lunes, 13 de abril de 2009

Antecedentes del Sistema de Seguridad Social Portuario


Una Previsión Social de los trabajadores portuarios es un anhelo que se arrastra hace mucho tiempo entre los trabajadores del sector, anhelo que quedó plasmado en la agenda de trabajo que se presentó al gobierno en el año 2005 por la Coordinadora de Trabajadores Portuarios. El modelo, no obstante, podría ser replicado por realidades similares en los términos laborales, como los empleados de la gran minería, o los mismos trabajadores temporeros.
…¡Y se ajusta a la legislación vigente!

Por Coordinadora de Trabajadores Marítimo Portuarios de Chile.

Una alternativa para explorar, en un año con importantes pérdidas en las cotizaciones de los chilenos, y donde la falta de información oportuna y transparente a los usuarios a campeado.

La razón de la existencia de un Sistema de Seguridad Social propio de los trabajadores portuarios es por la naturaleza de su oficio, expuesto a rigurosas condiciones físicas y climáticas, lo que, unido a la eventualidad laboral de buena parte de ellos, genera una situación peligrosa e insegura para sobrellevar una vejez digna, por la menor vida útil que poseen y mas encima a ingresos inconstantes.

El planteamiento inicial fue el poseer una ley propia que regule el sistema de seguridad social portuaria, pudiendo permitir la generación o el retorno a las antiguas Cajas de Previsión, entre otras ideas, anexándose ello a la Reforma Previsional que era empujada por el gobierno. Para eso se propuso iniciar un estudio, con el fin de determinar posibilidades de sistemas previsionales propios, para lo cual el gobierno se comprometía a entregar los datos necesarios para su éxito. Años más tarde el trabajo estaba a medias pues, por un lado, el ímpetu de lograr el nuevo sistema previsional portuario se había diluido entre los cotidianos problemas que vivían los sindicatos y, por otro, el gobierno no había actuado con la celeridad necesaria en el aporte de la información solicitada.

En un nuevo esfuerzo iniciado a mediados del 2006 y con mayor fuerza después del Encuentro Nacional de la Coordinadora en Marzo del 2007 en Lirquén y San Vicente – Talcahuano, se arremete nuevamente en solicitar la información al gobierno, lo cual fue infructuoso dado la incapacidad técnica de poder entregarla, sea por falta de bases de datos o imposibilidades legales. Solo fue posible obtener la información de Directemar sobre la cantidad de trabajadores con tarjeta portuaria vigente y las nombradas mensuales, como una forma de obtener una aproximación de los turnos realizados por cada trabajador y determinar y proyectar imposiciones actuales y futuras.

Hasta ese entonces, con la información obtenida, sólo se podía inferir o establecer supuestos que podían ser poco exactos, aunque suficientes para deducir la factibilidad técnica de algunas propuestas. Eso sí, después de concluido el proceso de reforma previsional el año 2007, se estrecharon las posibilidades de obtener un sistema propio, legislativamente establecido, pero se mantuvo la posibilidad de crear uno ad-hoc a la normativa vigente y a la nueva, sin tener que enfrascarse en largas y engorrosas negociaciones parlamentarias.

Para realizar una planificación acabada, y dada la imposibilidad del gobierno de entregar la información solicitada, se tuvo que construir la propia. Es así como se obtuvo apoyo de la empresa Estudio Ingeniería en Software Ltda. La cual ha construido y mantiene sistemas informáticos en instituciones fiscales, por lo que tenía experiencia en la construcción de bases de datos relacionales para obtener la información con la calidad precisada. Posteriormente a la construcción del software, la base de datos fue poblada con los datos de cada sindicato (en primera instancia de la VIII Región) y se empezaron a obtener los datos exactos para la configuración definitiva de un sistema previsional portuario.

SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL PORTUARIO.

El sistema de seguridad social portuario se ha diseñado buscando 2 puntos principalmente:

· Que el trabajador al jubilar obtenga una pensión no menor al 75% de su ingreso promedio al momento de retirarse.

· Que el trabajador pueda jubilar a una edad anticipada a los 65 años legales, en lo posible hasta 10 años antes.


Ello para sopesar el desgaste físico excesivo del trabajador portuario y poseer una jubilación digna, como mínimo lo propuesto por la OIT (75% del ingreso promedio del trabajador) que con el actual sistema es, en la práctica, imposible de obtener.

Por otro lado, se busca que sea políticamente viable, o sea que su construcción y ejecución no tenga trabas del tipo jurídico ni de estructura legal. Fue así que se diseñó, ocupando como base el sistema previsional chileno vigente y sobre él se le agregó los componentes que le dan las cualidades buscadas para cumplir los 2 puntos buscados en el inicio.

Descripción:

El sistema es en sí una suma de 3 pilares, uno tradicional que es el que ampara la actual ley previsional (D.L 3500 y Ley 20.255 de la Reforma) que alberga el ahorro previsional individual o sistema de AFP, otro que alberga el sistema de ahorro colectivo con repartición (como lo fueron las antiguas cajas) y el 3º es el pilar estatal con sus subsidios materializados a través de la reforma consagrada el actual año.

El primer pilar (AFP) no tiene absolutamente ninguna diferencia con el actual, sólo lo diferencia en que la propiedad de ella es de los mismos Trabajadores y por ende, las utilidades también. Ello sirve para:

· Con las utilidades alimentar una Caja de Ahorro Previsional de características redistributivas y subsidiar el monto previsional de cada trabajador en sus pensiones mensuales al jubilar.

· Que los trabajadores posean el control de sus ahorros previsionales velando que se inviertan, de a cuerdo a la ley, en lo más beneficioso para ellos y no necesariamente para los actuales dueños de las AFPs.

El segundo pilar, corresponde a una caja de ahorro previsional de características redistributivas el cual es alimentado por las utilidades de la AFP y otros aportes ganados por los trabajadores en sus reivindicaciones. Este funcionará subsidiando lo que falta para llegar al monto final que debe poseer el trabajador para jubilar, como mínimo con el 75% de su ingreso promedio e idealmente hasta 10 años antes de lo legal (65 años).

El tercer pilar, corresponde al subsidio fiscal a aquellas pensiones menores a $200.000 que servirá para alivianar la carga de la Caja que auxiliará a las pensiones bajas de cada trabajador.

Ejemplo:

1. Pilar AFP (1º pilar): Un Trabajador con un ingreso mensual de $200.000, tendría una pensión de $93.000 en una AFP tradicional.

2. Pilar Subsidio Fiscal (3º pilar): Con el apoyo estatal podría llegar a $ 130.000 aproximado.

3. Pilar Caja Redistributiva (2º pilar): Con el aporte de la Caja Redistributiva (cuyo funcionamiento es similar a las de las antiguas Cajas de Previsión) se llegaría a $ 150.000 (75% del ingreso promedio) o, dependiendo del monto acumulado en la Caja y de la relación de dependencia (trabajadores activos que imponen / trabajadores pasivos que reciben pensiones), llegar a los $200.000 que ganaba al trabajar y hasta 10 años de gracia para jubilar anticipadamente.

Los Fondos de esta caja serán obtenidos de las Utilidades Netas de la AFP y de otras fuentes anexas. Con ello se logrará el anhelado equilibrio entre las ganancias de las Administradoras y las pensiones de los trabajadores.

El que sea una caja redistributiva equivale a decir que los dineros que aportarán a las pensiones de los pasivos o jubilados serán creados por los activos o trabajadores que están cotizando. Ello es factible siempre que el número de personas trabajando sea mayor a las de las personas pensionadas, en este caso es de una relación 6:4 o, dicho de otra forma, por cada 4 pensionados existen 6 que trabajan y aportan recursos a la Caja.

De esta forma se cumplirían los objetivos de:

· Una pensión mínima del 75% del ingreso promedio de cada trabajador.
· La posibilidad de jubilarse hasta con 10 años de anticipación.
· Rapidez en su realización, por no necesitar la generación de leyes especiales para ello.

Situación Actual:

Una vez hecho el estudio de factibilidad se pasa a la etapa de diseñar y construir la estructura definitiva del Sistema Previsional. Para ello se ha contactado con especialistas en el tema como son el equipo del Centro Nacional de Desarrollo Alternativo (CENDA), con don Manuel Riesco a la cabeza y un equipo de abogados que han estado trabajando en una propuesta de la generación de una AFP Estatal.

Se espera que este año 2009 se logre generar este sistema en forma definitiva, aunque se sabe que para ello se deberá enfrentar a uno de los más poderosos poderes fácticos del país como son las AFPs, fuente de todo el capital de inversión disponible.

El peligro que ellas pueden ver es que este sistema puede ser útil no sólo a los trabajadores portuarios, sino a todos los trabajadores en general, al redistribuir las utilidades netas de ésta entre los cotizantes y así aumentar las pensiones que el actual sistema previsional chileno otorga. En palabras simples, cualquier trabajador podrá verse tentado a entrar a este nuevo sistema dado que la actual ley lo permite (a nadie se le puede prohibir la salida de una AFP y la entrada a otra) y conseguir que las utilidades del sistema le sean entregadas como aumento de sus pensiones. Ello podría llegar a “molestar” a las actuales AFPs al quitarles clientes y por demostrar que LA ALTERNATIVA al actual modelo previsional es una donde se da una distribución más justa y solidaria de las riquezas por ésta generada.

Es por ello que se debe hacer este proyecto con las personas idóneas y con todo el apoyo moral necesario.

Este modelo no es nuevo, no es más que el modelo europeo adaptado a la realidad legal chilena.
En dicho modelo el principal pilar es el de Caja Redistributiva, apoyada por el ahorro individual y el subsidio estatal. En este modelo, debido a la ley chilena, se invirtieron los papeles, y la Caja Redistributiva pasa a subsidiar al Ahorro Personal.