domingo, 1 de marzo de 2009

Palabra e imagen: La POESÍA VISUAL de PaViTo




La unión de dos tipos distintos de manifestaciones artísticas, como en cualquier otro caso de alianza, sugiere que cada una de las partes aporte con lo mejor que sabe hacer. Por lo que una coalición entre poesía e imagen, obliga a las palabras a poner sobre la mesa su facilidad de decir mil cosas a la vez, de penetrar más allá de lo que se puede descifrar, de darle belleza a las cosas que parecieran no tenerla. La imagen, en cambio, debe ceder su capacidad de magnetismo, ese don que tiene de atraer a los desinteresados, de ser puerta de entrada, de darle un parámetro a lo que posteriormente hemos de imaginar. La unión sugiere, además, la posibilidad de darle a ambas partes la opción de ser protagonista, de llevar los hilos cuando el equilibrio se hace imposible, sin abandonar la humildad y la rectitud de los líderes perfectos. Ambas partes deben ser capaces de plantear puntos disímiles a partir de un mismo tema, aún cuando separados, parezcan ser una misma cosa.

Así, unir palabra e imagen, pareciera ser un desafío inabordable, pero en la práctica, sólo requiere de un autor con la disposición de darle a sus creaciones la posibilidad de procrear.

Si bien es posible encontrar en la historia inicios o indicios de poesía visual a través de los tiempos, de reunir jeroglíficos hablados o, sin ir tan lejos, calendarios con siluetas enamoradas bajo un texto romántico y puestas de soles inamovibles, es en el futuro donde se encuentran los mayores desafíos, a partir de la escasez de lectura del cual el tiempo gusta de ser coartada, poniéndose al servicio de las más increíbles excusas y facilitando la entrada con fin de permanencia, a tipos de entretención más adecuados a las exigencias actuales.

Sin embargo, la poesía visual no es de ningún modo una nueva forma de expresión artística. Una tendencia, moda o un plan de marketing que permita un nuevo auge de las artes tradicionales. Es un complemento, una posibilidad de volver la atención a los inicios, a las artes individuales, sacando provecho de la flexibilidad de lo creado, de su envidiable particularidad de adaptarse a las más diversas condiciones, salir de las hojas ya amarillentas, para recitar los contenidos que lo conforman frente a cualquier tipo de público, sin pudor, sin cansancio ni resentimientos. Con la mayor sensibilidad posible, pero abierto a todo tipo de reacciones.

Las artes vuelven a tomarse los lugares que alguna vez fueron de su propiedad, con una generosidad a toda prueba, ejemplar a vista de sus creadores. La poesía yace colgada en las paredes, como la imagen ha de hacer de los libros su morada, sabiendo que el mayor beneficiado con ello no es más que el hombre mismo, y su imperiosa necesidad de alimentarse de sus percepciones más internas. Invitando al creador a carecer de la envidia como requisito, de la exigencia constante de ser valorados como corresponde.

El arte vuelve a ceder y se entrega a la comodidad del hombre de estos tiempos, pero con la satisfacción, de a pesar de todo, seguir formando parte de su entorno y de su estilo de vida.

PaViTo

POESÍA VISUAL, Exposición Itinerante. 16 cuadros de 50 x 75 cms. Poesía, fotografía, fotomontaje.
Textos: PaViTo; Fotografía: Alonso Salazar y Carolina Parraguez;
Fotomontaje: Alonso Salazar; Diseño: Alex Acuña