miércoles, 30 de septiembre de 2009

Editorial: Un reencuentro, un compromiso


Estimados lectores:

Luego de algunos meses sin aparecer desde nuestra última edición impresa (marzo de 2009) nos volvemos a encontrar, esta vez desde una plataforma digital, ya sea que nos esté leyendo en la pantalla de su computador, o en la versión PDF para descarga y/o auto impresión.

La razón para este lapsus de espera tiene distintas explicaciones las que, por consideración a ustedes, nos obligamos a compartir. Por un lado, luego del intenso trabajo que significó editar 3 números impresos en 5 meses en el marco de un proyecto del Fondo del Libro y la Lectura -de 80 páginas cada uno-, nos dimos un receso hasta junio, cuestión que tuvimos ocasión de comunicarles oportunamente a varios de ustedes durante las actividades de presentación de las revistas. Por otro lado, nos hemos comprometido a mejorar en calidad y cobertura. Para ello hemos hecho las evaluaciones, recibido vuestros comentarios, y por cierto, afinado nuestras estrategias y procesos para así lograr lo que en un minuto nos propusimos ser como medio: un puente, una vitrina, un inquiridor, un analista y un promotor de la cultura, las artes y el desarrollo social, desde nuestra región.

Para conseguir (o acercarnos a) ello, hemos realizado algunas innovaciones: una remozada página web, más versátil y amigable y con mayores recursos; una versión PDF, de nuevo y atractivo diseño (que anticipará las líneas de lo que serán nuestras futuras ediciones impresas) y que esperamos facilite una lectura más amena y fluida, más la pronta inclusión de videos de apoyo a algunos artículos y reportajes (a partir del siguiente número).

Del mismo modo, esperamos que nuestros contenidos sean más diversos, ya sea en cuanto a expresiones, territorio o áreas geográficas, actores y enfoques, sin perder la independencia, la propuesta y el análisis crítico que en definitiva justifica que un medio como este exista. En este sentido el equipo humano que trabaja en nuestra revista también ha crecido, no obstante también otros nobles y valiosos aportes por distintas razones ya no seguirán en esta travesía junto a nosotros. Es el caso de Pablo Vásquez (edición general); Jose Guajardo (co-edición); Jorge Días (edición literaria) y Alex Castro (ilustración). Para todos ellos nuestra enorme gratitud y estima por contribuir a la construcción de este proyecto editorial.

De parte de quienes nos mantenemos a bordo, y los que se han sumado a esta tarea, sepan que está todo nuestro compromiso en seguir constituyéndonos como un medio valioso, aportativo, (y ojalá necesario) en pro del desarrollo integral de nuestra sociedad y comunidades, teniendo como eje la cultura y partiendo nuestra mirada desde la región del Libertador.

No podemos despedirnos sin compartirles una buena noticia, enmendar un error y establecer un compromiso:

En primer lugar, la buena nueva es que a partir de este mes de septiembre Observatorio Regional sumará a su edición de O’Higgins una versión (también digital) en la provincia de Ñuble, Región del Bío-Bío. Esto, con la misma mirada que ya se conoce de nuestra versión en la sexta región, pero adaptándola a los propios intereses, actores, comunidades y temáticas de la tierra de Víctor Jara, Arrau, los Parra, Prat y O’Higgins...

En segundo término, enmendar una falta, que nos aquejó en los números 2 y 3 de nuestra versión impresa. Por un error de proceso de esta dirección, se omitieron las correcciones de nuestro profesional encargado del área, el profesor Jorge López. Las oportunas correcciones aplicadas a los originales por López, no se transfirieron en forma integra a los textos que en definitiva partieron a imprenta, contando los ejemplares que finalmente circularon con algunas involuntarias erratas, que en nada son responsabilidad de nuestro corrector. Estamos seguros que ésta no será la única lección que nos tocará afrontar en nuestro continuo aprendizaje. No obstante, tenemos un compromiso con la excelencia y es por eso que estaremos atentos para captar faltas como las ya señaladas, y superar permanentemente nuestros estándares de calidad formales y editoriales.

Por último, comunicar y hacer explícito nuestro compromiso, el cual ya hemos reiterado antes: como revista de reflexión, análisis, crítica artístico-cultural y reportajes, no sentimos aún la urgencia de aparecer con una periodicidad intensiva (más propia de los medios noticioso-informativos), pero sí ésta debe ser regular. Es por esto que desde que nacimos, hemos definido como periodicidad para estos dos primeros años (estamos ya en el segundo) la aparición de 4 números digitales anuales (circulación trimensual) y 2 impresos (de circulación semestral). Para 2009, gracias a los recursos obtenidos en el Fondo del Libro, ya hemos producido nuestra “cuota” por este año en cuanto a las ediciones impresas, y este, el número que ahora lee, corresponde al tercero del año en formato digital.

Por lo tanto, nos seguiremos reencontrando en estas y otras plataformas… y nos seguiremos, en cada nueva edición, comprometiendo con usted y nuestras comunidades.
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Santuario de Santa Rosa de Lima, en Pelequén. Fotografía de Jorge Díaz