miércoles, 30 de septiembre de 2009

Historia del Liceo de Hombres de Rengo. Primera parte: Desde sus antecedentes hasta su creación


“La juventud egresaba de la escuelas públicas -ya escasas para la población que crecía aceleradamente- a las que no ofrecían nuevas alternativas; sino aquellas de incorporación a las faenas agrícolas. Sólo los más pudientes podían encaminar sus pasos hacia la capital para proseguir con sus estudios secundarios”

A La memoria de
Oscar Medina Rojas


Por Simón Yarza
Político, cantante y cronista renguino.
Producción fotográfica de Jorge López
www.okcam.blogspot.com


Sigamos en nuestra hermosa plaza, el recorrido que ya iniciamos en un artículo anterior en esta misma publicación (OR Nº2, febrero 2009), donde revelamos algunas crónicas, anécdotas y “mitos” de nuestro querido Rengo. Sin duda la Plaza de Armas constituye nuestro principal paseo urbano, el que le otorga jerarquía a nuestra ciudad. En su costado sur, tuvieron sus sedes los Batallones Cívicos y “los Movilizados” por los 1880. Por el costado poniente se levantó el Templo Parroquia de Río Claro, luego la Iglesia de Santa Ana, que desde el 15 de agosto de 1997, el Papa Juan Pablo II elevó a Basílica Menor. Los costados norte y oriente, fueron desde sus comienzos, sectores comerciales donde no faltaron las boticas, los “despachos”, hoteles, clubes sociales, carnicerías, pastelerías, relojerías, bancos, librerías, ferreterías y hasta antes del año 30, varios bufetes de abogados.

En el costado sur de la Plaza, que comenzamos a tratar en estas páginas, nacieron los edificios del Cuerpo de Bomberos y el Liceo de Hombres. Del Cuerpo de Bomberos nos referiremos en otra ocasión. El edificio del antiguo liceo está donde nació; pero con otra fórmula de educación. En todo caso ambas instituciones son fundamentales en la historia de nuestro Rengo. Vamos con parte de la centenaria trayectoria del Liceo.

Previamente, y para ubicarnos en el contexto y desarrollo de nuestra ciudad en la época de mediados de 1800, es que precisaremos que el 12 de enero 1846, mediante Decreto Supremo Nº2, se le designó al Departamento de Caupolicán las Subdelegaciones de Rengo, Chanqueahue, El Olivar, Coínco, Guacarhue, Pichidegua, Pencahue, Malloa y Panquehue. Su capital departamental fue siempre Rengo. En 1863 se le agregaron 6 Subdelegaciones. Es así que no sólo el comercio renguino podía sentirse intercomunal, también todas las instituciones públicas ya existentes en esa época. La Estación del Ferrocarril del Sur, inaugurada en 1861, comenzó hacerse estrecha para servir al gran número de viajeros que llegaban y salían de Rengo. Venían desde San Fernando o Pelequén por el sur, como de Requinoa y Rosario por el norte; también llegaban viajeros de los ramales, de tal forma que el atractivo de nuestro Rengo se ampliaba considerablemente.

Todas estas actividades, más la aperturas de algunas calles, construcciones de casas y locales de nuevos comercios, imponían la necesidad de ampliar las inquietudes y satisfacer el ámbito cultural. La juventud egresaba de la escuelas públicas -ya escasas para la población que crecía aceleradamente- a las que no ofrecían nuevas alternativas; sino aquellas de incorporación a las faenas agrícolas. Sólo los más pudientes podían encaminar sus pasos hacia la capital para proseguir con sus estudios secundarios.

Se crean así varias escuelas en la comuna. Ello permite que el Sr. Gobernador del Departamento de Caupolicán, don Maximiliano Urriola y Guzmán, con el fin de mejorar la educación y hacer obligatoria la asistencia a clases de los niños en edad escolar, constituya la “Primera Junta de Instrucción Primaria de Caupolicán”, integrada por destacadas personalidades de la Comuna de Rengo, la que fue presidida por el juez letrado de la época, don Raimundo Silva. Extenso sería hacer un estudio del desarrollo educacional sobre las escuelas de hombres y mujeres que, en el transcurso de aquella época, se crearon en la comuna de Rengo. El hecho es que se acentuaba la ineludible necesidad de un establecimiento educacional de educación secundaria. La matrícula escolar crecía año a año.

Nuestro Rengo había estructurado su propia vida; por ende -como lógica consecuencia- nace un Liceo de Hombres dependiente del Ministerio de Instrucción Pública y de Culto. Al efecto, con fecha 21 de junio de 1878 (a la fecha, hace 131 años). Hay un documento oficial señalando que existía el Liceo de Hombres de Rengo, que expresa lo siguiente: “Exmo Señor: Establecido el Liceo de nuestra ciudad por D.S. de 21 de marzo del presente año, con la misma fecha fue nombrado Teniente Coronel Graduado don Demetrio Gutiérrez, profesor de Historia Antigua, Griega, Romana y de la Edad Media. Desde esa fecha desempeñó dichas clases sin retribución alguna y con notable contracción. No puedo menos que deplorar la separación del departamento del expresado jefe en atención a sus útiles servicios que presta en el Liceo ¡que será bien difícil de encontrar acá quién pueda reemplazarle. Fernando Carlos Vandorsse, Gobernador, al Sr. Intendente de Colchagua.” El liceo funcionaba en aquella época en el “Camino de Rengo” (de Prat), casi frente donde está ubicada hoy la Escuela Luis Galdames” anteriormente Escuela de Hombres Nº1 de Caupolicán. El Decreto Supremo de 04 de marzo de 1885 (a la fecha hace 124 años) es el cual se reconoce como punto de partida oficial del Liceo de Hombres.

El Liceo inicia sus clases en 1885 siendo Presidente de la República don Domingo Santa María; Ministro de Instrucción Pública y de Culto, don Ignacio Vergara; Gobernador del Dpto. de Caupolicán, don Reinaldo Castro; Primer Alcalde de la Comuna, don José Bisquert Ramírez, y Rector del Liceo, don Alfredo Gardemia Reyes.

El Liceo siguió funcionando en el mismo local de su nacimiento, en calle de Prat, hasta el año 1886; luego se trasladó a una casa alrededor de cincuenta metros hacia el sur de su primitiva ubicación.

Al poco tiempo nuevamente debió trasladarse por la falta de salas para los cursos que debían agregarse. Siguiendo en el mismo sector se trasladó a un inmueble que al parecer era de don Alberto Escobar. Esta casa ofrecía satisfacer los requerimientos para su funcionamiento. En esos tiempos del liceo había crecido y ofrecía desde Preparatoria, a cargo del profesor don José Tomás Valencia Chamoret, contratado para estos fines con fecha 17 de julio de 1887 con una renta anual de 600 pesos. Además se habían ampliado los cursos de Humanidades al 3er Año (hoy equivale a Primero Medio). La población escolar subía de los 100 alumnos.

Lamentablemente ocurría un problema insoluble, especialmente en épocas de invierno o primavera, cual era los frecuentes desbordes del canal Población que inundaban al establecimiento y el sector en general, obligaba al ausentismo de profesores y alumnado. El rector puso en conocimiento de ésta emergencia a las autoridades. En la emergencia, el Rector Interino, profesor de Matemáticas don Eugenio Fuentes, ofreció un inmueble en arriendo para el Liceo. Las autoridades educacionales instruyeron al gobernador “para que suscriba el contrato al Sr. Fuentes en la suma de $1500 anuales”. Durante su funcionamiento en esa ubicación nace la Biblioteca del Liceo.

Por aquella época las autoridades tenían clara conciencia del real problema que afectaba al primer establecimiento de educación secundaria de Rengo. La Ilustre Municipalidad en Sesión Extraordinaria de 06 de julio de 1888 (a la fecha hace 121 años) presidida por el Alcalde don Tristán Gálvez Palma, ratificó el acuerdo del municipio anterior, mediante el cual se cedía al Fisco el terreno necesario para la construcción de un edificio para el Liceo: “ya sea con frente a la Plaza de Armas o a 100 metros de distancia”.

Estimamos interesante recordar que ante el estallido de la revolución de 1891, casi la totalidad del profesorado del establecimiento educacional era adicto al Gobierno Balmacedista, lo que trajo por consecuencia que la Junta de Gobierno triunfante en la revolución dejara en interinato a todo el personal docente (Boletín Oficial de la Junta de Gobierno, pág. 500). Los profesores afectados con esta medida fueron los señores Ramón Infante, Rafael Cruz Díaz; el Prebistero Nicanor Letelier, Prudencio Álvarez, José Tomás Valencia (abuelo del fallecido alcalde Doctor Rienzi Valencia G), Eugenio Fuentes, etc.

El Liceo funcionó en esta casa de calle Prat “(Nº 129) hasta el año 1889. El año 1900 se encuentra funcionando en casa de don Manuel A. Cea y de doña María del C. Díaz, ubicada en calle Carlos Condell frente a calle Manuel Portales”.

La Municipalidad, como se dijo anteriormente, cedió un terreno que estaba a cargo de la Dirección del Liceo. Es el sitio donde se construyó el actual edificio al costado sur de la plaza. En aquella época este predio era un huerto de frutales pero que, en todo caso, se utilizaba en la realización de las clases de gimnasia.

Este predio estaba en poder de la Dirección del Liceo desde el 04 de enero 1893, pero por ciertas razones largas de explicar se encontraba de hecho en posesión de particulares. Además, trámites butocráticos y también la falta de fondos fueron postergando en el tiempo la construcción del edificio hasta que en 1911, se inició la construcción del Liceo de Hombres de Rengo. La propuesta pública para su construcción se la adjudico don Roberto Vergara, cuyo valor ascendió a $123.992,90 (Ciento veintitrés mil novecientos noventa y dos pesos y noventa centavos).

La recepción del edificio del Liceo se efectuó el 01 de marzo de 1913, como consta en el acta respectiva. Primitivamente en el patio interior existió una hermosa pila de agua que, lamentablemente debió ser retirada alrededor de 1929, porque al fusionarse los Liceos de Hombres con el de Niñas, debió dividirse el extenso patio, y por la adicional circunstancia que esta pila servía para el continuo llevar y traer peces desde las pilas de la Plaza de Armas…

Las instalaciones para el alumbrado del liceo a gas acetileno fueron hechas por el subcontratista don Juan Duprat Jabón. Una vez recibido conforme el edificio, el día 01 de marzo de 1913, el Señor Gobernador hizo entrega oficial al Sr. Rector del Liceo de Hombres de Rengo, don Salustio Calderón.

El 1º de mayo de 1913 se procede a la inauguración del nuevo edificio. El gimnasio del establecimiento, convertido en salón de actos se repleta de autoridades, profesores, alumnado, padres, apoderados y vecinos. En el Salón de Actos se realizó un nutrido programa en el cual se incluyeron los discursos oficiales, coros dirigidos por el profesor de música y canto don Armando Celis Maturana (más tarde diputado por la Provincia), algunas comedias preparadas por el profesor del Preparatorio, don José Tomás Valencia, etc. etc.

Finalizado el acto oficial de inauguración, la Dirección del establecimiento y Cuerpo de Profesores ofrecieron un gran banquete en los “Comedores del Club Social El Colchaguino” (más tarde Hotel Comercial del ciudadano Vasco don Juan Garasa). Allí se brindó el término de una dilatada y ardua gestión que germinó exitosamente bajo el luminoso sol cultural de Rengo, incorporando a la ciudad un establecimiento destinado a ser el recinto donde se aglutinarían y desarrollarían las creaciones, los conocimientos y las experiencias para su proyección hacia la cultura de las generaciones futuras.

En ese banquete estaban representadas todas las actividades de la ciudad que, si bien era el regocijo por haber logrado lo que se creía inalcanzable, surgió una misión que fue aceptada por aclamación: instituir como día oficial del Liceo de Hombres de Rengo el 1º de mayo de cada año (acaso en la intención de la propuesta existía el ánimo de rendir homenaje a los “Mártires de Chicago” cuya imagen encarna el trabajo tesonero y la justicia laboral).

En los actos estuvo presente todo el Cuerpo de Profesores, respaldando a su Rector don Salustio Calderón Contreras, que había asumido el cargo en el año 1903. Allí estaban en consecuencia los señores Luis E. Urbina Flores, profesor del Preparatorio (mas tarde alcalde y regidor de la I. Municipalidad de Rengo y también Gobernador de Dpto. de Caupolicán, capital Rengo, respectivamente). Don Manuel Morales Rojas, Profesor de Dibujo, Trabajos Manuales y Gimnasia (fue el artífice de las brillantes Revistas de Gimnasia que año tras año se presentaron hasta los primeros años de la década del 30; que se desarrollaba con ejercicios de combinación con escalas de la 2a Cia. de Bomberos, logrando hacer altas pirámides que se adornaban con banderolas, imágenes que aún perduran en los recuerdos de antiguos ex alumnos y vecinos de Rengo. Don José Tomás Valecia Chamoret, Profesor de Castellano (venia del antiguo Cuerpo de Profesores, ex Oficial del Batallón de Rengo 1889, ex Oficial del batallón del Liceo 1891, ex Escribiente de la Gobernación 1901); su paso por el Liceo de Hombres de Rengo dejó marcada huella de gratitud y afectos; más tarde un importante grupo cultural de reconocida fama llevó su nombre); don José de la Cruz Ramírez, profesor del Preparatorio; don Rigoberto Vargas, profesor del Preparatorio (fue también Regidor de la comuna); don Tancredo Pinochet Le Brum, profesor de Inglés, don Armando Celis Maturana (más tarde diputado por la provincia); don Bártolome Blanche, profesor de Matemáticas (venia del Liceo de La Serena); el Señor Arturo Vergara Jaña, inspector de castigos, bibliotecario y escribiente; don Joaquín Ahumada Gálvez, abogado, profesor de Castellano; presbítero don Teófilo Durafour, profesor de Religión (cura y vicario de la Parroquia de Rengo); y don Arturo Ramiro Vergara Tifou, profesor de Caligrafía y Dibujo. Este era el cuerpo docente que con gran entusiasmo y alegría escribía una nueva y significativa página en la historia educacional de nuestro Rengo, dándole alimento cultural a esos 280 alumnos con que contaba el establecimiento.

La segunda parte y final de esta crónica continúa en el siguiente edición de Observatorio Regional
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En la imagen, fachada del antiguo Liceo de Hombres de Rengo, frente a la plaza de Armas de la ciudad. Cortesía de Hugo Escobar. Producción fotográfica, Jorge López