizo entrega oficial al Sr. Rector del Liceo de Hombres de Rengo, don Salustio Calderón.

El 1º de mayo de 1913 se procede a la inauguración del nuevo edificio. El gimnasio del establecimiento, convertido en salón de actos se repleta de autoridades, profesores, alumnado, padres, apoderados y vecinos. En el Salón de Actos se realizó un nutrido programa en el cual se incluyeron los discursos oficiales, coros dirigidos por el profesor de música y canto don Armando Celis Maturana (más tarde diputado por la Provincia), algunas comedias preparadas por el profesor del Preparatorio, don José Tomás Valencia, etc. etc.

Finalizado el acto oficial de inauguración, la Dirección del establecimiento y Cuerpo de Profesores ofrecieron un gran banquete en los “Comedores del Club Social El Colchaguino” (más tarde Hotel Comercial del ciudadano Vasco don Juan Garasa). Allí se brindó el término de una dilatada y ardua gestión que germinó exitosamente bajo el luminoso sol cultural de Rengo, incorporando a la ciudad un establecimiento destinado a ser el recinto donde se aglutinarían y desarrollarían las creaciones, los conocimientos y las experiencias para su proyección hacia la cultura de las generaciones futuras.

En ese banquete estaban representadas todas las actividades de la ciudad que, si bien era el regocijo por haber logrado lo que se creía inalcanzable, surgió una misión que fue aceptada por aclamación: instituir como día oficial del Liceo de Hombres de Rengo el 1º de mayo de cada año (acaso en la intención de la propuesta existía el ánimo de rendir homenaje a los “Mártires de Chicago” cuya imagen encarna el trabajo tesonero y la justicia laboral).

En los actos estuvo presente todo el Cuerpo de Profesores, respaldando a su Rector don Salustio Calderón Contreras, que había asumido el cargo en el año 1903. Allí estaban en consecuencia los señores Luis E. Urbina Flores, profesor del Preparatorio (mas tarde alcalde y regidor de la I. Municipalidad de Rengo y también Gobernador de Dpto. de Caupolicán, capital Rengo, respectivamente). Don Manuel Morales Rojas, Profesor de Dibujo, Trabajos Manuales y Gimnasia (fue el artífice de las brillantes Revistas de Gimnasia que año tras año se presentaron hasta los primeros años de la década del 30; que se desarrollaba con ejercicios de combinación con escalas de la 2a Cia. de Bomberos, logrando hacer altas pirámides que se adornaban con banderolas, imágenes que aún perduran en los recuerdos de antiguos ex alumnos y vecinos de Rengo. Don José Tomás Valecia Chamoret, Profesor de Castellano (venia del antiguo Cuerpo de Profesores, ex Oficial del Batallón de Rengo 1889, ex Oficial del batallón del Liceo 1891, ex Escribiente de la Gobernación 1901); su paso por el Liceo de Hombres de Rengo dejó marcada huella de gratitud y afectos; más tarde un importante grupo cultural de reconocida fama llevó su nombre); don José de la Cruz Ramírez, profesor del Preparatorio; don Rigoberto Vargas, profesor del Preparatorio (fue también Regidor de la comuna); don Tancredo Pinochet Le Brum, profesor de Inglés, don Armando Celis Maturana (más tarde diputado por la provincia); don Bártolome Blanche, profesor de Matemáticas (venia del Liceo de La Serena); el Señor Arturo Vergara Jaña, inspector de castigos, bibliotecario y escribiente; don Joaquín Ahumada Gálvez, abogado, profesor de Castellano; presbítero don Teófilo Durafour, profesor de Religión (cura y vicario de la Parroquia de Rengo); y don Arturo Ramiro Vergara Tifou, profesor de Caligrafía y Dibujo. Este era el cuerpo docente que con gran entusiasmo y alegría escribía una nueva y significativa página en la historia educacional de nuestro Rengo, dándole alimento cultural a esos 280 alumnos con que contaba el establecimiento.

La segunda parte y final de esta crónica continúa en el siguiente edición de Observatorio Regional
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En la imagen, fachada del antiguo Liceo de Hombres de Rengo, frente a la plaza de Armas de la ciudad. Cortesía de Hugo Escobar. Producción fotográfica, Jorge López

La Formación Docente en Chile: Breve Reseña de su Historia


“Desde los orígenes en las escuelas de preceptores hasta nuestros días en las universidades, se han acometido diversas formulas en la formación de los docentes de nuestro país, variando en cuanto a la valoración social de la profesión, calidad de la formación docente y la remuneración, así como a la inspiración filosófica de la docencia”

Por Alex Olivares Chacón
Profesor de Historia y Geografía
Magister © en Educación


Chile posee una larga tradición en formación de docentes. No obstante, los inicios de esta acción en el país como fenómeno sistematizado, impulsado y estimulado desde el Estado una como política de gobierno, se encuentra -a pesar de algunos intentos en los albores de la República- a fines de la primera mitad del siglo XIX.

Entusiasmados con la idea de llevar al país por la senda de las naciones en desarrollo, el Estado y las elites intelectuales comprometidas en esta labor fundan, en 1842, la primera Escuela de Preceptores de Chile. A partir de entonces, y con un transcurrir de altos y bajos principalmente en cuanto a la valoración social de la profesión, calidad de la formación docente y la remuneración y, asimismo, inspirados e influenciados filosóficamente en el modelo educacional francés, alemán y posteriormente norteamericano, se comienza a escribir la historia de la formación docente en Chile.

Orígenes de la Formación Docente: Escuela de Preceptores y el instituto Pedagógico

La educación ha sido una preocupación constante en nuestro país, y ésto, desde los inicios de la República. Como Director Supremo, “Bernardo O`Higgins mostró un gran interés por la educación primaria [y con este propósito] se debían preparar maestros para ella” (Caiceo, 2008, p.3). De este modo, se funda en Santiago la Escuela Normal de Preceptores en 1842, durante la administración del Presidente Manuel Bulnes (1841-1851). Así, siendo Ministro de Instrucción Pública Manuel Montt y Primer Director el argentino Domingo Faustino Sarmiento, se establece “La primera forma institucional de formación docente en el Chile independiente” (Abalos, 2005, p.1). No obstante, la preocupación también se extendía más allá del nivel primario, y es también en 1842 cuando se establece un organismo de formación superior; la Universidad de Chile.

Ubicada en Plaza de Armas, la Escuela Normal de Preceptores -a pesar de los esfuerzos- en sus primeros años no tuvo el éxito esperado. La primera promoción fracasó pues “comenzaron a asistir a la Escuela de Preceptores personas del pueblo, de muy baja cultura, lo que hizo fracasar la primera promoción y, con el propósito de corregir esto, hubo que elevar las exigencias y transformar la escuela en un internado” (Caiceo, 2008, p.3). Para ingresar a la escuela se debía tener la enseñanza primaria terminada y, paralelamente a la formación pedagógica, se cursaba la enseñanza secundaria.

El esfuerzo por profesionalizar la labor y tarea docente en el ámbito primario continúa progresivamente, fundándose, en diferentes lugares del país, Escuelas de Preceptores y Escuelas Normales. Así, lo anterior será refrendado posteriormente cuando en 1854 se establezca la primera Escuela de Preceptoras, dependiente de las religiosas del Sagrado Corazón.

Por otro lado, la formación de profesores de educación secundaria tiene sus antecedentes en el año 1889 año en el cual se funda el Instituto Pedagógico de Chile. En este sentido, “la influencia alemana marcó también el sello que tendría el Instituto Pedagógico” (Abalos, 2005, p.1); siendo encargada la dirección de éste al alemán Federico Johow. Un año después, en 1890, el Instituto Pedagógico pasa a formar parte de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile. Cabe mencionar que, a instancia de la formación de profesores secundarios, surgen los primeros liceos en nuestro país con la finalidad de poseer un centro de aplicación de lo estudiado.

Durante las décadas posteriores, se expandió considerablemente la formación de docentes tanto primarios como secundarios. A las ya creadas Escuelas de Preceptores encargadas de la formación de profesores primarios, se fueron sumando otras creadas a instancias particulares que continuaban formando a los docentes. En el ámbito secundario, además de la formación del Instituto Pedagógico -único hasta ese entonces en formar a docentes secundarios- ahora se sumaban las nacientes universidades que fundaban sus respectivas escuelas.

La Formación Docente entre 1900 y 1973: Consolidación de Las Universidades.

En 1942, la Universidad Católica funda su escuela de Pedagogía y, posteriormente, también la Universidad de Concepción. Ambas comienzan a formar los docentes secundarios para el creciente sistema educacional chileno. Sumado a lo anterior surgen, a instancia de la Comisión de Renovación Gradual del Sistema Escolar Secundario, nuevos liceos experimentales que entregaran renovados impulsos en este sentido. De esta forma, la formación de profesores secundarios en este periodo comenzó, gradualmente, a quedar en manos de las universidades; entre éstas, la Universidad de Chile, la Universidad Católica de Chile, la Universidad Técnica del Estado, la Universidad Católica de Valparaíso, la Universidad de Concepción y la Universidad Austral de Valdivia. Por otro lado, la formación de los profesores primarios continuará en manos de la Escuelas Normales y de Preceptores, prerrogativa que tendrá fin el año 1973 con el Golpe Militar.

Periodo de Cambios: La Formación Docente entre 1973 – 1990

El Golpe de Estado de 1973 no sólo trajo consigo un quiebre en la historia democrática y republicana del país, sino que, además, un profundo cambio al sistema educativo y principalmente en lo que a formación de profesores se refiere. La necesidad de reformular y transformar la educación chilena se venía haciendo patente cada vez más. Con el propósito de adecuarla a los nuevos tiempos surgen a principios de los 60’s iniciativas en este sentido; no obstante, será el año 1973 con el Golpe Militar la fecha de mayores cambios.

Motivados por factores ideológicos y económicos, el gobierno militar ordenó el cierre de las escuelas normales y la transferencia de sus estudiantes y recursos a las universidades geográficamente más cercanas. Durante los años setenta las ocho universidades existentes en Chile fueron intervenidas por las autoridades militares y se “produjo una ‘limpieza ideológico-política’ en el profesorado, especialmente en las facultades o carreras de ciencias sociales y de educación” (Núñez, 2002, p. 33).

Entre 1980 y 1981 y en el marco de la nueva política educacional, las carreras de formación de profesores para todos los niveles fueron decretadas “no universitarias” y se ordenó su reestructuración en Academias Superiores o Institutos Profesionales. Finalmente, el último acto del gobierno militar expresado en la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (10 marzo de 1990) completó la vuelta de la formación docente a su rango universitario, al incluir a las pedagogías entre las carreras que requerían licenciatura previa a la obtención del título profesional.

La Nueva Formación Docente.

Durante la primera parte de la década de los noventa, al regreso de la democracia, se observaba claramente la debilidad de la formación de docentes. Los efectos de las reformas estructurales de la época militar, tanto en el conjunto del sistema de educación superior, pero especialmente en las carreras de pedagogía, habían afectado a las instituciones que las ofrecían. Paralelamente, la desvalorización de la profesión docente que se vivió durante esa época, traducida entre otros factores en un grave deterioro de las remuneraciones para los docentes en servicio, debilitó el interés de los jóvenes por los estudios pedagógicos. (Abalos, 2005, p.5).

El 21 de Mayo de 1996, el Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle anunció una serie de medidas para asegurar una reforma educativa de calidad que incluyeron un fondo equivalente a 25 millones de dólares para la formación inicial docente, los que se entregarían sobre la base de proyectos competitivos a los programas de formación docente inicial que se los adjudicasen. Con esto comienza el proceso, de cinco años de duración, por el cual los programas de formación docente de 17 universidades a lo largo del país compartirían el esfuerzo por mejorar su calidad.

Reflexiones Finales.

La formación docente en nuestro país ha transcurrido a través de altos y bajos. Desde los orígenes en las escuelas de preceptores hasta nuestros días en las universidades, se han acometido diversas formulas en la formación de los docentes de nuestro país, variando en cuanto a la valoración social de la profesión, calidad de la formación docente y la remuneración, así como a la inspiración filosófica de la docencia.

En el actual momento del país, donde el tema educacional está en el tapete y se vislumbran cambios sustantivos en el diseño de la formación docente y revisiones a los paradigmas de calidad pedagógica, es clave reflexionar en profundidad sobre estos aspectos, de manera de tomar las decisiones correctas que permitan dar el salto al desarrollo, la democratización de la calidad de los aprendizajes en y hacia todos los niñas y niños del sistema educativo nacional y la dignificación concreta, real e integral de la profesión docente.
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Fotografía "Escuela Normal de Preceptores" Cortesía de Museo de la Educación Gabriela Mistral. Tomada de Memoria Chilena.

El Mineral El Teniente: La llegada de Capital Extranjero y la Explotación del Mineral a Mayor Escala


En esta segunda parte de nuestra serie sobre Sewell, trataremos cómo el mineral El Teniente pasa de ser un mineral explotado rudimentariamente a una empresa con capacidades tecnológicas y con un alcance que amplía la mano de obra necesaria para su explotación. Cómo la inversión extranjera fue necesaria para poder mantener y hacer evolucionar este yacimiento y poder albergar una gran cantidad de población trabajadora y sus familias. Además, la variante de los nombres del yacimiento y de dónde proviene la actual denominación del que fue su campamento más emblemático: Sewell.

Historias de este mineral que hoy reporta uno de los más importantes ingresos para nuestro país y del que tan poco conocemos.


Por Constanza López Meneses
Profesora de Historia y Geografía
Por la Universidad de Playa Ancha
Fotografías de Jorge López
www.okcam.blogspot.com


En 1903 Willian Braden (i) llega a Chile. Acá lo esperaban, en Valparaíso, Marco Chiapponi (ii) y su esposa; mientras, el norteamericano venía en compañía de su esposa e hijo. Él quería inspeccionar la mina lo más pronto posible, esto producto quizás del gran empeño que debe haber puesto Chiapponi al describir el mineral en la carta enviada a Braden en EEUU, por lo que éste pide a Chiapponi lo lleve de inmediato al lugar donde se encuentra la mina. El italiano le aconseja que lo mas recomendable sería primero visitar a la familia Irarrázaval Correa, dueños de la misma, como gesto de cortesía, a lo que el norteamericano accede, por lo que fueron conducidos a una estancia en Graneros donde se encontraban los dueños de la mina.

Cumplida la “visita protocolar” Braden y Chiapponi se dirigieron a la mina en compañía de sus familias, un cocinero, algunos hombres para coger las rocas y un guía que Chiapponi había buscado para esa misión. Fue un duro viaje de ascenso y descenso por las montañas para poder llegar al mineral. Braden quedó muy satisfecho con lo que vio.

“Por lo tanto, esta permanencia en terreno tuvo como objetivos explorar y comprobar los antecedentes dados por Chiapponi en su carta y la recolección de muestras del mineral. Sólo de esa manera práctica y con el análisis científico riguroso que se hizo en Santiago, Braden pudo comprobar fehacientemente las bien fundamentadas suposiciones de su amigo respecto de la riqueza del yacimiento.”

El autor Hiriart relata que:

“El mineral fue estudiado en la Universidad de Chile, en Santiago, dando muy buenos resultados, dejando conforme a Braden para iniciar el negocio. Al norteamericano no le gustaba perder el tiempo y, una vez sabidos los resultados de los exámenes, trazó sus planes de trabajo estando aún en Santiago, y lo primero que pensó fue en encomendar a Marco Chiapponi la construcción de un camino que permitiera transportar hasta la mina los materiales y la maquinaria que debería instalarse para ponerla en marcha.”

A la llegada de Braden a EEUU, éste se dirigió donde su amigo y cliente E. W. Nash a relatarle lo ocurrido. Ambos comenzaron a organizar lo que sería la empresa. A ellos se les uniría otro hombre, el cuál era un fundador de la American Smelting and Refinig Company y conocedor de la fundición de metales: su nombre era Barton Sewell. Estos tres hombres fueron los organizadores de la futura Braden Cooper Company y los creadores de una nueva empresa en Chile.

En un comienzo la sociedad tomó el nombre de Rancagua Mines Company, la que posteriormente cambio de nombre a The Rancagua Mines, esto debido al aumento de capital y acciones que entraron en la sociedad, en total 1250 dólares. Luego, el 6 de Agosto, cambia nuevamente de nombre pasando a llamarse The Braden Cooper Company al agregársele más acciones y capital a la empresa, para finalmente llegar a su nombre definitivo Braden Cooper Company, nombre que se mantuvo hasta el final de sus días.

Según la autora Celia Baros, la Braden Cooper Co., de acuerdo con sus estatutos como entidad, estaría integrada por un directorio de cinco personas que tomaba las decisiones y eran propietarios y poseedores de acciones, entre los cuales se cuentan Millard Baldwin como representante legal y presidente, W. A Castner, tesorero, H. E. Mason, director y Jas Hernan y James Manter, todos ellos domiciliados en Portland, Maine, EEUU, lugar donde se organizó y formó la empresa, lo cual estuvo corroborado por el Cónsul General de Chile en Estados Unidos y el Ministro de Relaciones Exteriores. Probablemente ninguno de estos hombres viajó a Chile a conocer la mina, por lo que Braden fue el real conocedor de su riqueza. Posteriormente, al cabo de un tiempo de funcionamiento de la novel empresa en Chile, se agregan al directorio los nombres de E. W Nash (iii), Barton Sewell, Guy C. Barton y William Braden algunos años después.

Por otro lado, mientras lo antes mencionado ocurría en EEUU, Chiapponi seguía organizando las tareas encomen-dadas por William Braden en Chile, entre las que se cuenta la construcción de un camino que permitiera llegar a Cerro Negro, lugar donde se ubica la mina. Con la construcción de éste se lograría trasladar los materiales necesarios para comenzar con la construcción de las instalaciones. Este camino se dice empezaba en la hacienda de la Compañía y llegaba hasta la mina. Además Chiapponi debía traspasar las propiedades a nombre del norteamericano. Así nos cuenta la escritora Celia Baros:

"Tramitar la declaración de las primeras pertenencias mineras a nombre del norteamericano, la idea era afianzar la tutela total sobre la propiedad comprometida y prácticamente adquirida. Las primeras pertenencias estuvieron ubicadas en el Cajón El Teniente y hacienda La Compañía.”

Con el tiempo se fueron anexando otras propiedades, entre las que se cuentan sectores de Caletones, Parrón y Rancagua, entre otras. Todas estas adquisiciones Braden las fue comprando para la empresa a medida que iban necesitándose más espacios para la construcción de nuevas instalaciones.

“El decreto No. 1854, promulgado el 29 de Abril de 1905 por el gobierno de Germán Riesco, autorizó a la nueva empresa a operar en territorio chileno. Y así la mina, situada a 50 kilómetros al este de Rancagua, comenzó a funcionar con una planta de concentración gravitacional con capacidad de 250 toneladas diarias, un andarivel que unía al molino con la faena extractiva y un camino de 40 kilómetros desde Graneros hasta el yacimiento. A esto se agregó una central hidroeléctrica. Ese mismo año el nombre de la compañía fue inscrito en el registro de la Industria y Comercio.”

A la llegada de Braden a Chile, ya todo estaba dispuesto para comenzar con las faenas. Trajo consigo algunos ingenieros, entre los que se contaban el norteamericano Hamilton, quien se dedicó a inspeccionar la mina y buscar la mejor manera de extraer el mineral y Grahan, el que se encargó de la construcción de los andariveles por los que serían sacados los carros con el metal, además de la construcción del tranvía que serviría de transporte en el campamento. Ambos querían terminar con uno de los problemas más importantes que presentaba la mina: el trabajarla en los meses de invierno, por lo que buscaron una solución. Construirían instalaciones de madera, lo cual evitaría el frío y las nevazones. Este material se utilizó también para la construcción del molino y, posteriormente, de las viviendas.

Una vez instalados, Braden y sus compañeros se dieron a la búsqueda del personal que operaría en la mina, para lo cual utilizaron la técnica de enganche a través de los diarios de la zona, donde se ofrecía también a los dueños de carretas fletar éstas para el traslado de gente y materiales, sobre todo de estos últimos, ya que las maquinarias y herramientas se encontraban aún en el Valle de Rancagua, por lo que la única forma de subirlos era a través de estas carretas cuyos propietarios eran a campesinos de la zona. Se ofrecía más dinero, dependiendo de la carga que se debiera llevar. Además se solicitaban mineros, carpinteros y peones, entre otros.

Así da cuenta el libro El Teniente, Los Hombres Del Mineral, donde su autora nos comenta:

“La gente llegaba a caballo y en carretas hacia la mina, producto de los avisos de los periódicos “El Rancagüino”, “La Voz del Pueblo” en Rancagua, y “Las Ultimas Noticias” y “El Mercurio” en Santiago, donde gracias a estos avisos fue que la Braden Cooper logró reclutar gran cantidad de gente por este sistema, además por los ofrecimientos de dinero que allí se mencionaban. La gente que allí llegó en un principio vivió en carpas o en viviendas a gran altura, en cavernas o a la entrada de la mina la Fortuna. Toda la gente que llegó a instalarse en el campamento provenía del norte o del sur del país y en su mayoría eran campesinos sin conocimientos de minería, por lo que debieron aprenderlos en el campamento.”

Una vez que se comenzó con la construcción de la planta y de las demás instalaciones, se determinó que la oficina comercial de la Braden estaría situada en Granero(s). El campamento seria conocido como “El Establecimiento”, como lo menciona Celia Baros:

“Dado el terreno rocoso y la escasez de recursos, el primer campamento fue levantado se podría decir, “a ojo”, sin ningún cálculo, sin planificación arquitectónica, utilizándose más que nada materiales de desecho proporcionados por el yacimiento. Afortunadamente para la población, en corto tiempo mejoró la calidad de la edificación, pues se adoptó una sólida construcción que podía ser de piedra o concreto (¿y?) techo de hojalata.”

Durante los primeros años los crudos inviernos obligaban a la población a bajar a Rancagua y a volver nuevamente en primavera, pero con la gran demanda que había por pertenecer al campamento la gente se fue quedando en el campamento, dando origen a varios campamentos simultáneamente, entre ellos Fortuna 1, 2, 3, 4 y 5. Además se construyó la planta de concentración, la que fue construida con los últimos adelantos técnicos, al igual que la planta de fuerza eléctrica.

Con la construcción del molino o concentrador se necesitarían nuevos cursos de agua para su funcionamiento, por lo que se dio inicio a peticiones sobre posesiones correspondientes a los ríos Codegua y Cachapoal. Con esto se buscaba también expandir las instalaciones de la empresa.

El campamento establecido por William Braden se llamó en un principio “El Establecimiento”, y casi simultáneamente pasó a ser “El Molino”, esto a raíz del molino que se construyó en el lugar, hasta que, tiempo después, la propia empresa lo denominó SEWELL, en 1915, en honor a un ex presidente de la compañía y pionero en la sociedad Braden Cooper, Barton Sewell.
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i: Willian Braden, empresario estadounidense que impulsó la extracción industrial de la mina El Teniente en Chile, por lo que fue conocido como "El Rey del Cobre". Junto a Barton Sewell crearían, en 1904, la compañía cuprífera Braden Copper.
ii: Marco Chiapponi, ingeniero en minas italiano, quien fue el encargado de presentar el Mineral a William Braden.
iii: E.W. Nash, Presidente de la American Smelting and Refining Company (ASARCO), que tenía negocios en Chile desde el siglo anterior (XIX).