domingo, 22 de noviembre de 2009

Entrevista a Marcial Pedrero Leal y Adolfo Márquez, historiadores: CHILLÁN VIEJO, DESAFÍOS E IDENTIDAD DE UNA CIUDAD ERRANTE


Marcial Pedrero Leal y Adolfo Márquez tienen mucho en común. Ambos son profesores de Historia de Liceos públicos de la provincia, y ambos son, además, historiadores. También los dos están ligados, por sus investigaciones, y en parte también por su propia biografía, a Chillán Viejo. Mientras Pedrero, sin vivir acá, publicó en 2008 una historia de la comuna, “Chillán Viejo, Llave del Reino, Cuna de la Patria”; Márquez, nacido en esta ciudad, pero residente ahora en otra vecina, editó en 2009 “O`Higgins, Héroe Inmutable”, una semblanza del hijo máximo de Chillán Viejo. Ambas obras, por cierto, fueron patrocinadas y financiadas por el municipio chillanvejano.

En esta calidad es que Observatorio Regional ha querido recurrir a ellos para lograr una visión de la histórica Chillán Viejo, actualizando la mirada hasta su presente: patrimonio, desafíos y el desempeño, incluso, de sus más recientes autoridades. Esta es la conversación que sostuvimos con ellos.


Por Jorge Díaz

CIUDAD DE PORFIADOS

¿Cómo podrían definir a Chillán Viejo?

Pedrero (P): El Chillán Viejo que vemos ahora es el Chillán Viejo progresista, moderno, cómodo para sus habitantes, porque yo conocí Chillán Viejo el año 1971, cuando era el patio de atrás de Chillán. Era el Chillán Viejo lleno de calles de tierra, todo abandonado, no había alcantarillado, nada. Entonces he tenido la suerte de verlo desde 1971, el año en que llegué a estudiar a Chillán, hasta ahora, el cambio que se ha producido, y eso indudable que es positivo para la gente.

Márquez M): Hasta antes que volviera a ser comuna, unos 13 o 14 años, más o menos, la única calle pavimentada era la Avenida O’Higgins, y desde entonces se decía que Chillán Viejo era el patio trasero de Chillán, porque la Municipalidad de Chillán no invertía en Chillán Viejo. Cada año, cuando se acercaba el 20 de agosto (fecha en que se conmemora en la ciudad el natalicio de O`Higgins con un desfile y la presencia del Presidente. N del E.), una manito de cal para los árboles de El Tejar para acá, y eso era todo lo que se hacía.

P: Hay una cosa, y en el libro yo lo digo: Los chillanvejános son el resultado de los porfiados. Bueno, yo llegué a conocer mucho de Chillán Viejo, por lo que investigué, y sin ser yo de esta tierra -soy de Lota, de la Provincia de Concepción- he llegado a querer mucho a esta tierra, porque yo miro a los chillanvejános ahora, y veo detrás de ellos a ancestros, a los primeros pobladores que llegaron aquí, el año 1580, todas las dificultades que han tenido, como decía este historiador y sacerdote, Reinaldo Muñoz Olave, que Chillán Viejo se caía y se volvía a levantar, como que estaba predestinado a ser como el ave fénix.

M: Yo lo puse en una crónica por ahí: Chillán, la eterna ciudad errante, se va moviendo.

LOS TERREMOTOS Y EL ORIGEN DEL NOMBRE

P: Yo diría que Chillán Viejo es única en Chile, por esas características. ¡Qué ciudad se ha fundado cuatro veces! ¡Qué ciudad sufrió los embates de la naturaleza, terremotos, y la gente siempre se levantaba! Si es eso lo interesante. Si esta gente perdía a sus familiares, sepultaba a sus familiares, pero decía “ayer nos fue mal, mañana nos irá mejor”.

M: Las crónicas del año 1835, del terremoto del 20 de febrero hablan de que aquí los cimientos se levantaban del suelo, o sea, se levantaban las casas completitas, si aquí no quedó absolutamente nada.

P: Y ahí hay que considerar otra cosa. Las autoridades de Chillán castigaron a la gente que se quedó

M: Al gobierno le resultaba tan caro remover los escombros para reconstruir la ciudad, que por eso deciden comprar un fundo un poco más alejado, que reuniera las características, y hacer allí una ciudad nueva.

¿Así nace Chillán Viejo, y por eso con ese nombre?

P: Así es. Chillán Viejo nace como resultado de una actitud despreciativa, si queremos llamarla así, de Chillán.

M: el 5 de noviembre del año 1835 se funda Chillán

¿Cómo se oficializa? ¿Cómo existe legalmente una ciudad que se llama Chillán Viejo, y que es distinta a Chillán?

P: Hay que considerar que después del año 1835, como la gente de acá no se quiso ir, ordenaron sacar todo el empedrado de las calles. Yo consideré eso humillante, lo consideré una ofensa hacia los habitantes de aquí. El mercado que había aquí se acabó, se cerró. Los conventos también se fueron. Aquí quedó la gente más valiente, digamos.

M: O gente que fue obligada a irse, y después, en forma clandestina, ellos volvían a Chillán Viejo.

P: Claro, y desde entonces empezó el término peyorativo a decir “ah, los del pueblo viejo”. Se hablaba del pueblo viejo, que es como decir “lo peor”. Entonces hubo hombres importantes, como Eduardo Fisher, que él me comunicó en su tiempo que logró, él siendo regidor de Chillán, algunos beneficios para este pueblo, porque nadie se preocupaba de Chillán Viejo. Entonces, ya Chillán Viejo, creo que lo conocemos como tal a principios del siglo XX, cuando es comuna.

M: Claro, el uso cotidiano va creando el nombre hasta que se afianza.

CULTURA, IDENTIDAD Y PATRIMONIO CHILLANVEJANO

Y en términos de identidad, algo vigente hoy ¿Qué distinguiría al chillanvejano?

M: Claro, todavía queda en Chillán Viejo unas casas quinta, por ejemplo, quedan varias todavía, y la costumbre de cultivar la huerta, sus pequeños espacios de hortalizas, flores, el sector de Tomás Yavar al llegar a Baquedano, por ejemplo, todavía hay gente que cultiva tablones de flores, que las llevan al mercado. Eso le da mucha identidad a Chillán Viejo. Y hasta hace 20 años atrás, Las Canoas era el sitio preferido de los vecinos de Chillán para venir a abastecerse de verduras y hortalizas.

El futuro, los peligros y los desafíos de Chillán Viejo ¿Cuáles son? ¿Cómo los ven?

P: Hay que destacar, por lo que yo percibo, que Chillán Viejo no está sufriendo la contaminación tan terrible que existe en Chillán. Eso por un lado. Por otro lado, puede que se termine un poco esa vivencia que tiene la gente de acá, cuando llegue el exceso de consumismo, el exceso de las cosas foráneas.

M: Lo que está sufriendo Chillán Viejo, desde hace un par de años ya, es la división de la propiedad. Porque, la casa de mis abuelos, por ejemplo, era media cuadra, pero ya los viejos murieron, entonces todos los hijos se repartieron y construyeron cercos y ya se acabó la casa quinta que había ahí. Ahora en la casa de los abuelos hay un pasaje para que todos puedan entrar a sus respectivos domicilios.

P: Ahora, otra cosa, que yo de hecho la desconozco, porque no vivo acá, es el nivel de emigración del chillanvejano -Pregunta Marcial Pedrero, mirando a Adolfo Márquez- ¿Hay mucho de emigración, o mucha gente sale pero luego vuelve a Chillán Viejo?

M: Hay harta, harta salida. Yo conozco mucha gente oriunda, compañeros de colegio, por ejemplo, que se fueron, se fueron a distintas ciudades, a Chillán, inclusive, pero siempre están volviendo, siempre vuelven. Tengo en mi misma familia algunos casos. Un tío, que se fue a Santiago, luego a Rengo, pero al cumplir 50, 55 años, toma a su familia y vuelven todos a Chillán Viejo. Otro tío marino, que por su carrera vivió siempre afuera, se acoge a jubilación, y vuelve a Chillán Viejo.

P: Entonces hay algo ahí… -concluye Marcial Pedrero- Yo veo eso. Hay una tranquilidad aquí, a diferencia de Chillán. Aquí no hay un tráfico vehicular de locos, de hecho no hay necesidad de tener tanto semáforo, como allá.

LA ADMINISTRACIÓN POLÍTICA Y LA GESTIÓN CULTURAL

Haciendo un poco de historia contem-poránea regional ¿Cómo consideran que se resolvió el tema de esta nueva comuna? porque cuando se cuenta con una ciudad casi “nueva” con todo por hacer, como ésta, y con muchos recursos, se puede o hacer un daño irreparable al patrimonio, al entorno, al paisaje urbano, o aprovechar la oportunidad y potenciar el acervo, la cultura, las costumbres, la arquitectura y la tradición local.

M: Yo debo confesar que en varios círculos de conversación por ahí, expresé mis dudas sobre la conveniencia de que Chillán Viejo volviera a ser comuna, porque no creía en los políticos, de verdad no creía.

P: Yo también, también dude.

M: Me equivoqué. Julio San Martín, bien o mal su gestión, le dio una pincelada, o más bien un brochazo, con una brocha de cuatro pulgadas, y le cambió la cara a Chillán Viejo. Eso es algo que no podemos negar. En ese sentido, inmejorable lo que hizo el ex alcalde.

P: Claro, yo creo que hubo una buena gestión en cuanto a proyectos. Yo lo veo de la siguiente manera: porque es un dinero que está ahí, pero hay que saberlo administrar, entonces él aprovechó eso, y con una creatividad que yo la encuentro muy valiosa, logró transformar esta tierra, y no la transformó en un sentido negativo, digamos, sino que favorable para la población, porque le dio comodidad.

M: Y lo otro es que hubo intervención por todos los sectores, o sea, aquí no quedó el sector de El Bajo dejado de lado, ni Las Canoas dejado de lado, o sea, hubo una preocupación general. Ahora, como no había nada, una piedra que se pusiera, se notaba.

P: Lo importante es que en Chillán se mantiene lo tradicional, eso es digno de rescatar, se mantiene lo tradicional y eso cualquier turista, cualquier persona que venga de afuera lo va a percibir de inmediato.

Y en lo que va de esta nueva gestión municipal, encabezada por el independiente Felipe Aylwin ¿Cómo se podría evaluar lo que va de su trabajo, considerando las tremendas expectativas que generó en la población?

P: Yo encuentro que es poco tiempo como para evaluarlo. Yo creo que él siguió lo que se planteó en la administración anterior. Ahora, yo veo que don Felipe Aylwin sigue una línea de respeto hacia lo cultural, y eso lo ha demostrado en varias oportunidades, aunque a mí en una oportunidad me dijo él que este año (2009) pretende dedicarse solamente a la parte social, en beneficio de la comunidad, y el próximo año (2010) pretende lo cultural. No podría decir algo más.

M: Yo no tengo mucha más información, pero hasta donde he logrado captar, hoy día el Departamento de Cultura tiene más independencia. Ellos tienen independencia y recursos, y por eso es que han podido hacer varias cositas. Había mucha traba antiguamente. Prácticamente tenía que ser Julio (San Martín, el ex alcalde) el que determinaba si venía determinado grupo, si se gastaba plata en esto o en lo otro. Acá (en la actual administración) tengo entendido que el Departamento de Cultura evalúa un proyecto, e informa que se va a hacer tal cosa, por esto y esto. Ese cambio es bueno y lo he escuchado en la gente también, que la gente viene con ideas, y son acogidos.

Fotos de Jorge Díaz.