domingo, 1 de marzo de 2009

Palestina: Antología de una Resistencia

Por
Cristina Oyarzo
Estudiante Pedagogía en Historia y Geografía,
Universidad de Playa Ancha
Diplomada en Cultura Árabe e Islámica, Universidad de Chile

Los procesos políticos, históricos y religiosos de oriente nos parecen lejanos. Las construcciones culturales de los pueblos que van desde Turquía hasta China, pasando por Afganistán, Arabia Saudí, India y Palestina, se transforman en unos pueblos/otros, diferentes del nuestro, del mi mismo, de un mi mismo lleno de miedo, ignorancia y prepotencia. Están cubiertos del velo del etnocentrismo europeizante y en el cotidiano, por la nebulosa que nos imponen (¿aceptamos?) los medios de comunicación oficiales.

Este escenario, tan difuso, tan mitificado, tan alterizado es desde el cual, frecuentemente, intentamos comprender los conflictos de cercano y medio oriente. Entre ellos encontramos al manoseado enfrentamiento israelo-palestino, ícono de la negativa cultural y política árabe ante los intentos de disciplinamiento occidental, capitalista y cristiano. Y aquí, como suele ocurrir en la historia, están presentes no solo los implicados directos en el conflicto, sino también y con mucha profundidad, las potencias políticas y económicas que han definido la historia del siglo XX.

El cuento, que creemos de nunca acabar, parte a
principios del siglo XX, en plena Primera Guerra Mundial, donde la agonía del Imperio Otomano provocaba el hambre colonizador de los dos países dominantes de Europa: Inglaterra y Francia.

En ese entonces, Palestina comprendía una región que abarcaba a los actuales Israel y Jordania; administrada por Siria, ambas pertenecían entonces a los otomanos. Geopolíticamente estratégica para occidente, ya que comunica a los continentes asiático y africano, resultó ser un interesante lugar para implantar sus “protectorados”. Palestina era una región pobre, de pocos habitantes, pero rica en cuanto a diversidad étnica y religiosa, conviviendo en paz Árabes y Hebreos[1]; musulmanes, judíos, católicos, ortodoxos, drusos etc.[2].

La Palestina era y es, para todas las religiones monoteístas[3], la tierra sagrada.

Las razones del conflicto entre árabes y judíos comienzan, precisamente, con la intromisión de las potencias en los asuntos regionales. La Declaración Balfour[4] hecha por Inglaterra en 1917, que hace la promesa de la formación de Hogar Nacional Judío[5], otorga legitimidad al movimiento sionista[6] para comenzar su política de colonización territorial y limpieza étnica, la que se irá haciendo más y más agresiva con el tiempo. En 1922 el Mandato de la Liga de las Naciones deja a Inglaterra como administrador de Palestina. Esto permite la masiva inmigración de judíos, que antes de esta declaración ocupaban menos del 3% de la tierra Palestina.

Tras la Segunda Guerra Mundial, y con la creciente influencia de Estados Unidos en el área y el poder que tenia en éste país el movimiento sionista, las Naciones Unidas particionan Palestina, en 1947, entregando a Israel el 55% de la tierra.

En 1948 Israel proclama su independencia, sin declarar sus fronteras fijas, comenzando así la segunda gran oleada de inmigración masiva de judíos, principalmente refugiados de guerra. En este contexto y en palabras de Daniel García, la guerra vino sola[7]. Las múltiples hostilidades de los sionistas hacen que miles de árabes tengan que huir de su territorio contándose medio millón de refugiados hacia 1949.

La ONU resuelve que los refugiados palestinos deben volver a sus territorios e Israel se niega arbitrariamente, haciendo caso omiso, de ahora y en delante, de las resoluciones de la ONU y la opinión de la comunidad internacional.

Además del respaldo norteamericano, esta impunidad se entiende por la habilidad del proyecto sionista para utilizar muy bien las simpatías y solidaridad de las que le dotó el Holocausto: La culpa europea cierra así sus ojos mientras los intereses del imperio predominan.

De eso hasta ahora, los enfrentamientos han sido permanentes, con pequeños periodos de paz en donde las tensiones se acumulan producto de la ocupación, las presiones y las violaciones a los derechos humanos más básicos del pueblo palestino. Así, estallan crisis donde la población palestina se organiza para conseguir su independencia y poner fin al proyecto colonizador… el que hoy, claramente, podemos señalar tiene alcances de genocidio[8].

Con el apoyo estadounidense, Israel comienza incursiones militares cada vez más agresivas, que siguen extendiendo sus fronteras (aún no declaradas). En 1967 Israel ya había invadido Cisjordania y la Franja de Gaza.

DE IMPERIALISMOS

Hasta aquí, la historia de Palestina parece clara: un siglo de guerras con su “vecino” el Estado de Israel.

Lo mas importante para tratar de entender esta larga guerra es que no implica solamente a los países que se encuentran en conflicto, sino, a toda la región y principalmente a las potencias europeas y estadounidense durante el transcurso del siglo XX. Es uno de los conflictos más representativos del intervencionismo de las potencias mundiales. Se hace evidente así la política sistemática de dominación de regiones y zonas que son del interés de éstas.

Desde la perspectiva de la economía, con la apertura del canal de Suez y la imprescindible necesidad del control de suministros de petróleo, el colonialismo de Inglaterra y Francia primero, y el neocolonialismo norteamericano después, pueden distinguirse claramente.

En este escenario, el rol que juega Israel es el de ser el puente de control de occidente sobre el cercano y medio oriente. Esto explica la importante ayuda norteamericana a este país, tanto en recursos económicos, militares y diplomáticos. De hecho, la mayoria de las veces que la ONU ha condenado la política de ocupación israelí, es Estados Unidos quien se ha atrevido, prepotentemente, a vetarlas. Un ejemplo de ello es el bloqueo que este país ha hecho de la declaración del Consejo de Seguridad de la ONU de cese inmediato del fuego en Gaza[9], del 5 de enero de 2009.

Israel, ante la impavidez de la comunidad internacional, ha procedido a la ocupación militar de los últimos despojos de la Palestina histórica, y para ello ha utilizado desde bombardeos, incursión terrestre, ataques de la marina y combate cuerpo a cuerpo, entre otros. Todo en contra de Hamás, un grupo político que ha sido elegido democráticamente en las últimas elecciones y que utiliza tácticas de guerrilla como legítima defensa ante la ocupación. Las armas de Hamás son cohetes de fabricación casera, incomparables a la alta tecnología militar israelí, el segundo ejército más importante del mundo.

Volviendo a Palestina, la última fase de esta guerra deja, hasta la primera semana de enero de 2009, alrededor de 700 muertos palestinos y según el director de operaciones del Comité Internacional de la Cruz Roja, Pierre Krähenbühl, “la crisis humanitaria es mayúscula … el sufrimiento de la población resulta insostenible”[10]. Teniendo en cuenta que las vidas humanas tienen el mismo valor, ante la ética y el derecho, es un completo absurdo que las muertes de israelíes hasta la misma fecha sean sólo de 6 militares[11]. ¿Cuánta es la proporción de muertos palestinos por cada muerto israelí? Una comparación brutal, pero necesaria para la comprensión. Aún más absurda es la declaración de un soldado israelí que dice que "Cuando sospechamos que hay un miliciano en una casa, disparamos un misil, después dos proyectiles de artillería y luego la excavadora derriba las paredes"[12]. Creo que ante esto, no es necesario decir más.

RESISTENCIAS

Como resulta frecuente, existe una gran distancia entre la labor ejercida por los poderes políticos y las opiniones y posturas específicas de la sociedad civil. Así, aunque la diplomacia y las instituciones internacionales generadas para el arbitrio de los conflictos han sido un absoluto fracaso, las protestas contra la invasión israelí a Palestina se producen en diversos países, incluyendo el mismo Israel, donde una manifestación contra la guerra en Tel Aviv reunió a más de 10.000 personas[13].

De hecho, incluso la International Jewish Anti-Zionist que agrupa a los judíos no sionistas ha publicado una carta abierta a la comunidad del mundo donde manifiesta que “su compromiso es el desmantelamiento del apartheid israelí, el retorno de los refu-giados palestinos y el fin de la colonización israelí de la Palestina histórica”[14].

Como podemos ver, a pesar de la cons-tante repetición me-diática de conceptos políticamente mani-pulados como el de “guerra contra el terrorismo” o la su-puesta legitimidad de “defensa” de Israel, existe una amplia red de organizaciones y ciudadanos que cues-tionan el intento de control de discurso por parte de los dueños de los medios de comunicación oficiales y esto, sin duda, es un elemento a tener en cuenta.

La tarea hoy es adoptar todas las medidas a nuestro alcance para generar la resistencia ante el absurdo normalizado y cotidiano, manifestar una actitud y prácticas de protesta y, lo más importante, no cerrar los ojos. No permitir que el velo con que se nos cubre el rostro, no solo a mujeres, sino también a hombres, niñas y niños nos inmovilice y adoptar, de este modo, una actitud crítica ante nosotros mismos, la cultura en que nos educamos y la prepotencia (con) que se nos enseña. Ya es hora de que la sospecha nos permita constituirnos como sujetos menos ingenuos, más dueños de nosotros mismos y de lo que hacemos.

___________
[1] Ambos pueblos de origen semítico. Esto hace mención a categorías étnico lingüísticas, no religiosas.
[2] Éstos últimos son grupos religiosos, todos con el factor común de tener una ideología basada en el monoteísmo.
[3] Judaísmo, Cristianismo, Islam.
[4] Para más antecedentes sobre la declaración Balfour revisar: http://www.artehistoria.jcyl.es/granbat/contextos/9015.htm
[5] Abdel-Kader, A. R., Historia del Conflicto Judeo-Árabe, Editorial Futuro, Buenos Aires, Argentina, 1962, Pág. 34.
[6] Movimiento político e ideológico que busca la creación de un Estado judío. Difiere del Judaísmo en cuanto éste último es un movimiento religioso, que no necesariamente considera la opción de un Estado.
[7]García, Daniel, Palestina, Historia de un Conflicto,
En. http://www.mundoarabe.org/conflicto_en_palestina.htm#_ftnref10
[8] Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivos de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad. En: www.rae.es
[9] Estados Unidos bloquea pedido de Naciones Unidas de cese del fuego en Gaza,
En: http://www.democracynow.org/es/2009/1/5/titulares#2
[10] Carrizo Couto, Rodrigo, Ginebra, En:
http://www.elpais.com/articulo/internacional/crisis/humanitaria/mayuscula/elpepuint/20090107elpepiint_3/Tes [11] J.M.M, Jerusalén, Los bombardeos paran tres horas,
En: http://www.elpais.com/articulo/internacional/bombardeos/paran/horas/elpepiint/20090108elpepiint_6/Tes [12] Ibíd.
[13]Continúan protestas internacionales contra Israel,
En: http://www.democracynow.org/es/2009/1/5/titulares#5
[14] International Jewish Anti-Zionist Network, En: http://www.webislam.com/?idt=11906