lunes, 2 de marzo de 2009

Contenidos Febrero 2009


Editorial
Cartas
Ecos
Saldar Deudas

Patrimonio Cultural Regional
Caletones: Los Hijos de la Ciudad del Fuego, Entrevistas por Favio Vásquez
Oscar Castro y el Grupo "Los Inútiles", por Carlos Poblete Ávila
Rengo: Crónicas, Mitos (y Leyendas), por Simón Yarza
Confesiones de un Pionero del Desarrollo Cultural y el Rescate Patrimonial en Chile, Entrevista a Todd Temkin por Favio Vásquez
Prende, por Jorge Díaz

Desarrollo Social
Algo se pudrió en mi Pueblo, por Jorge Díaz
Casinos en O’Higgins, por Lucía Muñoz y Pablo Vásquez

Literatura
Prestar Libros, por Oveja Negra
La Fuerza de las Palabras, por Jorge Nawrath
Comentario a "Los Alfareros en la Cuenca del Cachapoal", de Catalina Barrales y María Eugenia Vergara, por Jose Guajardo
Comentario a "Dos Tonos para una Cordillera", de Elisabet Cincotta y Luís Concha Henríquez, por Oveja Negra
La Teoría del Egoísmo, por Jorge Díaz
El Romanticismo, por Pedro Torrealba

Educación
Entrevista a Hugo Alvear por Jorge Díaz
La Fallida Universidad en Rengo, por Jorge Díaz

Premio "Abridores de Alamedas" 2009

Política y Medios
En Torno al Concepto de Imagen, por Jose Guajardo
La Prensa nacional y la Configuración de un Ideario en la Ciudadanía, por Jorge Díaz

Ensayo
¿Qué Pasa con Nicaragua?, por Enrique Escobar
Palestina: Antología de una Resistencia, por Cristina Oyarzo
Acerca de la Calidad de la Educación Secundaria y Universitaria en San Fernando, por Paulina Fernández

Imagen
Poesía Visual, por PaViTo
Memoria Visual, por Favio Vásquez

Editorial Nº2, Febrero 2009: Saldar Deudas

Fotografía de Jorge López

Hace algunos años, el entonces Comandante en Jefe del Ejército, General Juan Emilio Cheyre, realizó su célebre declaración respecto a la posición del Ejército ante la historia, los Derechos Humanos y el Golpe de Estado de 1973. A fuerza de repetir la frase “Nunca Más”, el discurso tomó también ese nombre, y así lo conocerá la historia.

Hoy nosotros también quisiéramos hacer una declaración, la que, por cierto, a la vez es un exhorto, un llamado y una demanda, la cual está dirigida a las comunas, tanto a sus autoridades, funcionarios y dirigentes, como así mismo a las comunidades, los vecinos: ciudadanos y ciudadanas.

Todo nuevo ciclo que se inicia -sea cual sea- es al mismo tiempo una oportunidad. Oportunidad para hacer lo que no se ha hecho, suprimir lo que no se ha debido ejecutar nunca, y/o corregir lo que, haciéndose, no se ha practicado del modo adecuado o en el potencial y calidad que sus alcances ameritan y demandan.

En ese sentido, las gestiones municipales que acaban de asumir en diciembre pasado en todas las comunas del país son, de particular modo, una de esas potentes oportunidades; pero es sabido también, que las oportunidades no siempre se aprovechan. Y los (más) perjudicados de que aquello ocurra son los de siempre: los más pobres, marginados y excluidos (en las distintas expresiones en que la pobreza, la marginación y la exclusión se manifiestan).

La cultura ha sido por mucho una de las áreas más castigadas en las gestiones municipales de nuestra región. Entendidas muchas veces como la presentación estival de espectáculos importados, gratuitos y volátiles que, siendo un aporte, así como llegan se van, se cree que con eso se cumple con una “agenda cultural” que sacie la curiosidad y sed de entretención de la gente. ¡Y no estamos en contra de estas prácticas! Por el contrario.

Sin embargo, la gestión y definición de una política y agenda cultural debiese manifestarse con juicios y criterios más profundos que aquello.

La gestión cultural es algo complejo, en cierto modo “denso” y hondo, por lo que requiere de personal calificado, pero a su vez, abierto, tolerante, sensible y dialogante. En ningún caso elitista, aunque sí, con empatía y conexión para con los distintos niveles de expresión y necesidades existentes.

La cultura es también, y a diferencia de lo que se cree, algo rentable. Además de mejorar la calidad de vida, el amor propio, el sentido de pertenencia, valoración y cuidado hacia el lugar donde se vive, es motor económico en las sociedades modernas, en donde lo propio, el “ser”, el ocio y el tiempo libre cobran real importancia, además de mover una gran cantidad de recursos que fuera de quedarse en las comunidades que lo explotan y desarrollan, genera plusvalía y puesta en valor del “patrimonio”.

No obstante, se ha visto, junto a la indolencia, ignorancia o ineptitud de las autoridades, la delegación de estas responsabilidades a nivel municipal en personas que no solo no cumplen con la calificación mínima necesaria, sino que, peor aún, no gozan de la sensibilidad y la capacidad de dialogo propia de los gestores y agentes culturales.

Encargados arbitrarios, caprichosos, sectarios, o francamente mediocres, sumado muchas veces a hábitos deshonestos (se ha sabido de algunos episodios que son vox populi y francamente bizarros por su sinvergüenzura).

Con esto, no solo se aísla a la gente interesada en hacer y vivir la cultura en sus espacios locales, comunales o regionales, sino además se empobrece la oferta y agenda, se deprimen los espacios y logros ya conquistados, y se rodea a la gestión comunal de una patrulla de parásitos que se apropian de lo que, en rigor, debiese alcanzar, por oportunidad y oferta, a todos.

Si tuviésemos que mirar a la cara a cada una de estas comunas o comunidades, como si fuesen un rostro al cual interpelar, le diríamos una a una que:

- “Saldes tu deuda con la cultura,

- “Saldes tu deuda con los artistas, creadores y gestores,

- “Saldes tu deuda con los niños, jóvenes y personas en formación, que por tu dolosa (no) gestión dejan de recibir los estímulos, conocimientos, experiencias y prácticas que los nutrirían de forma integral y completa, con excelencia e inclusión,

- “Saldes tu deuda con los más desposeídos, que con tu ineficiencia (o ineficacia, además) suman a la pobreza material, la espiritual producto de ambientes deprimidos (lo que a la larga se convierte también en detrimento moral)

- “Saldes tu deuda con la historia, el patrimonio y el talento que, en un minuto, heredaste de tu pasado”.

Los alcaldes -los nuevos, así como algunos que reasumen después de periodos en que, por alguna razón, no contaron con el apoyo de sus electores- tienen esa gran oportunidad de corregir sus prácticas.

E, incluso, quienes contraviniendo la reglamentación vigente no tienen algún “encargado de cultura” en su administración, pueden crear la instancia a partir de esta “oportunidad” con proactiva, sensible y atingente dirección.

Por último, queremos terminar tal como Cheyre finaliza su discurso del “Nunca Más”, -nosotros, por razones que son evidentes, hemos llamado a nuestra declaración “Saldes”-. El general en su momento afirmó como suprema moraleja: “que Nunca Más exista otro "Nunca Más" en la historia de Chile”.

Con la misma fuerza decimos también nosotros:

¡Que nunca más exista un nuevo “Saldes” en nuestra gestión cultural comunal o regional!

Los editores.

Cartas: PRAIS, mucho más que una sigla.

Fotografía: Mural de Brigada ramona Parra en sede Prais Arica. Cortesía de BRP.
Señor Director:

Acostumbrados a ver y oír, sin mayor atención, la abundante cantidad de siglas que en el mundo institucional existen, escasas personas suelen saber qué dicen o qué significan o representan con exactitud conceptual esas formas. Ocurre también con la sigla PRAIS (Programa de Reparación y Ayuda Integral de Salud), esto en virtud de una ley que atiende a quienes fueron objeto de represión durante la dictadura militar.

Quiero destacar y reconocer públicamente la actividad programada por esa institución de la región El Libertador, consistente en un Ciclo de Videos y Cine de excelente calidad que, desde hace más de un año y hasta diciembre de 2008 ha planificado, cada miércoles, puntualmente a las 18 horas, en la sala MEL del Servicio de Salud, en calle Campos con Alameda (vereda norte). El citado ciclo continuará en su IV versión desde el 7 de enero de 2009 en el Restaurant Histórico “El Viejo Rancagua”.

Son jornadas abiertas a todo público. Luego de cada exhibición fílmica sobre una amplia diversidad temática en los campos de la historia social chilena y latinoamericana, de medio ambiente, de Derechos Humanos, de experiencias políticas y de biografías de personalidades, los asistentes son invitados por los profesionales organizadores, a participar en un activo encuentro de conversación, con intercambio de opiniones y comentarios, en un clima de agradable respeto, con muy valiosos resultados de aprendizaje para todos.

Destaco de manera especial la actividad coloquial que es parte del ciclo. No somos una sociedad tan acostumbrada al debate y a la tertulia argumental de largo aliento. Se registra en este aspecto un vacío histórico muy necesario de superar y, en rigor, también de reparar.

Ojalá una mayor cantidad de estudiantes sea asistente a estas jornadas. Es una clara responsabilidad también de sus educadores.

En un mundo de imágenes, la palabra informada y expresada con argumentos tiene un inmenso valor formativo, pedagógico y cultural.

Mis felicitaciones muy especiales al equipo profesional y técnico de PRAIS regional, que cada miércoles, con esfuerzo, rigurosa puntualidad y gentil atención, da curso a estos valiosos encuentros en la ciudad de Rancagua.

Carlos Poblete Ávila
Profesor de Estado
Ex dirigente nacional / internacional docentecarmalau@gmail.com

Ecos: Rengo no Aprende / Allende Incomoda


Rengo no Aprende la Lección

A casi 3 años de perder uno de sus principales referentes turísticos y patrimoniales, Rengo no parece haber aprendido la lección. De los restos del antiguo Monumento a la Familia, destruido por la humedad, el sol y las plagas que le penetraron por la falta de una sistemática y adecuada mantención, al menos uno de sus trozos logró ser rescatado para adornar la entrada a la Casa de la Cultura de la ciudad, pieza que sirvió de portada para la primera edición impresa de nuestra revista. No obstante, conocido el diagnóstico de falta de cuidado que explicó la ruina de la escultura, no se le ha hecho ninguna mantención a la pieza sobreviviente, la que exhibe un avanzado resecamiento, expresado en la profundidad de sus grietas, la pérdida de color y el ennegrecimiento de su capa más superficial por efecto del fuerte sol de la tarde que le llega frontalmente.

Pieza Sobreviviente del Primer Monumento a la Familia fotografiada en noviembre de 2008. Imagen de Jorge DíazPor otro lado, el nuevo Monumento a la Familia que se emplaza orgulloso en la esquina norponiente de la Plaza de Armas de Rengo, a un año de su estreno, ya debió haber recibido dos mantenciones. Sin embargo, no se ha efectuado ninguna. Para el profesor Hugo Alvear, co autor de ambas obras, el solo hecho que el personal de aseo la lave con agua de las mangueras cada semana ya sería un aporte que impediría que el polvo y el smog se le adhiriesen formando costras y otras consecuencias. No obstante ni siquiera eso se hace.

Más trágico aún. Si hace 17 años, el desprendimiento de una rama, la que dio muerte a una joven, provocó el corte de los árboles más peligrosos, de los que a la postre surgiría el que se convertiría en el tradicional monumento; hace solo unas semanas una nueva rama se desprendió en la Plaza dando muerte a un vecino. El alcalde en un principio desligó responsabilidades en CONAF, argumento que rápidamente se cayó, desacreditado por el mismo organismo.

Ya ocurrido el lamentable deceso, se procedió a cortar las ramas en peligro de caer.

Todo indica que de no cambiar la actitud de las autoridades municipales ante ambas situaciones, se podrían lamentar más muertes, así como se deberán reinaugurar una y otra vez monu-mentos y piezas arruinadas que se deterioran prematuramente por falta de cuidado, aún cuando la experiencia sea enfática en señalar lo que, si se fuera proactivo, se debiese hacer.


Allende aún Incomoda

La figura del ex presidente Salvador Allende, aún en el siglo XXI y cuando se declara el reencuentro de los chilenos y la superación de las divisiones del pasado, parece incomodar. Incluso en las circunstancias más increíbles. A la negativa de la Agencia regional de El Mercurio de distribuir nuestra revista, incómodos por la publicación de un ensayo que analizaba la figura del ex mandatario en el contexto presente, se sumó la negación de la Fundación Salvador Allende -fundada por su hija la diputada Isabel Allende- de facilitar una fotografía para ilustrar el trabajo, argumentando que en el mismo se abordaba también la figura de Evo Morales y Hugo Chávez. Según nos dijo una funcionaria de la entidad, “la fundación no quiere que se vincule la figura de Salvador Allende con la de estos presidentes latinoamericanos”. ¡Plop!

Oscar Castro y el Grupo "Los Inútiles"


Carlos Poblete Ávila
Profesor de Estado
Ex dirigente nacional / internacional docente.

Noviembre se ha consagrado como el mes de Oscar Castro, el poeta chileno nacido en Rancagua en 1910 y fallecido hace 61 años, el día primero de ese mes.

Cada año el Grupo Literario "Los Inútiles", fundado en 1933-34 y que lo hace el más antiguo de Chile en su género, recuerda al vate con un acto junto a su tumba terrestre.

La breve existencia del escritor impidió que su fecunda creación fuera más caudalosa. Sus novelas, cuentos, poemas y cartas evidencian su alta categoría creadora.

El autor.Castro padeció el mal que afectó también a otros grandes de la literatura nacional y que lo llevó a la muerte. La tisis apenas tenía remedio en su tiempo. Lo mismo sucedió a Baldomero Lillo, el notable cuentista de los relatos mineros del carbón y a Carlos Pezoa Véliz. Eran los males de la miseria social y también del desamparo en los inicios del siglo veinte. Otros excelsos creadores en el plano mundial sufrieron iguales consecuencias.

El poeta de Rancagua es aún escasamente divulgado y conocido en su tierra natal y en el país. Por idiosincrasia y deformación somos amigos de la anécdota y de permanecer en ella y no de la historia. Hay una falta, un vacío que corregir.

El poeta rancagüino dejó logradas imágenes y todo un mundo en su fino canto y en su obra. Se ha dicho de él que es el poeta de la tierra, de los callejones agrarios, de las campiñas. En la cabecera de su tumba hay versos de ese estilo. Pero Castro es también el narrador de la urbe y sus miserias; y de los laberintos mineros del cobre.

Hay momentos y trazos de su creación y de su vida que lamentablemente no son muy divulgados. Espero que la omisión no sea deliberada. Me refiero a su poesía de clara impronta antiimperialista. Me refiero a su posición política popular o de izquierda y su apoyo y militancia irrestricta en las filas del Frente Popular de 1938 que hizo Presidente de la República al educador Pedro Aguirre Cerda. Sus cartas y escritos periodísticos de esa época así lo señalan.

Nunca se conocerá todo de un ser humano. Pero en el caso de este escritor y de otros tan relevantes, sus vidas plenas son necesarias de saber, pues son datos que ilustran de su tiempo y de su obra toda. Neruda decía que el poeta es un cronista de su época.

Es indispensable agregar y difundir información de la notable gestión cultural que el Grupo Los Inútiles realizó desde su creación en la ciudad de Rancagua. Todo aquello no puede ser pasto del olvido o mera narración anecdótica. Es historia.

En la ciudad que vio nacer al vate, el citado grupo publicó revistas, periódicos, programó espacios radiales por largo tiempo. Organizó conferencias con la participación de notables intelectuales y científicos de esa época.

Estuvieron Pablo Neruda, Augusto D'Halmar, Alberto Romero, Nicomedes Guzmán, Manuel Rojas, Mariano Latorre, Ricardo Latcham, Pablo de Rokha, Enrique Molina, Reynaldo Lomboy, Doris Dana, Francisco Coloane, Hernán Ramírez Necochea, y Nicanor Parra entre otros grandes escritores, pensadores y hombres de ciencia. Esto principalmente hasta 1940 y años siguientes.

La ubérrima obra cultural de Los Inútiles...pasa por la creación de la Universidad Popular ese mismo año y en 1941 funda el Liceo Nocturno de la ciudad.

En 1935 el sabio letonés, creador del electrocardiograma, Dr. Jorge Nicolai, dictó una conferencia, y posteriormente regresó con otras ponencias.

Estuvieron en la ciudad en los años 1951,1952 y 1955, Radomiro Tomic, Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende en conferencias y debates sobre: "Problemas del cobre", "Economía Latinoamericana", y "Síntesis panorámi-ca de la realidad social y económica de Chile", respecti-vamente.

Otro dato ilustrativo de aquella fecunda labor es la realiza-ción en 1958 de la Primera Reunión de Grupos Culturales de Chile. Treinta instituciones de di-versas ciudades del país tomaron parte. Las jornadas se repitieron cada año en otras ciudades. En cada ocasión se Publicó una revista con los temas trata-dos en el congreso.

En todas estas actividades, hasta su muerte, fue pro-tagonista vital junto a una pléyade de artistas, pedago-gos, periodistas, otros profesionales y políticos de la pro-vincia, Oscar Castro.

Oscar Castro. Tratamiento de imagen de Jorge Díaz.Todo indica que las cosas y los acontecimientos de la ciudad y del mundo en esos tiempos se entendían de forma muy distinta a como sucede en el presente.

Al momento del triunfo de la Revolución en Cuba, en 1959, se organizó de inmediato un Foro de la Cultura, en el recinto de la I. Municipalidad.

Esa prodigiosa vida cultural que se vivió en la ciudad de Rancagua sufrió también el embate mortal desde del Golpe de Estado de 1973. Hubo una merma considerable. La cultura también fue fusilada.

Lamentablemente en Chile la recuperación cultural aún no se produce. Hay intentos, pero no logros significativos.

El Grupo Los Inútiles carga por su historia una gran responsabilidad y un desafío hacia el futuro. Su labor no puede ser sólo testimonial el mes de noviembre de cada año. Todos esperamos más de ese gestor cultural ciudadano que fue, con la mayor amplitud.

Oscar Castro no ha de ser el escritor de Rancagua solamente, ni el poeta de noviembre.

Su nombre ha de romper las fronteras geográficas y de los tiempos.

Los hijos de la “Ciudad del Fuego”


Antecedentes para una investigación histórica
sobre las relaciones sociales en un yacimiento minero
El Campamento Caletones 1922-1973

Pablo Favio Vásquez
Prof. de Historia y Geografía

Hacia mediados de la década de 1910, los terrenos que ocupaban las instalaciones de la fundición en el campamento de Sewell (Mineral El Teniente), se habían vuelto estrechos para la creación de la infraestructura destinada a aumentar la producción de cobre. Lo anterior hizo necesaria la planificación y levantamiento de una moderna fundición situada en las cercanías del yacimiento de El Teniente:

"A partir de 1916, los estudios establecieron que para aumentar la producción sería necesario abandonar en breve la planta existente. Una vez elegido el lugar, se diseñó una moderna fundición cuya construcción se hizo entre 1917 y 1921.

"Aquí hubo un importante detalle. Si el establecimiento beneficiador en Sewell había nacido sin que se calculara la distribución de los edificios, apenas la parte industrial, en este nuevo caso se tomó en cuenta la experiencia de ver frenado su crecimiento por la falta de espacio. La nueva planta se ideó completamente en el papel, con una minuciosa ingeniería de diseño. Después de eso, se procedió a levantarla.

Se eligió para la fundición un amplio terreno próximo a una profunda quebrada, situada a 6,5 kilómetros de Sewell en línea recta y a 1556 metros sobre el nivel del mar."

Así, hace exactamente 87 años, en el mes de Febrero de 1922, comenzó a funcionar la Fundición de Caletones.

Junto a ella nació también el Campamento de Caletones, lugar donde miles de trabajadores chilenos, sus familias y un puñado de extranjeros convivieron durante casi 50 años.
Posteriormente, entre los años 1965 y 1969, a consecuencia del Plan de Expansión del Mineral, y a través de la "Operación Valle", la totalidad de los habitantes de Caletones fueron trasladados hasta Rancagua -posteriormente ocurriría lo mismo con Sewell y los otros campamentos del mineral- donde habían sido construidos grandes poblaciones a fin de solucionar de una vez por todas el problema de vivienda para los trabajadores del yacimiento.

Tras ello, el Campamento Caletones fue desmantelado, conservándose solamente la infraestructura propia de la Fundición.

Sin embargo, para los nacidos en el lugar -los Caletoninos-, el cambio de espacio geográfico y social resultó ser dramático. Nacidos en las montañas y habituados a una forma de vida completamente diferente, los ex habitantes de Caletones se sintieron literalmente despojados del lugar que los vio nacer y crecer. El golpe de gracia para las vidas de los casi 7 mil habitantes que llegó a poseer Caletones, llegó cuando las casas y calles que los acogieron durante medio siglo fueron completamente desmanteladas y borradas del mapa producto de proyecciones económicas.

Rancagua hoy acoge a estos miles de caletoninos, sin embargo las almas de todos ellos, se quedaron allá lejos, en los cerros, esperando quizás el regreso… de los hijos de la ciudad del fuego.
Hoy en día, una parte de la infraestructura urbana nacida del Mineral El Teniente -Sewell- es, desde hace algunos años, Patrimonio de la Humanidad, por haber dado acogida a buena parte de la población minera del yacimiento en peculiares circunstancias.

No obstante, en términos de justicia histórica, la población trabajadora de El Teniente no solo cumplía labores de extracción -fundamento de los habitantes de Sewell- sino que una parte importante de ella laboraba en las actividades del refinado y fundición misma del Cobre. Y era esa la razón de existir del Campamento Caletones.

Entonces, ¿Por qué el Campamento Caletones no fue considerado parte de este reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad?

Con la idea de responder a esta duda y desarrollar una posible investigación histórica mayor, fuimos donde un grupo de caletoninos, quienes se habían organizado a fin de mantener vivos los recuerdos de antaño.

En la búsqueda, cinco habitantes de Caletones se dispusieron muy gustosos a detallarnos algunas de sus vivencias en la desaparecida ciudad: Miguel Arturo Romero Cantillana (78 años), Néstor Moreno Peña (75 años), Jorge López Flores (84 años), Oscar Contreras Solís (85 años) y José Ahumada Silva (78 años), todos caletoninos de nacimiento, los que me relataron en amena charla estas nostálgicas líneas, que dicen así…

¿Cómo nace la idea de crear un Club de amigos de Caletones?

El primero fue el Jaime.

Después que se terminó el Campamento, quedamos todos al lote. Luego se inició el Club Social en Millán, en el Sindicato de Caletones. Hace 23 años.

La ida era reunirnos todos los caletoninos, los nacidos en Caletones. Pero ahora el Club es abierto, es decir que cualquier persona puede integrarse.

¿Qué sintieron cuando fueron trasladados a Rancagua?

A todos nos dio pena, una frustración porque todos habíamos nacido y sido criados en Caletones. Rancagua no era lo mismo, no era como Caletones. Allá teníamos de todo, y muchas cosas gratis.
Sin embargo, algunos pensamos que igual era positivo que nos bajaran a Rancagua, porque las casas que ocupábamos no eran nuestras, sino que de la Empresa (El Teniente). Nunca fueron nuestras y eso iba en desmedro nuestro, de poder tener nuestra casa propia.

¿Cuántas personas llegaron a vivir en el Campamento Caletones?

Unas siete mil…

Sí, más o menos siete mil.

¿En que poblaciones se concentraron principalmente los caletoninos al llegar a Rancagua?

En la Rancagua Norte, en la Manso de Velasco, en la Nueva Alborada…

¿Cómo era vivir en Caletones?

Vivir en Caletones era como vivir en una "Gran Familia". Allá las "patronas" (las esposas de los trabajadores) dejaban la ropa tendida y nunca se perdía nada. Todos nos conocíamos. Allá todos los más viejos íbamos conociendo a los que iban llegando, y éstos a nosotros después, con el tiempo.

Allá había clubes deportivos, salones para bailes, había un lindo gimnasio, Club de Boy Scouts… en Santiago ganamos una competencia nacional en la Quinta Normal en el año 1941, y después otra en el Concepción. Aquella vez en Santiago, nuestro perro Duque, desfiló con un clarín en el hocico, junto a su amo Enrique Saldías.

También había cancha de fútbol, cancha de tenis, cancha de carreras a la chilena, piscina, cancha de palitroque, cancha de basquetball, club de tiro al blanco… Había hasta Medialuna y lavandería.

Los días domingo llegaban vendedores con frutas y verduras a ofrecer sus productos. El primero que llegó fue don Antonio Dote, luego se integraron sus hermanos: don Armando Dote y don Alfredo Dote. Ellos crearon una carnicería en Caletones.

¿Qué otra infraestructura había en Caletones?

La propia de la Fundición: la Maestranza, la Carpintería, la Bodega de Materiales, el Departamento Eléctrico, el Departamento de Bienestar, la Fundición propiamente tal, la Central Eléctrica (Casa de Fuerza, cuya energía era generada a partir de un enorme motor diesel), había un Hospital (con Médico, Practicante y Enfermera) y un Cuartel de Carabineros…

¿Cómo era la vida en Familia en Caletones?

La vida en familia era muy especial. Cuando había bailes se iba en familia, y uno podía dejar sus pertenencias en las sillas y nunca se perdió cosa alguna.

Se contrataban grandes orquestas y se les cancelaban todos los gastos para que fueran a tocar al campamento. Se llevaban incluso artistas desde el extranjero. Uno de los más famosos que pasaron por allá fue un argentino, Natalio Turán. Entre los chilenos, uno bien conocido fue Juan Carlos López.

En varias ocasiones se traían números artísticos desde un local que había en el paradero 18 de Gran Avenida, era una inmensa Quinta de Recreo de nombre "El Rosedal". Esa quinta se llenaba de gente. Era inmensa, pero se llenaban igual. Nosotros desde aquí íbamos con los chiquillos a pasarla bien por allá. Tomábamos el Tren en Caletones, nos bajábamos en Rancagua y, allí hacíamos un cambio a una micro que salía desde el Hotel Español que nos llevaba hasta Santiago. Por aquellos años, el camino que nos llevaba hasta Santiago todavía era de tierra, no es como este que está ahora. En ese entonces nos demorábamos como dos horas en llegar. Y de ahí, teníamos que tomar locomoción hasta el local…

¿Qué recuerdos tienen de niños?

Cuándo éramos chicos y estábamos en invierno, nos tirábamos en trineos desde la Chimenea hasta abajo, hasta la Leñería. Los primeros que llevaron trineos fueron los gringos, después nosotros también tuvimos.

En Caletones las cocinas y estufas eran a leña. Los gringos no permitían estufas eléctricas ni planchas, porque eso les significaba un aumento demasiado grande en el consumo de energía eléctrica. Toda la leña era gratis, porque todos los días se sacaban muchos maderos que se habían usado como soportes en las nuevas aberturas de extracción, y después esa madera se botaba. Más tarde, se consideró que en vez de botarla era mejor regalarla a la gente para calefaccionarse. Igual no faltaban los que acaparaban más de lo que necesitaban.

¿Qué opinan de que sólo Sewell sea Patrimonio de la Humanidad?

Injusto, porque Caletones siempre fue más importante que Sewell. En Sewell, vivían quienes trabajaban sacando el mineral, pero el verdadero cobre, es decir el producto final, era obra de la Fundición de Caletones. El Verdadero Cobre nacía en Caletones, no en Sewell. Lo importante no era el cobre en bruto, sino el refinado, el lingote de cobre para exportar, y ese solamente, lo producía Caletones…
...........

En mi cuaderno quedan anécdotas e ideas para relatar. En mi mente, por su parte, pasan las imágenes que estos hombres, lejos de su verdadero hogar han conservado consigo, fotografías de una época que no volverá ya a repetirse, pero que sin embargo, tampoco podrá ser recreada nunca más en otra parte del mundo.

Me despido de mis nuevos amigos, y mis pasos se retiran del club con una invitación eterna a conversar y un montón de huellas de nostalgia que me invaden.

Quizás no sea nunca posible volver a levantar las casas de Caletones, ni recorrer tampoco sus calles como antaño.

Pero sí podemos combatir contra el olvido, ese enemigo grande que lo destruye todo a su paso, sin respetar nada ni nadie.

Caletones y sus habitantes no morirán nunca, si quienes nacieron y vivieron en él luchan por preservar sus recuerdos.

Caletones, aún vive.

Y ello, porque más allá que el cobre, más allá que el fuego que le dio vida al metal, el verdadero tesoro de Caletones, son sus herederos, los caletoninos.

Son ellos el Patrimonio que debemos cuidar, y sus testimonios, los tesoros perdidos que debemos rescatar…

Rengo: Crónicas, Mitos (y Leyendas)


Por Simón Yarza
Político, cantante y deportista renguino.
Producción fotográfica de Jorge López.

Previamente a la entrega de este y otros aportes, solicitados por la revista cultural “Observatorio Regional”, debo dejar claro que jamás he pretendido ser ni considerarme historiador, o que se me califique como tal, ni siquiera en el más modesto nivel. Es solo el inmenso cariño y el más profundo arraigo a mi terruño renguino el que me ha impulsado, desde mi niñez, a conocer -lo más y mejor posible a mí alance- mi Rengo.

¿Por qué Rengo?

Necesariamente, debemos remontarnos al año 1831 -al día de hoy 117 años-. Es así que el 22 de marzo de 1831 el Congreso de Plenipotenciarios eligió al General don Joaquín Prieto y a don Fernando Errázuriz como Presidente y Vicepresidente de la República, respectivamente.

El Sr. Prieto se negó a aceptar el mando, de suerte que el Sr. Errázuriz lo mantuvo durante los seis meses que faltaban para la nueva elección (F. Encina)

Justamente en la víspera de la entrega del Mando Supremo al General Prieto se dictó el Decreto Supremo mediante el cual se le cambia el nombre a la denominada “Villa Deseada” por el de “Villa de Rengo”, como forma de rendir homenaje -a perpetuidad- al “lugarteniente” del toqui Caupolicán.

Considero altamente justo y necesario históricamente aclarar ante muchas y muchos coterráneos que lamentable e injustificadamente ignoran la etimología y, por ende, el significado de la palabra Rengo, y que, al expresarlo suelen atribuirle el concepto de “cojo”, lo que me resulta una verdadera insolencia histórica.

La etimología de la palabra Rengo indica que es giro o término aborigen -araucano- derivado de la palabra “rencu” cuyo significado es “invencible”, marcada característica de este combatiente que sobresalió por su gran valentía y coraje en la lucha contra los colonialistas españoles. Él era quien proponía en las reuniones que “a los españoles había que perseguirlos hasta su propia tierra y matarlos en sus cuevas”.

El vocablo de origen araucano “rencu” sufrió en el transcurso del tiempo un cambio que se expresa debido a la tendencia de darle al lenguaje por la ciudadanía mayor soltura y simplificación. Es así que el vocablo “rencu” se fue castellanizando y, pasando en este errado proceso por “rengu”, derivó en “rengo”, voz araucana que muchos la han traducido por “bravo entre los bravos”.

El historiador don Ramón Briceño en su libro “Antiguedades Chilenas” dice: Rengo, si esta palabra deriva de “relu” o “rennan” significa “hacer frente”, “encararse”, lo cual cuadra perfectamente con la osadía del indomable guerrero. Es así como queda a firme el perfil que traza del valiente araucano don Alonso de Ercilla y Zúñiga en su inmortal poema “La Araucana”, es decir, “valiente entre los valientes”, que es una de las acepciones más aplicables al vocablo, haciéndole honor al hijo de Leocán y a nuestro tan querido terruño renguino por cuyas arterias también corre sangre aborigen, y que ha debido encararse a los embates de la naturaleza, aceptándolos con resignación; pero -cuando se le toca la fibra del amor propio- resuelve con decisión y valentía derribando los obstáculos hasta lograr lo que necesita y ambiciona.

¿La estatua del Toqui Caupolicán?

Esta estatua fue adquirida en el año 1880 -a la fecha de hoy, 128 años atrás-, al agricultor de Pichiguao, don Pedro María Gallo, en la cantidad de $240 (doscientos cuarenta pesos), dinero que se obtuvo mediante subscripción popular. Era gobernador del Departamento Caupolicán, capital Rengo, don Carlos Vandorsee. Esta estatua es auténtica del autor de la obra, el excelente escultor chileno de fama internacional, don Nicanor Plaza.

No obstante que existen muchas personas que -aseguran- se trata de un elogio a los Mohicanos, aborígenes de raza cobriza, la ciudadanía a través del tiempo ha terminado por aceptar como exponente a los hijos de Arauco, pese a la impropiedad de los detalles étnicos de las plumas en la cabeza y la vestimenta, así como la mayor estatura, la nariz aguileña, que nunca fue uso o rasgo de nuestros aborígenes. Es necesario agregar al respecto que bajo el pedestal de la escultura original había una plancha que decía: “The last of Mohican” -“El último mohicano”-.

Don Nicanor Plaza que estaba en París becado por el gobierno de Balmaceda, presentó su estatua en un concurso realizado en la capital francesa. La estatua que se encuentra en nuestra Plaza de Armas es una de las pocas vaciadas al metal por el propio escultor Plaza; las otras están en el parque de ciudad de Lota y en el cerro Santa Lucía de nuestra capital.

¿Rengo, el centro de Chile?

Hacemos propicia la ocasión en que destacamos historias características de nuestro principal paseo público, para tratar de corregir un muy antiguo, repetido y masivo error en el decir de nuestros coterráneos al referirse al mencionado monolito ubicado en el costado sur de la Plaza, frente al Liceo Tomás Marín de Poveda, expresando que esa es la ubicación de la mitad geográfica de Chile.

¡Profundo error! El pequeño monolito de concreto con inscripción lateral, fue instalado al comienzo de 1900 (1925-1926), cuando el Instituto Geográfico Militar realizó un levantamiento de nuestra zona señalando el eje longitudinal incluyendo la altitud de la ciudad de Rengo con respecto al nivel del mar (319 mt.).

Acerca de la mitad de Chile, tenemos entendido que estaría ubicada entre las comunas de Coronel y Lota, en la localidad de Playa Blanca. Sí, estamos seguros de que no es Rengo.

¿Y la Pila de Agua de nuestra Plaza de Armas?

La Pila de Agua que está instalada desde el nacimiento de la Plaza, de estilo morisco en combinación de piedra y fierro forjado, fue instalada por orden del Gobernador del Departamento de Caupolicán, capital Rengo, don Carlos Vandorsee en 1881.

¿Rengo el centro de Chile? Monolito en la plaza de la ciudad. Imagen de Jorge LópezAteniéndose a las versiones de “los viejos del lugar” y en especial a nuestro coterráneo oficial veterano de la Guerra del Pacífico don Benigno Román Corral, quien decía que un alto oficial del Ejército de Ocupación dispuso el envío de esta pileta, que es un trofeo de guerra que se trajo desde Perú durante la ocupación de Lima en 1880, a una ciudad del sur de nuestro país. Para ello se le ordenó al renguino Sargento Pinto que la trajera desarmada, a lomo de mulas. El Sargento a cargo de un grupo de soldados cumplió la orden, llegando luego de tres meses de trabajoso trayecto a Rengo.

Como el Sargento Pinto era de Popeta quiso aprovechar su paso por nuestra ciudad para ir a visitar a su esposa, la que, cuando salió enrolado al norte en el “primer enganche”, se encontraba en avanzado estado de gravidez.

Dejó al grupo de soldados a su orden en la Plaza custodiando la carga y se dirigió a su casa.

Cuando llegó a Popeta nadie se atrevía a darle la trágica noticia que su mujer había sido vejada y muerta junto a su hijo… hasta que no faltó quien le relatara lo ocurrido. El Jefe de la policía de la comuna de Chanqueahue le había dado muerte, porque ella se había resistido a sus requeri-mientos amorosos.

De inmediato el Sargento Pinto se dio a la tarea de encontrar al Jefe de la Policía, lo que aconteció en un “boliche” cercano a la estación de Ferrocarriles del Sur y, ahí mismo le dio muerte con su corvo, arrastrándolo hasta la línea férrea hasta tirarlo al paso de un tren de carga. Ensegui-da se dirigió a la plaza relatándoles lo sucedido a sus compañeros de misión.

A Pinto lo comenzó a perseguir la justicia; mas, sus compañeros soldados hicieron solidaridad y comparsa con su jefe de misión y rápidamente se fueron a esconder a los bosques de Chaval (lugar ubicado hacia Coinco). Como al paso de los días fueron necesitando alimentos, efectuaron salteos en diferentes casas y fundos de la zona. Por ello, muy luego tomaron forma de bandidos despiadados, siendo conocidos con el nombre de “los bandidos de Chaval”.
Al tiempo los “bandidos de Chaval” fueron abatidos y Pinto, a quien se conocía también con el nombre de “Cotonías”, perseguido intensamente por un cuerpo de policía, creado al efecto y costeado por las municipalidades del departamento. Pinto, o Cotonías, logró arrancar hacia el interior cordillerano del Río Claro hacia la alta montaña. Era el mes de mayo de 1882. Don Genaro Muñoz, Jefe de la Policía se quedó aguardando en las casas patronales de la hacienda Las Nieves, mientras que Pinto se esforzó para cruzar la cordillera para refugiarse en la República Argentina.

Lamentablemente para sus planes de huida, comenzó a nevar copiosamente obligándole a detener su marcha y tener que guarecerse bajo enormes peñascos que proyectaban una cueva. Desmontó, encendió una fogata y de seguro también preparó un jarro de “té burro” que nunca le faltaba en su bizcochera. Cuando se incorporó para proseguir su viaje, pese a la inclemencia climática, vio con gran estupor que su caballo se había soltado y alejado, seguramente en busca de coitón, dejándolo a pie y abandonado a su suerte, mientras la nevazón que seguía con más intensidad.

Así pasaron las horas y los días; además se acabó la alimentación y Cotonías sin poder salir de su refugio pues siguió la nevazón formando una blanca y extensa sábana, que a la postre, le sirvió de mortaja.

Antiguamente “los viejos del lugar”, tanto en Rengo como en los villorrios campesinos de los alrededores, contaban que cuando don José Toribio Latorre descubrió el mineral “El Rosario” encontró el esqueleto de un hombre encorvado entres sus rodillas. Desde entonces -dicen- que esa mina es cuidada por el espíritu de un bandido. Así mismo, desde aquella época existe una romántica leyenda renguina que expresa en su parte final que “cuando florecen los magnolios de la Plaza de Rengo, a eso de la media noche, se ve pasar a una pareja, tomados amorosamente de la cintura que pasean por los jardines interiores. Son los espíritus de Pinto y su mujer que han seguido amándose más allá de la muerte.

Todd Temkin y la Fundación Valparaíso


Confesiones de un Pionero del Desarrollo Cultural y el Rescate Patrimonial en Chile

Pablo Favio Vásquez
Profesor y Gestor Cultural
Fotografías gentileza Fundación Valparaíso

Hoy en día, el tema del Patrimonio Cultural es parte obligada de la agenda cultural y el desarrollo de cualquier ciudad que quiera optar por un crecimiento sustentable y armónico entre las necesidades de sus habitantes, su pasado histórico y su futuro.

Para quienes tuvimos la oportunidad de vivir varios años en Valparaíso, "la Joya del Pacífico", la figura y persona de Todd Temkin, pionero de la Gestión Cultural y Patrimonial, es digna de gran aprecio y consideración.

Pero también, Todd Temkin es, para quienes creemos que hacemos lo correcto al luchar por rescatar nuestro Patrimonio local, regional y nacional, un prototipo del gestor cultural apasionado por lo que hace.

Las siguientes líneas contienen una entrevista a este extranjero avecindado y enamorado de Valparaíso, en la que relata brevemente su experiencia como Gestor Cultural y Patrimonial en la ciudad puerto. Sin duda un modelo y ejemplo del gestor cultural que cada comunidad de nuestro país debería poseer…

¿Cómo y cuándo llega usted a Valparaíso?

Llegué a Chile el 28 de Diciembre de 1992. Viví el primer año y medio en Santiago y viajaba los martes y jueves a Valparaíso para dictar clases de literatura en la PUCV. Durante este proceso, me enamoré de la ciudad y decidí cambiarme a vivir en ella. Estoy acá desde Mayo del '94, si no me equivoco.

¿Qué es lo que le llama la atención de Valparaíso y por qué?

Me han hecho esta pregunta mil veces y es impresionante como mi respuesta va cambiando. Hace 15 años, Valparaíso me atrapó por los sentidos: su arquitectura decimonónica, sus escaleras, sus callejones adoquinados, sus ascensores, su "aura" de diamante en bruto. Pero con el pasar de los años, todo esto se ha relegado a segundo plano. Estoy cada vez más interesado en el estilo de vida de la ciudad, su patrimonio intangible. Estoy convencido de que el futuro de Valparaíso pasa por este tema que se llama "lifestyle". Valparaíso atraerá personas aburridas con vivir en ciudades donde no conocen sus vecinos y donde todos se sienten deshumanizados haciendo carrera para llegar eternamente desde punto A a punto B. En Valparaíso se despierta. En Valparaíso se vive de una forma diferente.

¿Cómo nace la idea del rescate Patrimonial y Cultural de Valparaíso?

Entre '96-97, hacía clases en varias universidades, pero me embrujaba una paradoja y esta paradoja no me dejaba dormir.

Por una parte, era tan obvio que Valparaíso es la ciudad más interesante de Chile bajo un montón de criterios distintos. Pero un 95% de los chilenos tenían la ciudad absolutamente abandonada. Para ellos, Valparaíso era "una ciudad pobre que se evitaba en camino a Viña".

Esta paradoja me embrujo. Me obsesionó. Un día, amanecí con la idea de crear una fundación para darle vuelta.

En este contexto, hay que decir que la postulación ante la UNESCO ha sido vital, pero nunca fue lo más importante. Lo más importante, para mí, era ver que Chile entero estuviera tan flechado con Valparaíso como yo.

Quería desde siempre que Valparaíso fuese un proyecto país. Un orgullo nacional. Una pasión.

¿Qué elementos forman parte del Ideario o Plan de Rescate Patrimonial y Cultural? ¿Cuáles son sus lineamientos fundamentales?

Bueno, una vez más veamos que las cosas van evolucionando a gran velocidad. En los primeros años de la Fundación Valparaíso, '98-2000, no habían muchos actores patrimoniales en la ciudad y el mismo gobierno no estaba para nada preparado para un desafío de este tamaño.

Esto dejó mucho espacio para que la fundación se convirtiera en un actor relevante, postulando recursos con ONG internacionales, solicitando donaciones en Chile, y haciendo obras de renovación urbana que llamaba la atención del país entero.

Aunque suene feo, hay que decirlo. Lo que hicimos los primeros años no fue gracias a una gran planificación. Fue gracias a una gran pasión ¡La pasión es la raíz de todo emprendimiento importante! En los primeros días, hubo bastante improvisación.

Pero tuvimos un gran activo. Hicimos cosas.

Es que abundaba un fatalismo total en esta época. La gente, durante años, leía grandes titulares en los diarios prometiendo proyecto a, b, y c para Valparaíso que nunca apareció. La gente ya no cree nada. De repente, aparece un gringo. Dice, "Ganamos un concurso con una ONG internacional y vamos a restaurar 23 fachadas en el Museo a Cielo Abierto." Por supuesto que la gente tampoco cree nada. Pero las 23 fachadas aparecieron. Y fueron espectaculares. Y cambió la cara del cerro. A partir de esto fuimos famosos, porque la gente entendió que el gringo cumple.
Estos primeros años logramos hacer un montón de proyectos interesantes. Fueron nuestros años más "famosos". Porque la gente creía en nosotros. La credibilidad siempre ha sido nuestro gran activo.

Pero, a partir del 2000 todo el tema patrimonial empieza a profesionalizarse. Con Lagos como Presidente, se crean un montón de subsidios y otros instrumentos estatales para incentivar la llegada de otros actores. El mismo estado asume un rol cada vez más activo.

Paulatinamente la Fundación Valparaíso empieza a sentir que "el gobierno quiere operar todo". Bien, pensamos. Así, buscamos nuevos espacios donde hay un vacío donde se puede innovar y aportar. La cultura. En este momento empezamos a trabajar con el Festival de Cine y generamos un proyecto de aporte cultural a partir de esto, con más de una docena de proyectos en esta área como la Opera en el Mar, la Pérgola Porteña, y muchas otras.

Últimamente, creo que estamos entrando a una tercera etapa, donde el aporte de la Fundación será cada vez más "mística": aportando ideas, visión, pasión, y valores cívicos. Irónicamente, siento que puede ser nuestra etapa más relevante.

¿Cuál fue la estrategia y planificación empleada en la ejecución de este ideario?

Al principio, estructuramos la Fundación Valparaíso bajo el modelo de las grandes fundaciones norteamericanas. Sabíamos que el proyecto Valparaíso era espectacular. Confiábamos que el proyecto iba a enganchar. Siempre asumí que, igual a nuestras colegas norteamericanas, recibiríamos millones en donaciones y tendríamos un fondo fijo y nos permitiría invertir espectacularmente en la ciudad.

¿Qué obstáculos debió hacer frente para llevar a cabo su idea?

En primer lugar, habían muchos que nunca entendían la idea de la "fundación estilo norteamericano", ella que administra un patrimonio importante para el bien común. No querían entender tampoco. Asumieron que yo era un loco o, peor aún, un ladrón que vendía la pomada para hacerme rico. Es impresionante la cantidad de anticuerpos que yo tenía en esta época. Justo en el momento cuando la fundación hacía gran cantidad de obras.

¿Qué personas o instituciones apoyaron sus ideas sobre el Rescate Patrimonial?

Generé algunas relaciones con el mundo político pero nadie allí sabía que hacer conmigo porque era un bicho muy raro para el medio. No participé en ningún partido. No me interesaba tampoco. Muchos me admiraban. Pero temían que me iba a convertir en alguien demasiado poderoso. Así, siempre me invitaron a participar, pero siempre cautos y poniéndome techo.

Pero hay algunas excepciones, por ejemplo, Agustín Squella, el entonces asesor (cultural) de Lagos, siempre se ha portado excepcionalmente bien conmigo y muy transparente. Otro gran apoyo que tuve en el sector público fue José Weinstein, el primer Ministro de Cultura.
En el sector privado ha habido demasiados para mencionar, pero nombraré algunos. Don Eduardo Elberg dio el primer gran aporte para partir la Fundación Valparaíso. Siempre estaremos agradecidos. Don Beltrán Urenda ha sido un aporte fundamental. Jorge Martínez, rector del DUOC. Muchas empresas. Pero, para mí, ha sido realmente fundamental mi relación con la familia Von Appen, dueños de Ultramar y TPS. Me han apoyado en la buena y la mala. Para mí, esto es la definición de un amigo. Se trata de un apellido súper respetado en el mundo empresarial chileno. Hay muchos empresarios quienes me han dicho, "si Don Wolf von Appen confía en Ud, debería ser cumplidor y transparente." Wow.

¿Cómo entendió la población de la ciudad de Valparaíso su Ideario de Rescate Patrimonial? ¿De que manera los "porteños" han apoyado estas iniciativas?

Podríamos escribir novelas sobre este tema. Es compleja. Por una parte, siempre he recibido mucho cariño por parte de los porteños comunes, y esto solo ha aumentado con los años. Sobre todo cuando empecé a escribir columnas en El Mercurio. Además, he recibido un montón de premios, títulos honoríficos, abrazos, placas, etc. Hasta allí, todo bien.

Pero mi relación más compleja siempre ha sido con los ideólogos. Los pocos que se creen dueños de la verdad, una pequeña pero ruidosa banda de intelectuales que me despreciaba. Estaban convencidos de que yo era un ladrón.

Durante 5 años hurgaron buscando escándalos que nunca aparecieron. No encontraron nada. Finalmente se aburrieron. Me dejaron solo.

También ayudó que opté por bajar mi perfil a partir del 2004. Allí me di cuenta que, lo que más molestaba a esta gente, era mi protagonismo.

¿Qué características positivas y negativas tiene la población de la ciudad de Valparaíso en relación al Rescate y Conservación Patrimonial?

Es que la población ES el patrimonio. Es su estilo de vida: su gente, sus tradiciones. Valparaíso es "el desfile de bomberos". Es la Panadería Guria, la "Bodega Valparaíso", la Fiambrería Sethmacher. Pero también es mucho más.

¿Cómo fue la colaboración del Estado Chileno con el Ideario Patrimonial que usted proponía?

Tenía mucho acceso a personas muy cercanas a Ricardo Lagos: el asesor cultural Agustín Squella; el secretario del Plan Valparaíso, Iván Valenzuela; el Ministro de Cultura, José Weinstein. Me escuchaban y me invitaban a aportar. Fue muy enriquecedor. Agustín solicitaba mi apoyo para la idea de instalar el Consejo de la Cultura en el Puerto; Iván me invitaba a ayudar en el ideario para el Plan Valparaíso. Participé con Gonzalo Rivas, entonces Director nacional de la CORFO, en elaborar el proyecto para crear los primeros subsidios patrimoniales.

Pero siempre sentí que mi relación era más fluida con La Moneda que con el Gobierno Regional y el Municipio. Al nivel regional, siempre había muchos sospechosos, mucha gente obsesionada con "ponerme techo". Me daba mucha pena.

¿Qué instituciones públicas y privadas, chilenas y extranjeras han apoyado el Ideario Patrimonial y Cultural que usted construyó e implementó? ¿De que manera se ha manifestado esta colaboración?

Demasiados. Para nombrar solo algunos: UNESCO, El DUOC, la Universidad de Valparaíso, la World Monuments Fund (EE.UU.), el Consejo de la Cultura, CORFO, DIBAM, Consejo de Monumentos, y varias universidad extranjeras.

Con la Municipalidad de Valparaíso, hicimos muchas cosas durante el periodo de la postulación ante la UNESCO ('98-2003) pero todo cambió cuando entró Aldo Cornejo. Aldo me despreciaba. Nunca supimos por qué, pues, no me recibió en 4 años. Me dio mucha pena. Creo que la ciudad perdió muchas oportunidades debido a este capricho.

¿Qué papel han jugado las instituciones de educación media (Liceos e Institutos) y superior (Universidades) de Valparaíso en la implementación, expansión y concientización del Ideario Patrimonial y Cultural?

El más activo ha sido DUOC y, en segundo lugar, la UV. Pero durante tantos años hemos hecho algo con casi todas. Lamentablemente, en el caso de la educación media, me siento en deuda todavía.

¿Cuáles han sido los logros y reveses que ha experimentado su ideario Patrimonial y cultural desde su llegada a Valparaíso?

Creo que el principal logro ha sido nuestra capacidad de reinventarnos y adaptarnos para estar siempre en la delantera de un movimiento que, por si, está en constante movimiento.

Y reconozco que mis ideas han evolucionado. Hace 10 años, por ejemplo, estaba a favor del historicismo falso. Hoy, no tanto.

¿Qué cambios debería introducirse en el Ideario Patrimonial y Cultural para mejorarlo?

Lo fundamental hoy es enfatizar el tema "lifestyle." Es decir, Valparaíso no es solamente un lugar lindo con muchos edificios y calles antiguas. Es un lugar donde los vecinos se conocen y se saludan por nombre. Es una ciudad que caminamos, que gozamos, donde los habitantes participamos. Eso es lo que hay que luchar para preservar…

“Colectivo Prende”: ¡Ellos Quieren Incendiar Rancagua!

Nerón incendió Roma. No es el único que ha querido “prender” su ciudad, pero hay quienes lo hacen de distinta forma, y, por cierto, con diferentes intenciones.

Las monótonas y letárgicas tardes Rancagüinas han venido recibiendo, de un tiempo a esta parte, una agenda cultural, ciudadana y artística extrañamente atractiva y novedosa.

Quienes están detrás de gran parte de estas actividades -ya sea como organizadores o colaboradores- son un grupo de jóvenes rancagüinos, casi todos profesionales que luego de estudiar fuera han vuelto a la capital regional dispuestos a cambiarle la cara a la ciudad.

Se llaman “Colectivo Prende” y su objetivo es incendiar Rancagua
… En sentido figurado, claro está.

Acá nos cuentan en primera persona quienes son y las motivaciones y circunstancias en que formaron parte del Colectivo.

Por Jorge Díaz Arroyo,
Profesor.

Las propuestas de Prende son novedosas para lo que se acostumbra ver en “cartelera” en Rancagua. Los miembros del Colectivo afirman que tampoco sus iniciativas son para “todo el público”, sino para un nicho que estaba desatendido en la capital regional. En el fondo ellos desarrollan los eventos e iniciativas que a ellos mismos les gustaría encontrar como público.

Tampoco, dicen, van por ahí como “artistas”, no al menos como el clásico arquetipo del incomprendido y atormentado que se lamenta de la falta de oportunidades y público. “Ya no está de moda el arte gris, pesimista -diagnostican- sino ahora está de moda ser feliz, un arte con una expresión vitalista”. El grupo sabe que vivimos en el mundo de la comunicación, y refuerzan muy bien sus iniciativas en ese ámbito.

En un principio, costaba mucho que les publicaran sus actividades, hasta que optaron por enviar las noticias redactadas en los comunicados de prensa, lo mismo las fotos y notas de televisión. Básicamente la pega de los medios era cortar y pegar. Esta pereza de los medios locales dicen que de a poco se ha ido superando. Dan por ejemplo al diario el Tipógrafo, donde dicen "hay buenas periodistas a cargo del área cultura".

Su primer producto fue El Incendio periódico semanal de contenido cultural y actualidad. Pasó del original formato impreso (a modo de pasquín) a una suerte de blog noticiosos y de opinión del Colectivo.

Además cuentan con PrendeTv a la que conciben como una televisión para el desarrollo, ya que “no existe desarrollo local, si no hay estrategia de comunicación local”. El canal (digital) con contenidos de producción propia presenta temáticas culturales, artísticas, de debate, reflexión, visibilización de minorías, etc.

Entre las actividades que han desarrollado se encuentran ciclos de cine social y documental (varias temporadas), Verano Prende para afrontar las vacaciones con una interesante y variada agenda, FondaRock, Rancagua es un Chiste (Que toma prestado el formato de monólogos del Club de la Comedia), así como apoyo a iniciativas y montajes de otras agrupaciones.

Estos son algunos de los miembros del Colectivo Prende ( Faltan Eva, Rubén, Néstor, Lequian y PaViTo). De sus propios testimonios se visualiza el ideario del grupo, así como su evolución y modo de trabajo. Conozcámoslos:

Soy Gonzalo Montecinos, Aquí estudié en el O’Higgins, y salí del Manuel de Salas. Soy Comunicador Audiovisual del Duoc de Santiago, aunque no titulado. Egresé el 2004, el 2005 estuve en el norte haciendo la práctica; y aquí llegué a Rancagua como de paso, para el verano del 2006.

Ahí yo partí con una idea que tienen muchos de los que llegan: “Oye, estamos en Rancagua y qué onda, y que en esa edad tu también estai como pensando, que hago y todo eso.

Yo había estado en Servicio País, en Prácticas País, y ese proceso para mi fue súper enriquecedor. La última práctica la hice en San Pedro de Atacama y allá pasaba un proceso súper interesante que era la revalorización de “su” lugar, para la gente de allá; y todos los atacameños estaban incluso volviendo a su pueblo o revalorizando el pueblo de origen de sus papás o de sus abuelos. Y yo creo que inconscientemente eso también estuvo en mí.

Entonces me vine ese verano acá a Rancagua para estar con mi familia y nos encontramos acá con un grupo de personas que estábamos en la misma, que estábamos volviendo de la Universidad y que estábamos asistiendo a la Universidad de Verano que era una actividad que se hacía acá en Rancagua, organizada por un concejal, y que era una instancia ya interesante dentro de la nada que existía en Rancagua, y nosotros fuimos -eran charlas-, ese día el tema se trataba de las comunicaciones, conocimos a unos periodistas, haciendo algunas preguntas medias “agujas” ¡y éramos los únicos! Y ahí nos empezamos a reconocer y nos contactamos, y después de la charla nos fuimos a tomar un “refrigerio”, y de ahí salió la idea de un colectivo local.

Igual trabajamos harto en esa época para darle onda y sentido al asunto, pero yo creo que eso se lo fue dando el mismo tiempo, la gente que se fue incorporando.

Igual la idea del colectivo no es que seamos una jerarquía tan clara, la idea es que todos seamos parte de todo. Quizás como yo soy el único de los fundadores que va quedando y me interesa ese tema.

De mí surgen más que nada las ideas y también los contactos.

Yo soy Constanza Cale, me dicen Coto, tengo 27 años, soy Actriz, Bachiller en Ciencias Sociales, en la Universidad Católica. Estudié en el Liceo Oscar Castro.

El momento de vida que estaba viviendo tiene mucho que ver con por qué entré al colectivo y por qué me vine a Rancagua, también. Estaba como muy estresada en Santiago, dirigiendo una obra, como muy confundida, como con un sin sentido de lo que estaba haciendo.

En el verano del 2007 mi hermana chica me invitó al ciclo de cine que se estaba haciendo en el Viejo Rancagua, y llegué al ciclo y caché que había un grupo de gente que estaba haciendo cosas acá y también encontré que la postura y la forma como lo estaban haciendo era como una buena postura, una buena forma de hacer las cosas, con la cual no me había encontrado antes en Rancagua. Yo tenía la experiencia de ver cosas como muy a medias. Me llamó mucho la atención, bueno hubo como una atracción personal hacia Gonzalo que eso igual tuvo mucho que ver (risas) pero si es verdad poh (defiende también con risa) si igual esto es como “arte y vida”. Y ahí empecé a interesarme en el colectivo, a cachar la onda. Le pedí ayuda al Gonzalo con mi obra, y como que me uní al colectivo, pero como en abstracto, porque yo estaba allá. Hacían reuniones y yo no podía venir, y al final hasta que en mayo empecé a participar mucho más y tomé la decisión de venirme a Rancagua, también por la gente del Colectivo, porque venía a hacer algo que tenía mucho más sentido para mi que estar luchando allá, porque aunque tenía muchas facilidades para moverme en Santiago en lo cultural, pero a la vez no tenía mucho sentido, porque allá ya estaba todo hecho.

Se supone que soy la productora general que en verdad es como que todos hacemos un poco de todo, como entre gestión, los proyectos, yo como que igual opero harto como de secretaria, como que llevo un poco las actas, y como que siempre estoy recordando las fechas bueno, de todo.

Soy María José León, 25 años, estudié en el Colegio La Merced y 3º y 4º medio en el Liceo Oscar Castro, Lic. en Arte en la Universidad Católica de Chile; soy artista visual, tengo un postítulo en Terapias de Arte en la Chile, Diplomado en Gestión Cultural… Terminé mis estudios el 2007.

Vivía en Santiago, volví a Rancagua después de 7 años y no conocía a nadie. Entonces, un día, en un ciclo de cine fui y conocí a los Prende en el Journal, y una amiga conocía a Gonzalo, después me conseguí el número de la Coto, y pregunté quienes eran, que yo me quería meter, porque -menos en arte- yo no conocía a nadie acá. En realidad yo siempre me quejé que no había nada, pero tampoco hice nada antes sola.

Yo trabajo con el Consejo de la Cultura hace años, postulando y ejecutando proyectos. Los invité a la finalización de un taller que realizaba en el Creando Chile en mi Barrio y ahí nos conocimos y empezamos a trabajar juntos. En Prende yo soy más material de apoyo, porque los chiquillos son la cabeza, y más aún ahora que yo volví a Santiago.

Mi nombre es Marissel Gazmuri, estudié en el Oscar Castro también y estudié en la Universidad de Valparaíso. Soy administrador público y actualmente trabajo en la Tesorería General de la República de la región de O’Higgins.

Llegué al colectivo por una invitación de otra miembro muy importante que no está aquí, que se llama Eva Soto. Ella me invitó a participar escribiendo columnas en El Incendio (revista digital del Colectivo) en 2007, y partí piolamente por ahí, y conocí a los chiquillos. Bueno a ellos los conocía, pero carreteando no más. Y después me involucré más seriamente, con los eventos… y hago de todo, soy tramoya, cajera, relacionadora pública, anfitriona.

Mi nombre es Michael Vera, soy Ingeniero Ambiental de la Upla, salí el 2006 y estudié aquí en Rancagua en el Comercial Diego Portales. Empecé a trabajar de forma independiente con un proyecto y bueno, al Colectivo entré el año 2007, en el invierno. Conocí a Gonzalo y a otro integrante que ya no está y ahí empecé a participar, porque yo tenía otra visión que les podía ayudar como más para organizar lo que tenían. Como para dar un paso más, a generar los propios ingresos, una mirada como más empresarial, entre comillas.

Y de ahí me fui metiendo de a poco, de hecho, fue súper divertida la primera reunión, invité a mi polola, Eva, y fue una reunión como de cinco horas, con puras discusiones, y nosotros callados no más, y a partir de eso fuimos como instaurando una forma más operativa para trabajar.

Hasta entonces el funcionamiento del colectivo era como más emocional, entonces eso mismo hacía que fueran discusiones muy largas de cosas, de visiones personales.

Además que, como lo veía yo, era un proyecto como muy voluntario, como muy de trabajo gratis, y todavía lo es, pero a eso mismo había que darle un paso adelante. Desde entonces sucedieron hartos cambios en el grupo y se fue como la mitad de la gente, aunque en buena onda, seguimos viéndonos con muchos igual, porque se fueron por proyectos personales.

Actualmente tienen personalidad jurídica de organización comunitaria (funcional) y están recién dando los primeros pasos de financia-miento (conózcalos más en www.prende.cl).

Algo se Pudrió en mi Pueblo: La Triste Decadencia de Panquehue

Hace 10 años, Panquehue (localidad rural de la comuna de Malloa) no solo tenía una Junta de Vecinos, Club Deportivo, Club de Ancianos y Centro de Madres, sino también Grupo Juvenil, Club de MotoCross, una fiesta anual con show, baile y actividades -El Festival del Tomate-, un periódico local, y realizaba la primera película de la zona, actuada y producida netamente por sus habitantes.

Hoy poco queda de esto. La última gestión de la Unidad Vecinal casi no tuvo reuniones de Asamblea en 4 años, varias organizaciones han desaparecido o se encuentran “puertas adentro” trabajando por sus propios intereses. El pueblo luce sucio, algunas de sus fachadas más importantes y significativas se deterioran; y nadie parece hacer mucho por revertir ese estado.

Cuando se dice que la riqueza de un pueblo está en su gente, se habla de “capital humano”, del valor patrimonial del Chile íntimo y profundo (probablemente la alternativa económica más viable para levantar las areas rurales) y de la importancia e influencia del entorno en el que se crece, el estudio de caso de esta pequeña comunidad resulta relevante para hacer un análisis sobre el estado de este tipo de localidades, que abunda en nuestra región.

¿Cómo está su pueblo? Pues bien, así está Panquehue…

Por Jorge Díaz Arroyo
Profesor y Lic. en Historia.

Se acaban de realizar elecciones de Junta de Vecinos en Panquehue (localidad rural de la comuna de Malloa, Región de O’Higgins)- Durante el último periodo, la gestión saliente realizó muy pocas reuniones de Asamblea. Concretamente dos ¡en los dos últimos años!: una para reeligirse, y la otra para entregar el mando. Y eso el pueblo lo ha resentido. Se termina el conteo de los votos, y un ex dirigente, Edgardo Nilo, resulta electo con 60 sufragios. El postulante más cercano le sigue con 21. El resultado es contundente y los integrantes de la mesa (la Comisión Electoral), que ya se levanta, son los primeros en manifestar sus expectativas

Ana Salinas (profesora, vecina y miembro de la comisión electoral): “Ahora nos vamos a poner firmes en exigirle a la directiva que cumpla sus promesas”.

Enrique Pacheco (Ex dirigente, miembro de la Comisión Electoral): “Pasa por que la directiva logre encantar a la comunidad y hacerla venir a las asambleas, y que vean la posibilidad de pelear por proyectos. Ahora nosotros también tenemos parte de culpa de incentivar a la Junta para que haga cosas por el pueblo… A mí siempre me ha molestado que estén todas las calles sucias”.

Ana Salinas: “Primero limpieza de veredas; segundo, borrar todas las propagandas políticas que están algunas hace cinco años”.

Y tiene razón, el pueblo luce no solo sucio, sino abandonado. Revelador resulta el frente de una propiedad en la calle principal -la arteria en que se encuentra la escuela y la iglesia, los dos edificios más importantes de la localidad-. El pastizal entre la fachada de la casa y la calle tiene más de un metro de alto y casi se ha devorado la vereda. Cientos de parroquianos pasan por allí cada día esquivando la maleza y aunque el tamaño del pasto revela que ha estado así desde hace ya tiempo ni la Municipalidad, ni la Junta de Vecinos, ni algún vecino con iniciativa ha tenido la ocurrencia de acercarse y cortar el pastizal, pues la vivienda del frente es sabido que no posee moradores. El pueblo pareciera haberse acostumbrado a ese estado. Y no es este el único indicador de la lenta y progresiva decadencia de la localidad.

Herminia Cáceres (vecina y dirigenta histórica): “en primer lugar que está abandonado totalmente la juventud. Eso es lo más grave que hay en este pueblo…”

Osvaldo Muñoz (último dirigente saliente): Yo veo una falta infinita de espacios, para la juventud, muy limitados

Silvia Góngora (vecina, dueña de casa, e integrante de la Comisión Electoral): “Lo que pasa en Panquehue es que ahora la gente de las directivas se creen dueños de las instituciones, entonces es como que discriminan a las demás personas”.

Pacheco (ex Presidente de la Junta de Vecinos, miembro de la última Comisión Electoral): “Lo que yo veo en una opinión muy personal, es que se arma un grupo y una persona se hace como dueño de ese grupo, y van marginando a más gente”.

Góngora: “Porque se creen dueños de las instituciones, en las distintas organizaciones, incluso en la junta de vecinos, los dirigentes se creen dueños”.

Pacheco: “Yo no se quien fue la persona que se le ocurrió que la Junta de Vecinos no podía cobrar una cuota, si todas las organizaciones cobran una. Lo principal en un pueblo, creo yo, es la Junta de Vecinos”.

Para Francisco Díaz, vecino y antiguo dirigente de la Junta de Vecinos, el simple hecho de cobrar cuotas también tiene un impacto en el imaginario y la pertenencia: “Hay cosas como el dejar de cobrar cuotas. Cuando la gente paga una cuota, aunque sean 100 pesos, se siente comprometida y exige”.

Góngora: “Claro, lo principal, para conseguir proyectos. O lo otro, si alguien de nosotros, algún vecino tuviera un accidente, y si la junta de vecinos cuenta con algún recurso se puede hacer, pero en la Junta no hay nada”.

“Y el caballero que acaba de ganar con la primera mayoría fue el que la otra vez dijo que no se cobrara una cuota”.

Pacheco: “lo que pasa es que él tiene su grupo que cuando tiene problemas los están llamando: “¿Puedes cooperar para esta cosa? ¿Puedes cooperar para esta otra cosita?”

Góngora: “Se vanaglorian que hacen gestiones personales”.

Díaz: “Lo otro es dejar de hacer asambleas o hacerlas cada vez menos seguidas. Nosotros hacíamos asambleas lo más alejadas cada 2 meses y con 50 personas, y después que pasaba: se fueron alejando las reuniones, y siempre el grupito. Entonces se decía “no y para qué, si siempre son los mismos y ellos resuelven” Cuando la Junta de Vecinos empezó a aislar, a hacer todo y se puso allá arriba, sin dejar participación y el que era crítico era negativo, y el que piensa distinto es enemigo, entonces la gente perdió la fe en la institución. O cuando alguien consigue algo no por el canal habitual, legal, sino por el clientelismo político, el amiguismo, por fuera, entonces la gente también pierde la fe en la institución, porque no la necesita”.

RECUERDOS DEL PASADO

Pero no todo fue siempre así, aún cuando es peligrosa la percepción de la nostalgia -con su “todo tiempo pasado fue mejor”- los panquehüinos evocan románticamente lo que fueron.

Edgardo Nilo, Presidente entrante de la Junta de Vecinos, quien ejerció el mismo cargo entre 1998 y 2005: “Mira, yo tengo en mi cabeza, toda esa historia de Panquehue, de mis abuelos, de mis padres, la mía, y la actual. ¿Qué era Panquehue en esa época?: había un retén, había una caseta postal, o sea, teníamos un correo, teníamos una compañía de teléfonos… o sea había algo como que vivíai, y todo era más limpio”.

Cáceres: “Ahora, de Panquehue, hay cosas maravillosas dentro del pueblo. Pero que nosotros no las hemos valorado. ¡¿Quién visita el río?!”

Claro que también hay quienes evocan rasgos más pintorescos, que, aunque políticamente incorrectos, le daban “una personalidad al pueblo”:

Amanda Cáceres, vecina y comerciante: “A mi me gustaba más como era antes, era más interesante cuando peleaban los chiquillos. Ahora las mamás vienen a buscar a los niños al colegio, antes no los venían a buscar y ya no tienen contacto con los demás y eso también se hecha de menos. La gente lo miraba mal cuando éramos chicos, pero yo pienso que le daba como más personalidad al pueblo… Y a los cabros también, se sentían importantes, de hecho, llegaban contando a la casa que peleaban con este o con este otro, que se yo, pero era bonito, a mi me gustaba”.

“Ahora en la parte del deporte, también se terminó con esa onda bonita que había, que uno iba al futbol, uno iba a mirar porque le gustaba, iban los matrimonios, los cabros chicos y se vivía más bonito. Ahora no poh. No podí ir por la violencia que hay ahora y lo otro es que en la misma familia, los hombres no quieren llevar a las mujeres, como antes”.

“Era más bonito cuando te costaba hacer las cosas. Las mismas fiestas que se hacían, de la primavera, había una unión de toda la gente, participar, se hacían cosas que ahora jamás se van a hacer, por ejemplo nosotros nos disfrazábamos, grandes, chicos, participaban toda la familia, y tu te metíai en eso y lo sacabai adelante, era bonito”.

Muñoz: “Yo llegué hace 24 años acá, y cuando yo llegué pertenecía al grupo juvenil que había aquí en el pueblo y me acuerdo que participábamos activamente, estaba el Festival del Tomate que se hacía, teníamos candidata a reina, teníamos que vender votos, había que decorar carros alegóricos, había que preparar la festividad de mediados de semana, había un show artístico, había que preparar algunas cosas, se trabajaba, pero eso se perdió con el tiempo”.

Ante la pregunta de si cree que esto se pueda recuperar, Amanda Cáceres nos responde:

“Yo, fíjate que sinceramente lo veo bien difícil, porque, yo misma que estoy aquí en el negocio, converso con harta gente y la gente no es partidaria de eso: una porque les da vergüenza, otra por el que dirán”.

Para otros, como Edgardo Nilo, hay valor también en aquellas construcciones emblemáticas del pueblo: “Una de las cosas que nos da identidad, y más allá de lo creyente o la religión que pueda tener uno, es nuestra iglesia”.

La que tiene más de 100 años, y que fue construida por los vecinos.

Claro, si yo me acuerdo cuando mi mamá me contaba que, mi abuelo, empezaron a juntar con tu bisabuelo, con todos los caballeros de esa época para sacarla adelante.

Pero yo tengo una impresión… para mí el cristo que le pintaron a la fachada es, como dice el “Código da Vinci”, una cicatriz en la cara del edificio…

Lo comparto, lo comparto ciento por ciento, no sabes la pelea que tuve por eso.

DIAGNÓSTICOS Y PROBLEMAS:

Para Francisco Díaz, Presidente de la junta de vecinos durante 1990 a 1993 pasa por la formación de dirigentes y el abandono y falta de fiscalización en que estos se encuentran.

“Hay una falta de capacitación de los dirigentes que no conocen cosas esenciales. O sea tú no puedes, después de diez años -personas que han tenido los estatutos en la mano- hablar de desconocimiento o de mala interpretación. Llego a pensar que hay una segunda intención en querer hacer ver que por desconocimiento no cumplen la Ley”.

“A mí tocó ser dirigente en plena transición, con todo lo que significaba la institucionalidad del gobierno militar y nosotros teníamos una dependencia directa del departamento social en donde teníamos que en una reunión mensual entregar un informe con lo que habíamos hecho y cada tres meses un balance que se sometía a revisión. Existía, por ejemplo, que una organización iba a pedir permiso para hacer un baile, y le pedían el balance anterior”.

“Además existía el Instituto Diego Portales que te capacitaba. O sea, allí yo conocí de la Constitución, de la Ley de Juntas de Vecinos, de cómo funciona un Municipio, de los derechos y deberes. Entonces los dirigentes teníamos la obligación de capacitarnos o si no, quedábamos mal y teníai sanciones, en el sentido de que “esta Junta de Vecinos es la mala” o “la vamos a modificar”, y ahora, con la famosa autonomía, la Municipalidad se lava las manos, por un poco de flojera también. Entonces no te puedes lavar las manos diciendo “mire, son autónomos, y si usted no reclama por los conductos que indica la Ley…” Ellos pueden darse cuenta de algo aberrante, de algo fuera de la Ley, y no intervienen si alguien no hace una denuncia”.

Usted tuvo una formación como dirigente en la Secretaría de la Juventud que era una repartición del gobierno militar ¿Diría que hay una paradoja en términos de la formación del dirigente si uno compara la época de dictadura con la actual de democracia?

“Claro, incluso hay una contradicción, que yo siempre me la he planteado. Para mí, en la época de los milicos, en la base de las organizaciones comunitarias había más democracia participativa que actualmente, donde tu tenías que someterte a hacer los procesos eleccionarios y de participación apegado a la Ley y teníai un cortapisa que te obligaba a hacerlo, y hoy día tu podí hacer una elección viciada y si ningún vecino presenta una reclamación al TRICEL, ahí queda”.

Cual es su interpretación de que, en los gobiernos democráticos se vea este abandono hacia los dirigentes, en preparación, en formación. ¿Será abandono? ¿Será mucha fe en los dirigentes? ¿Será un mal diagnóstico de parte del poder ejecutivo y el parlamento?

“Más que un mal diagnóstico yo creo que quizás en el subconsciente hay una intencionalidad, desde que se le empezó a dar mucha importancia a los partidos políticos. Entonces se llegó a una solución política, de cúpulas políticas, de controlar partidístamente muchas cosas, muchas llaves y donde lo importante es el poder, tener el control del poder -hablo a nivel municipal- y emplear la cosa dirigencial de bases y organizaciones comunitarias como redes al servicio de un cacique comunal. Y eso en los distintos partidos políticos”.

“A los partidos políticos, de izquierda y derecha, a nivel comunal y tanto para alcaldes y concejales, les conviene controlar dirigentes, pero no les conviene la formación de los dirigentes, tener una masa crítica en la base, porque le mueve los liderazgos. Les puede salir un gallo muy bueno”.

“La debacle en Panquehue comienza cuando llegan a la administración personas, dirigentes, que se enquista en el poder, con periodos consecutivos, y empiezan a aislarse y a generar una cúpula y no escuchar; y se volvieron en vez de los defensores de los vecinos ante la municipalidad, en los defensores de la obra del alcalde de turno y a ser títeres del sistema”.

En tanto, para Edgardo Nilo, se trata de una “crisis de líderes”.

“Y no solamente a nivel local, si lo vemos a nivel político -y yo no me quiero meter en política- pero hay una falta de líderes, de líderes 100%, de los gallos que están donde las papas queman, y no solamente en la cosa televisiva, en la cosa mediática, sino ahí, con la gente”.

¿Y que razones habrá para esa crisis?

“Son los tiempos. Estamos metidos en una cosa consumista, en la cual tú no te dejas tiempo para ti, incluso pierdes el sentido de tú vida, entonces tu te transformas en un fabricante de cosas materiales, yo quiero tener esto, yo quiero tener lo otro. Entonces, son pocas las personas que no le dan tanto valor a esas cosas materiales, sino más a la cosa espiritual”.

“O sea, el líder neto, o nato es aquella persona que trasmite y traspira un vínculo y preocupación con la comunidad. Ahora, lo malo es que detrás de todo esto no hay una mística, y hay gente que al primer problema se va no más”.

DIRIGENTES

Y ya que se trata de dirigentes, analicemos la perfomance de cada uno de los líderes que han ejercido la Presidencia de la Junta de Vecinos panquehüina en los últimos 10 años.

Sr. Pacheco, usted tuvo la experiencia de ser Presidente de la Junta de Vecinos, y un incidente lo hizo desistir.

Enrique Pacheco: Claro, Mira, lo que yo pienso, es que aquí en Panquehue a la gente le gusta pedir, por no decir, exigir. Y uno tiene que responderle. Ahora, cuando uno va como Junta de Vecinos a conversarle a una persona, por ejemplo: “Oiga, ¿por qué no controla el agua de su predio, que está saliendo a la calle y está inundando la vereda?”. Entonces se te paran en dos manos y empiezan a golpearlo a uno, digamos, diciendo prácticamente “¡¿por que te vení a meter en esto, si esto es mío?!”. Entonces a mi no me quedó más que decir “Señores, aquí yo no voy”. Con una experiencia basta”.

Osvaldo Muñoz, Dirigente de la Junta de Vecinos desde fines de 2005, luego de don Enrique Pacheco, explica como llegó al cargo.

“Él a la semana de asumido renunció a su cargo. Yo estaba en la directiva, tenía la segunda mayoría de votaciones. Por ende se reunieron los electos y se hizo una reestructuración de la directiva asumiendo yo el cargo de Presidente por haber tenido la segunda mayoría. Y de ahí comenzamos a funcionar, para adelante, hasta el día de hoy que son las nuevas elecciones.

Pero dentro de ese periodo hubo una reelección tuya, la cual debía hacerse de manera urgente, porque no había tiempo y se podían perder unos fondos para la comunidad del pueblo que estaban listos y que requerían de una Junta de Vecinos constituida y a ustedes se les había vencido el plazo sin llamar a elecciones. Fue un poco como una reelección con “trampa”, con pie forzado.

“Hubo una reelección que se hizo por una necesidad”.

Edgardo Nilo, que entonces, como vecino, participó en la asamblea donde se reeligió la directiva, cuenta los detalles del hecho, cuando ya la administración en ejercicio estaba siendo seriamente criticada por no realizar asambleas:

“Cuando se hizo esa reelección, donde participaron 33 personas, para no perder esos fondos se reeligió de forma interina a la directiva, y se estableció que el Presidente se comprometía en un plazo no mayor de 15 días -y eso quedó en acta porque yo pedí que así quedara- a llamar a elecciones, tal cual como lo dicen los estatutos, en la cual firmamos y nos responsabilizábamos porque nosotros estábamos haciendo eso, que incluso estaba en contra de los estatutos, por el beneficio de la comunidad, y principalmente por beneficio de un Club de Gimnasia Aeróbica que estaba funcionando a las mil maravillas y uno de los proyectos era justamente comprar implementación para ellos, entonces, por eso se hizo. Pero con el compromiso del presidente de llamar a elecciones”, cosa que posteriormente no se hizo.

Pero tal vez más grave, fue la práctica falta de reuniones de asamblea durante los dos periodos que a la gestión de Osvaldo Muñoz le tocó encabezar. El aludido responde:

Muñoz: “Aquí se cometió un error, y un error que yo lo asumí en la última reunión que citamos para preparar las elecciones que, cuando uno se da cuenta que hay que hacer cosas y se van cerrando puertas, de repente se ciega en algunas cosas y actúa a modo personal y esto es que hace cosas, golpea puertas y trata de conseguirlas y sin inmiscuir a mayores personas”.

“Nosotros como Junta de Vecinos de esa época comenzamos a postular a una serie de proyectos que eran financiados por el FONDEVE (Fondo de Desarrollo Vecinal) que es dependiente directamente de la Municipalidad. Nosotros no tuvimos la suerte de adjudicarnos esos proyectos. Hay una situación política de por medio. Yo trabajé por muchos años con el antiguo Alcalde (Luís Barra, PPD) y cuando asumió la nueva administración en ese tiempo, esa diferencia política con la nueva Alcaldesa (Edelmira Silva, UDI) se hizo ver para con el trabajo de esta Junta de Vecinos, y hoy día lo digo con mucha responsabilidad, porque nosotros no nos adjudicamos ninguno de estos tipo de proyectos, sin tener mayores fundamentos para esa no adjudicación”.

“Hay un ejemplo muy claro: en el año 2006 se postuló a un proyecto, donde se buscaba ordenar, rearmar todo lo que es infraestructura dentro del pueblo, como paraderos de micro, pasamanos de los canales que no los tenían y el proyecto realmente iba encaminado hacia esa dirección y no nos lo adjudicamos. De veinte proyectos presentados en la comuna, nosotros fuimos el único que fue rechazado”.

“Por lo tanto, seguimos trabajando, nos conseguimos esos recursos, golpeamos otras puertas (a nivel de Ministerio del Interior) Fuimos a los proyectos Presidente de la República. Un año y medio después nos adjudicamos el proyecto arreglamos las veredas de la plaza, porque se inundaban en invierno”.

“Creo que faltó integrar a mayor cantidad de gente, informar de cosas a la gente que se estaban haciendo. Ese error lo voy a asumir y cuando tenga que hacer el traspaso del mando lo voy a hacer público”.

“Pero como los tiempos son limitados, los tiempos de las personas y de las instituciones son limitados, uno actúa. Yo no podía de repente llamar a una asamblea para decirles, saben señores, tenemos que ir mañana a Santiago… ¡No!, iba a Santiago”.

Pero las asambleas no son solo para enterar a la gente de las cosas que se están haciendo, sino también para permitir que se expongan y debatan y acojan las iniciativas que también emanan de ellos mismos. Y eso nada menos que en cumplimiento de los estatutos. Y eso es lo más visible en términos de deuda de tu periodo.

“Yo insisto, voy a reconocer que eso sí ocurrió, pero cuando se hicieron algunas reuniones para cosas puntuales, y de una población de unos 200 inscritos, que lleguen diez personas a una reunión, yo creo que por respeto a esas personas, no tiene mayor validez. Entonces el tiempo se puede ir perdiendo en situaciones porque no hay quórum para algunas cosas. ¿Por qué? porque cuando hay que trabajar, no todo el mundo está dispuesto a entregar su tiempo para esto”.

¿Pero eso mismo de no hacer la reunión no desalienta la participación?

“Es que ahí uno dice, ¿sabes? no voy a perder el tiempo -en el buen sentido de la palabra, porque nunca se pierde el tiempo- en hacer esto, lo hago, y después lo presento, porque sabemos que si lo llevamos a una asamblea, va a pasar que presentamos una propuesta, preguntamos –“¿a ustedes les parece?”, ellos responden “sí, hagámoslo”. Ese tiempo se puede ahorrar muchas veces”.

Pero se pasa a llevar un procedimiento

“No, porque después de que se cita y no pasa nada, no se pasa a llevar el procedimiento, y pasa a ser casi una dictadura, sin estar de acuerdo y nunca gustarme, pero de repente ese tiempo que se puede gastar en conversar, se puede ganar en avanzar”.

Entiendo que durante tu gestión hay una donación de un familiar tuyo de Estados Unidos que financia la entrega de regalos de navidad.

“Independiente que sea familiar de uno, uno hace la gestión y se da cuenta de que puede hacer algo diferente. Porque cuando tu vas a entregar un regalo a un niño de 5 años, al lado hay uno de seis. ¿Por qué a él no le tocó? Entonces nosotros dijimos, “porque nosotros no hacemos esto, y lo extendemos”. Y lo hicimos hasta los 14 años, que ya es un joven o una joven. Pero que un joven o una joven reciban de repente un reloj o un minicomponente, no es malo y lo integra. Entonces nosotros hicimos durante tres años eso”.

A propósito de que esto va más allá de que sea un familiar quien hace la donación, ¿tú harías la gestión como vecino para que él continúe entregando este aporte?

“Yo creo que este año ya no es viable”.

¿Por qué no?

“Te lo voy a decir y soy muy claro. Hay un resentimiento familiar, y es por lo siguiente: A mi no me gusta hacer alarde de las cosas que uno hace. No se si es un error o una virtud, la gente lo podrá juzgar y lo podrá evaluar. Yo nunca dije lo que nos costaba movernos y conseguir para hacer esto. Vecinos amigos nos ayudaban, que hay que viajar a Santiago, que hay que ir un día completo a comprar los regalos, que hay que envolver, que hay que encuestar, que hay que organizar, que hay que contratar, que hay que pagar, que hay que hacer cosas, que hay que atender, que hay que hacer completos, que hay que picar tomate, que hay que comprar bebidas. Entonces cuando empezamos a integrar gente y hacemos eso, nos quedamos callados. Y este año hubo una elección municipal, y yo fui a una candidatura como concejal. Y sin hacer alarde de nada de todo eso, el apoyo que yo recibí fue menos que el que yo esperaba -a pesar que me deja contento la cantidad de gente que me apoyó, porque no es menor sin haber hecho una campaña política-. Confié mucho en el agradecimiento. Hay vecinos que han llegado a nuestra puerta a agradecernos lo que nosotros hacíamos, y a nosotros no nos interesa que nos agradezcan, pero interesa que de repente se den cuanta que esas cosas que yo he estado hablando se pueden multiplicar por dos o por tres”.

“Entonces este año hay un resentimiento familiar y dijimos, “dejemos pasar este año. Retomemos este asunto el próximo año (2009) con tranquilidad, para que se nos pase esto”

Pero ese mismo niño o joven que no tocaba regalo antes, va a experimentar la misma frustración cuando no recibe desde ahora.

“No es eso, es un asunto que lo llevamos adentro. No había ese entusiasmo interno, y es respetable, pero no significa que en el tiempo no lo vamos a seguir haciendo”.

“Es más, y también es una pena que tengo. Cuando yo estuve trabajando solo, que se hablaba que trabajábamos solos, y nadie ofrecía ayuda, porque siempre es más fácil criticar que sumarse. Pasó este periodo, se sumó la nueva alcaldía, y todo el mundo interesado en que se reorganice la Junta de Vecinos, y se tiene que reorganizar, estamos de acuerdo, pero ¿Por qué no dieron la pelea cuando estábamos en periodos conflictivos?”

Y así pasamos a la nueva gestión, de Edgardo Nilo, Presidente de la Junta de Vecinos, entre 1999-2005 y reelecto desde el 2008.

Hay gente que ha visto en usted una actitud de, “ya no está el alcalde con quien me era cómodo trabajar como dirigente vecinal, me retiro”; y ahora, “bueno, ha vuelto este alcalde, me lanzo de nuevo en una candidatura a la junta de vecinos” ¿Cuál es su visión al respecto?

Bueno, lo primero es decir que en términos político partidistas, yo no tengo nada que ver con la tendencia de Lucho Barra (PPD). Con el tenemos una relación de amistad desde hace mucho tiempo, de mucho antes de la coincidencia de estar ambos en nuestros respectivos cargos.

Ahora, sobre lo que tu decías, es verdad, nosotros terminamos bien porque teníamos algo en común: querer tirar pa arriba a la gente, que volvieran a haber pueblos que sean agradables de vivir, que no era posible que llegáramos al año 2000 y todavía nos estábamos limpiando el traste con papel de diario, en un pozo negro. No era posible (Durante el periodo de Luís Barra en la Alcaldía de Malloa y de Edgardo Nilo en la Junta Vecinal, se pusieron casetas sanitarias, con cocina y baños, en gran parte de las casas que no lo tenían, tanto en Panquehue como a la comuna. Hoy ambos han vuelto a sus anteriores cargos, luego de 4 años sin ejercerlos. Nota del Autor).

En su gestión anterior, usted fue reelecto en dos ocasiones. En la última de ellas, la reelección se habría efectuado casi como un plebiscito en una reunión que se habría hecho en la casa de un particular, y solo entre algunos vecinos. Se dice que eso abría sido irregular ¿Cuál es su versión y visión de aquello?

Todas las cosas que se hicieron fueron de acuerdo a los estatutos. Una Junta de Vecinos puede ser reelegida sin necesidad de… ¿Cuánto se llama? …por acuerdo de la asamblea.

Pero convocando a elecciones y si no se presentaran listas se podría reelegir la mesa existente ¿o no?

No, por decisión de la Asamblea. Y eso no se llevó a cabo en un domicilio particular. Fue en una parte donde se llamó a reunión, etc, etc… Y se pide, léelo en los estatutos. Una Junta de Vecinos puede ser reelecta sin necesidad…

¿Y donde fue la reunión?

Siempre las reuniones eran en la escuela. Pero te digo, o sea, y el que nosotros hagamos reuniones, me entiendes tú, son en casas particulares. Yo te digo sinceramente, yo jamás en ningún tipo de dirigencias me va a llevar un interés que no sea el beneficio de la gente. Y si la gente quiere y si la gente no quiere, no quiere. Yo no me estoy muriendo por ser presidente de la junta de vecinos, yo me estoy muriendo porque este pueblo avance.

Nadie se cuida y busca su progreso si no se conoce ni se quiere. En comunas como estás, pequeñas, rurales, pobres, donde muchas veces la gestión inmediatista o asistencialista, las acciones van por asegurar salud, y dar una cobertura de educación donde es más impor-tante que el niño tome desayuno en la escuela a que se eduque con calidad; pero en donde lo cultural no se hace porque se considera lujo, o porque en nuestros pueblo y también entre las autoridades se acostumbró a que lo artístico-cultural se justifica solo cuando va ligado a beneficencia ¿No faltará un trabajo, tal vez un poco más lento, pero más durable a nivel cultural, de agenda cultural, que le de identidad, conocimiento y amor propio a nuestros pueblos y comunidades? ¿Cuál es su reflexión al respecto?

Mira, indudablemente que para cualquier persona que llega a ocupar el cargo más importante de la comuna, la parte cultural es importante, pero cuando tu ves que la urgencia inmediata es la necesidad social, es la pobreza, es las condiciones paupérrimas en que gran parte de nuestros adultos mayores están, entonces, por mucho que tu pienses que la cultura es sumamente vital en nuestra sociedad, por los recursos que te llegan, no te queda otra que invertirlos en la cosa social. ¿Por qué? Porque ese es el problema que hay.

Entonces, ¿cómo se podría llagar a un equilibrio? Yo creo que en todo esto, como te decían en denante, la asam-blea es soberana y tú te debes a la asamblea. La asamblea dice que hay que invertir en algo de salud en vez de la cosa cultural, tú no puedes ir en contra de eso. La asamblea es la que manda, son ellos los que mandan. Y ten la seguridad que si tú pones cualquiera de estos en la balanza, lo que va directamente en beneficio de la persona es lo que va a ganar, porque esa persona necesita ya tener un buen apoyo en salud, necesita ya tener cosas sanitarias. Si piensa tú que hasta hace pocos años para la cosa sanitaria nosotros teníamos que ir a pozos negros. Yo no se si para bien o para mal la gente lo ha olvidado, o lo ha olvidado muy rápido y que no le ha dado la real importancia del punto de vista de la salubridad lo que ese paso (se refiere a poner casetas sanitarias) tuvo. ¡Y ahora es lo más normal!

Entonces son todas esas cosas, al lado de una cosa
cultural…

En la ciudad es distinto porque es un sistema donde están las necesidades urbanas más integradas. El citadino por si consigue todo por conglomerado, por número. Y si tú quieres ir a un concierto, a un museo, etc. Pagas tu entrada y vas. En la sociedad rural hay que luchar más, porque aunque la necesidad social esté justificada, no hay una urgen-cia por atenderla, por número, por beneficiados, ¡por votos, incluso! Hay que organizarse y pelearlo mucho más.

EPÍLOGO

Han pasado dos meses desde el día de la elección. La nueva administración de la Junta Vecinal ha asumido en reunión privada. Aún no se convoca a Asamblea a la comunidad y tampoco se ha hecho rendición de cuenta de la gestión anterior.

Pasó el verano, y la tradicional fiesta panquehüina, el Festival del Tomate, este año ni siquiera se realizó. En la plazoleta campean las latas de cerveza, y la única distrac-ción de la tempo-rada estival fue un carro de venta de papas fritas aposta-do en la esquina principal. Mientras tanto, las drogas blandas ganan te-rreno y de las duras no se tiene certeza.

El pastizal ubicado en mitad de la vereda principal del pueblo fue cortado con rozón por el nuevo propietario del sitio de enfrente (hace solo unas semanas), mientras tanto, los rayados de propaganda del nuevo alcalde aún lucen en muchas paredes en el poblado (en menor medida la de otros candidatos), sin que nadie las borre.

Las personas del pueblo, sin embargo, no parecen ni alegrarse ni ofenderse por estos hechos.

Esperemos este reportaje contribuya a remecer un poco a la comunidad respecto a su propia historia y su futuro.

Ese es el objetivo de estas páginas.

Para leer las notas anexas, pinche sobre los recuadros: