domingo, 1 de marzo de 2009

Cierre de la Universidad de Valparaíso, Campus Rengo: La Decepción de un Proyecto Universitario Frustrado

El sueño de una Universidad Pública en la Región de O`Higgins tiene un nuevo episodio de proyectos fallidos y sueños frustrados.

Tras dos años de estar funcionando provisoriamente en lo que fue un antiguo colegio, el traslado de los estudiantes de la Universidad de Valparaíso - sede Rengo al flamante Campus que se construía al costado de la Carretera 5 Sur, no solo no se hizo, sino que el proyecto fue abortado de cuajo por la endeudada Universidad.

Mientras tanto, las deudas contraídas en la construcción, la propiedad del terreno y una gran cantidad de detalles legales aún no se resuelven entre la Intendencia Regional y la Casa de Estudios, y lo que queda es un puñado de alumnos que entre sentimientos de decepción y desconfianza, esperan este año retomar sus estudios, ya no cerca de sus casas y sus familias, sino en otras sedes de la misma Universidad.

Entrevistas y Fotos por
Jorge Díaz Arroyo,
Profesor.

Jerson Figueroa:
“Esto no Parecía Universidad, Parecía una Escuela, un Dos por Uno… Aquí los Alumnos Venían a Clases y se Iban Para la Casa”

Jerson Figueroa es estudiante de diseño y Presidente de su carrera. Como tal, conformó la Federación de Estudiantes del Campus Rengo de la Universidad de Valparaíso que le cupo velar y negociar los acuerdos de indemnización luego que la Casa de Estudios decidiera cerrar la sede.

Oriundo de Talcahuano, llegó a estudiar a la sede de la Valparaíso en la ciudad de Rengo “porque mi hermana vive aquí”, cuenta. “Además -agrega- como todo adolescente, aburrido de la propia casa, quería buscar otros rumbos. Se dio la oportunidad en Rengo, se daba la carrera que me gustaba, tenía familiares acá, así que no iba a estar solo”.

¿Cómo fue tu actitud inicial de estudiar en Rengo, cuando esta era una sede nueva? ¿Hubo prejuicios por ese lado al no ser esta una “Casa Central”?

Yo no sabía muy bien a lo que venía. Es más, yo cuando llegué acá a Rengo y vine a matricularme en enero me dijeron que la Universidad estaba en la Avenida Bisquert. Bueno, yo buscaba por Av. Bisquert y no la encontraba, entonces la confundí con Viña Misiones que está al lado (risas). Y fue un cuento que a varios le pasó.

Jerson Figueroa, Presidente de la Carrera de Diseño, le tocó negociar las compensaciones para que los estudiantes pudieran continuar sus estudios en la U.V. Pero ya entré, me matriculé, me vendieron el cuento que a mediados de año nos íbamos a cambiar al edificio nuevo. Esto fue el 2007. Me mostraron las imágenes del edificio. Me la compré como se la compraron todos.

¿Te mostraron animaciones o fotografías reales?

Al principio me mostraron fotografías y ya a mediados de año me mostraron un video que era un render (animación), como un viaje virtual por dentro del edificio… y era todo muy bonito, todo color de rosas. Claro, y como ingenuo un poco me creí el cuento y me dediqué a esperar, hasta que un día, hace poco, en el mes de septiembre de 2008 vino un tipo de Valparaíso, un tipo de la nueva administración, porque la antigua se había desmoronado, habían echado al Rector, habían echado a los directivos, y ahora se estaba conformando una nueva mesa de trabajo, y este tipo venía a darnos la mala noticia que el campus se cerraba.

¿Había algunos rumores de antes de que el campus pudiera cerrarse?

Hasta ese momento siempre nos tenían el cuento de que “nos cambiamos en mayo”. Llegaba mayo, no pasaba nada, “ya, nos vamos a cambiar en julio”. Las explicaciones típicas era que la obra no estaba terminada. Hasta que yo creo se aburrieron, nosotros también estábamos aburridos, nos citaron acá solo el día antes y llegaron y, bueno, ese día estábamos todos como
asustados. Sabíamos que había una noticia, pero no sabíamos si era “ya cabros, se cambian” o “esto muere”.

Estábamos en la incertidumbre.

Ya en la reunión el tipo nos dijo que la Universidad no estaba en condiciones de mantener el campus. Y todas las caras largas. Bueno, estábamos un poco “calientes”, decíamos cosas, y nos respondían otras cosas enojados. Una cierta pelea en la reunión.

Pero ya con la cabeza más fría, y el pasar de los días nos fuimos dando cuenta que en realidad la U no tenía para mantener este campus. Que había una crisis a nivel de Uni-versidad, ya no a nivel de campus. La Universidad está centralizando todas sus co-sas y no tienen plata.

En 2008 los estudiantes del la sede realizaron movilizaciones -como tomas y una huelga de hambre- para llamar la atención de la opinión pública y las autoridades. Durante su funcionamiento la Universidad utilizó las dependencias de un antiguo colegio renguino en Avenida Bisquert.¿Cómo afecta esto los proyec-tos de vida, al menos los de me-diano plazo? Porque una cosa es estudiar donde uno vive, por el ahorro que eso implica y todo, y otra cosa es cambiarse a otra ciudad, cubrir comida, hospedaje, alimentación...

Bueno, aquí hay varios compañeros, me incluyo, que teníamos un proyecto de vida aquí en la región. La región estaba virgen en cuanto al servicio que nosotros ofrecemos, y así las demás carreras, entonces había buenas posibilidades de surgir, había buenos accesos de trabajo, una buena cartera y había que aprovecharla… y es lamentable que por una situación económica de la Universidad se nos haya quitado ese derecho y se nos haya enviado al montón. Allá vamos a ser unos alumnos más, y acá era una suerte… nosotros acá estábamos beneficiados en hartos puntos: en el ámbito académico, ya que los profesores que nosotros teníamos, no son los mismos que hay en la Casa Central, y eran buenos profesores, las clases eran personalizadas, porque éramos veinte alumnos, si uno tenía dudas el profesor las explicaba. Ahora vamos a llegar a Valparaíso y vamos a ser 100.

La carrera de diseño requiere de buenos software, buenos equipos ¿Contaban acá con todo esto?

Nosotros necesitábamos laboratorios. A nosotros nos imparten alrededor de 11 laboratorios, de los cuales teníamos uno funcionando a medias, que era el laboratorio de madera, y teníamos las herramientas guardadas en un cuartucho y ese era todo el labo-ratorio. En Valparaíso están todos los labora-torios inter-conectados.

¿Pero, así todo, siempre era mejor estudiar acá?

Claro, siempre y cuando se nos implementaran todos los equipos y recursos necesarios. Estamos pagando lo mismo, tenemos que tener lo mismo.

¿Ingresan vía PSU, tienen acceso al Fondo Solidario?

Sí, PSU, Fondo Solidario y Crédito con Aval del Estado.

¿Los trámites de postulación, apelaciones, asistente social se hacían desde acá?

Si, hay un Asistente Social que está a media jornada, y que bueno, aquí hay muchos que no la encuentran bien capacitada para lo que hace, era bien complicado ese tema.

¿Cómo eran las relaciones con el Administrador de la Sede?

Durante todo el periodo las relaciones fueron buenas. Siempre trató de ayudarnos, de ver por nosotros, pero después al final no le compraba mucho, porque también empezó a caer en esto de las mentirillas…

LA NEGOCIACIÓN

¿Ya existían como estudiantes organizados antes que se anunciara el cierre o se organizaron cuando esto estalló?

No, nos organizamos para esto, hace poco, O sea, el año 2007 y a principios de 2008 existía una suerte de federación, pero se peleaba por cosas chicas: se peleaba por una fotocopiadora, no se, porque nos ampliaran las salas, cosas más chicas, que se supone que eran por mientras. Pero ya cuando salió esta noticia a flote yo recién había asumido la presidencia, había habido un cambio de presidente en la carrera y bueno, me tocó asumir la crisis, pero asumí no más poh, y traté de hacerlo lo mejor posible.

Ahora, desde el punto de vista del dirigente, fue súper complicado el tema, a partir de septiembre que vinieron los personajes.

Ellos vinieron a dar la noticia, y a proponer una mesa para darnos a nosotros una, en cierto modo, indemnización.

A partir de eso se hicieron reuniones con esta mesa de trabajo, hubo reuniones a las que no se llegó a nada.

Nos dimos cuenta que nosotros como estudiantes caíamos en el error de invitar a gente que no estaba 100% metida en el tema, ya sean senadores, etc.

Está claro que la Universidad tiene un problema con el gobierno regional, por el tema de la deuda y todo ese cuento, que a nosotros no nos compete. Nosotros caíamos en el error de invitar a representantes del gobierno regional, y al final terminaban peleando entre ellos, y nosotros quedábamos en nada.

¿Representantes del gobierno regional y también senadores?

Claro, y también venían a medias, estaban un rato en la reunión, después se iban, volvían a entrar, hablaban por teléfono… entonces, cero aporte. Senadores y Diputados.

¿De Alianza y Concertación?

No, de Concertación. Pero de todas formas ellos, el Diputado Sule, el nos ayudó, fuimos al Congreso, con una reunión con él en el Congreso y hablamos con la Diputada Tohá, que era la Presidenta de la comisión de Educación. Conversamos con ella, le planteamos el problema, pero la verdad es que ellos no tenían mucho que ver porque el problema era con la Universidad, que era la que tenía que darnos a nosotros una oferta de indemnización.

Raya para la suma, ¿con que te quedas de esta experiencia?

Yo como dirigente me la jugué para que esto siguiera, para que se implementara el campus en Rengo, no muriera. No se pudo. Y así como me la jugué por ese motivo, también lo hice porque yo y mis compañeros nos fuéramos con los mejores beneficios, para seguir allá la carrera, ya que acá teníamos un nivel de gasto que era bajo, en Valparaíso no va a ser lo mismo, entonces había que compensar eso.

Aprendí mucho, aprendí a negociar. Me sirvió harto para mi carrera profesional.

Como ves el futuro de una universidad Regional. Con tu experiencia, ¿crees que es posible?

Esto tenía proyección de cifras azules a ocho años, y llevábamos tres.

Ahora, por lo que hemos conversado con el intendente, el dice que no va a cometer el error dos veces, el va a traer una universidad que se va a quedar, que le va a dar frutos a la región, y que va a traer las carreras que la región necesita y todo ese cuento. Por ese lado, el edificio va a seguir ocupándose como una universidad. Para el año 2010 está programado

Mientras estuviste estudiando en esta sede, ¿Sentiste que estabas en una Universidad?
Poco, esto no parecía Universidad, parecía una escuela, un dos por uno, no parecía Universidad. Aquí no hay vida universitaria, aquí los alumnos vienen a clases y después se van para la casa.


Javiera Arancibia:
“Para mi Todo fue un engaño y un Juego Político”

Javiera Arancibia, Estudiante de Administración Pública, habla con resentimiento, con pena, con frustración y rabia contenida por lo que considera un juego político y un engaño. Y tiene claro el argumento para justificar cada uno de estos apelativos.

“Un juego político, porque primero se concesiona, se licita la Universidad, después se gana en un periodo en donde en la Municipalidad está Renovación Nacional, y el Alcalde pierde, sale y llega la Concertación. Entonces se deja de lado la Universidad, porque no era un proyecto de los alcaldes de ese periodo, no era de la Concertación, y se aplaza todo. Este proyecto se ganó en 1997. Estamos en el 2008 y todavía nadie es dueño de la sede. Por eso es un juego político”.

“Después la idea de captar alumnos, captar, captar, captar, y no ver si era rentable a largo plazo. Según yo, si era un proyecto rentable, pero no hubo interés por la Universidad en hacer que funcionara. Fue abrir, abrir sedes, y después se cierran y fue un juego, fue jugar con la gente. Fue un engaño”.

¿Cómo fue que quedaste estudiando en el campus Rengo de la Universidad de Valparaíso?

No fue decisión mía quedarme acá. Fue recibir el puntaje, quedarme aquí o quedarme en Rancagua, a un instituto. Y además que se supone que mi familia creía en el proyecto. Está en Rengo, está cerca: te ahorrai de pagar pensión, tení de todo en la casa y de partida fue como obligado y dije “ya, me voy a quedar acá, total después convalido ramos y me voy”. Y esa era la idea. De hecho, el año pasado hice mis papeles para convalidarlos, cambiarme a la Universidad a la Chile, y las opciones estaban, pero solo a partir del segundo año.

Pero uno se va encariñando igual con la Universidad, se encariña con compañeros y así como que no se pierde la esperanza que “ya, puede que el próximo año la entreguen (la sede)”. De partida uno llega y te dicen “ya, mira, en dos meses más se van para allá”, después en tres meses y así te van aplazando, hasta que llegó un momento en que no, poh, colapsó.

¿Qué crees que hubiese significado haber hecho el cambio de sede?

Es que yo creo que igual llegar como a un campus grande te motiva. Además que si nos íbamos para allá se supone que iban a llegar otras carreras, entonces iba a ser vida universitaria. A mi me decían, “pero pucha, que más querís si tení una pizarra con un profesor”, pero yo no quiero eso, porque para mi la Universidad no es eso. Yo quiero recreación, quiero carrete, quiero gente, no se poh, actividades recreativas, no se, quiero tomar clases en arte. Yo no tengo esa opción. Es mi carrera. Yo llego, está la pizarra y eso es todo. Entonces igual… yo estaba pagando lo mismo que en otras partes.

Tu carrera tiene mucho que ver con lo público, con las políticas públicas (estudia Administración Pública), y has sido testigo y protagonista de una cosa que ha sido gestionada justamente por estos canales. ¿Con qué sabor de boca quedas respecto a lo público? ¿A la gestión pública?

A mi me da miedo, porque en lo público, la Universidad está súper mal parada, y al momento de yo pedir trabajo, “Ah, la Universidad de Valparaíso, la que está en quiebra, la que en el ámbito público es una basura”, porque todo eso pasa por una mala administración y yo voy a trabajar en eso. Lo otro, yo tengo una práctica el próximo año y me da miedo enfrentarme al campo laboral. Voy a tener competencia con la USACH, la Chile y yo no me siento preparada. Siento que perdí mi tiempo, que lo que se es tan poco, que en un instituto podría haber sacado más provecho. Por ejemplo, yo ahora último tenía profesores que no venían a hacer clases

¿Piensas que pudo ser viable el proyecto en otras condiciones?

Yo creo que todo parte por la iniciativa de la Universidad. Hacer publicidad. Aquí la gente de Rengo no tenía idea que estaba la Universidad en Rengo. Faltó publicidad, ¡faltaron ganas de abrir el campus!

Yo siento que en el colegio antes tenía más exigencia que acá, tenía más ramos, tenía más vida, tenía compañeros, tenía recreación.

El Futuro Y Las Expectativas
EL ACUERDO.

El Documento de Finalización de Conflicto contempla los siguientes puntos, los que deberán firmarse como acuerdos individuales entre cada estudiante y la Universidad de Valparaíso:

1 Se acuerda una rebaja en las cuotas de arancel de octubre, noviembre y diciembre de 2008 (pago de familia, o sea, lo que no estaba sujeto a créditos ni becas y que era lo que cada alumnos efectivamente pagaba a la Universidad cada mes.)
2 Se acuerda un programa de repactación especial para los alumnos que no han pagado agosto y septiembre (y también a los que no han pagado el primer semestre)
3 Se ofrece una beca de alimentación de 26 mil pesos (son los tickets que da Junaeb) para todos los estudiantes, por lo que queda de carrera.
4 Se acuerda la beca de alojamiento de $80.000 mensuales para lo que queda de carrera. Por el primer mes del 2009 es doble, para cubrir el mes de garantía.
5 Se acuerda una media beca de alimentación (que se supone que es para comer los fines de semana. En realidad la Universidad les entrega el monto en dinero y ellos ven que hacen con ello).
6 Se acuerda que todos los beneficios propuestos se mantendrán por todo lo que dure (quede) de la carrera, más un año de gracia.
7 Se acuerda mantener los beneficios actuales
8 Se acuerda realizar todas las gestiones para que en enero ya estén todos matriculados en las respectivas sedes a las que se trasladen, ya sea Santiago o Valparaíso.
9 Se acuerda el descuento del 30% del pago de familia por toda la extensión de la carrera para los que pagan sobre $10.000. Para los que pagan menos de $10.000 se les rebajará el 100%.Se acuerda que la diferencia de ese 30% de descuento del pago de familia se puede cubrir con el crédito que da la Universidad, el crédito UV.

Javiera es escéptica con lo que viene al menos con lo que puede esperar de la Universidad de Valparaíso:

“Ahora hablan de una negociación, hablan de plata, que la beca de alimentos, y no tienen plata para pagarle a profesores, ¡¿Cómo nos van a pagar a nosotros?! Y ¡en qué Universidad se da que le paguen a los alumnos!”

“Por ejemplo, esto mismo en la Universidad les pasó en Melipilla, que lo cerraron, firmaron un acuerdo y después igual los estudiantes perdieron no más poh”.

“Respecto al acuerdo, yo creo que el primer mes lo van a cumplir, el segundo, pero nosotros no vamos a estar uno o dos meses en la U”.

Jerson: “Nosotros igual tomamos el ejemplo de Melipilla. Ellos hicieron una negociación, firmaron un papelito y después se fueron, sin notario, sin nada. No hubo nada, o sea, fue un parche. Nosotros estamos tomamos todas las medidas para que esto no sea un dedo metido en la boca más”.

¿Qué dicen las familias ahora, con este desenlace?

Javiera: “Sobre lo que pasó, bueno, en la familia decepción, porque yo nunca creí en el proyecto, siempre lo vi como “a huevo” pero mis papás creían, y da pena, porque jugaron con años de estudio, que yo pude haber estado en otra Universidad, entonces jugaron con nosotros”.

“Yo creo que ahora todo es responsabilidad mía. Me la tengo que jugar. En materia, yo creo que estamos súper mal, yo me siento súper mal. Pero va en mi no más”.

Jerson: “Mi familia está súper bajoneada, voy a llegar a una ciudad que ellos no conocen, voy a llegar a un mundo que no conocen, voy a gastar plata, bueno, es muy complicado para ellos. Igual les he hecho entender que conozco Valparaíso en cierta forma, pero tanto como conocer como es la vida allá no la conozco. Pero igual es un proceso que un estudiante tiene que vivir. Tiene que conocer otros lugares, tiene que llegar a desenvolverse solo. Que le sirve a uno también”.

Claro, es la escuela paralela…

Javiera: “Hay que “aperrar” no más. Igual es distinto, porque en mi caso yo tengo la opción de irme y si no me fui a lo mejor fue por puntaje, porque en la Chile pedían mucho, la USACH es más matemática, pero ahora tengo la opción de irme. Pero yo tengo compañeros que no tienen la plata y que no van a poder estudiar, y no estudian no más, porque todo este papeleo que va allegar plata es muy fantasioso y uno puede seguir en la fantasía y dice “ya puede que llegue la plata y si me voy a ir”, y hay gente que no si no llega la plata y ¿cómo arrienda, cómo vive, cómo come, cómo viaja?.