viernes, 14 de noviembre de 2008

Inoperancia en la Protección de los Derechos del Niño(a).


Por
Jose Luís Guajardo Valencia
Profesor de Historia y Geografía

Hace ya algunos meses, dirigí una carta al Servicio Nacional de Menores (Sename) y a los periódicos El Rancagüino y Diario VI Región, ambos de circulación regional. Al cabo de unos días una colega me informó -refiriéndose más a una especie de pseudo-estrellato por aparecer escribiendo en un matutino, que al fondo de la cuestión sobre la que escribía- que mi denuncia sobre una situación de abandono, maltrato o riesgo infantil había sido publicada.

En la misiva denunciaba la realidad de tres niñitas menores de 10 años que deambulan “limosneando” en el centro de San Fernando, cuestión que Carabineros sabía y toleraba. Que “todos” los Carabineros de la primera comisaría lo sabían. Me enteré de ello cuando llamé al 133 ante la flagrancia y me hicieron esperar como una hora, por lo que decidí ir al cuartel en donde alabaron mis buenas intenciones pero me sugirieron que no servía de nada entrometerse porque al rato las chiquillas volverían a estar donde unas horas antes las habían sacado. Motivado por esta dejación más que anecdótica decidí escribir y denunciarlo a la opinión pública, no sin antes recordar aquellos versos sublimes:

“Duerme tranquila,
niña inocente,
sin preocuparte del bandolero,
que por tu sueño dulce y sonriente
vela tu amante Carabinero.”

Este hecho me hizo suponer que a quienes implícita y explícitamente estaba dirigido el mensaje les provocaría observar con mayor preocupación este hecho. Resulta que no fue así.
Semanas después, cuando estaba en el segundo piso del bar “La Chingana” -que era un hervidero de hombres borrachos, pero el único local al cual pude entrar para ver el clásico entre la Universidad de Chile y Colo Colo (16 de Diciembre de 2007)-, entraron las tres menores "pidiendo moneditas" de mesón en mesón. Cuando las vi pensé en la frase ocupada por la encargada de la Oficina para los Asuntos de la Familia de la Primera Comisaría de San Fernando el 12 de Noviembre de 2007: “Si es que estuviésemos hablando de abuso sexual, ahí salto como araña”. Como dato al margen, añado que la asistente estaba embarazada, condición que en su inconsciente materno quizá haya motivado tan alentadoras palabras.

Cuando oí y procesé aquella firme determinación le sugerí a contrapelo que este era un tema de “pro-actividad” y que, en primer lugar, no se sabe a simple vista si han sido abusadas o no y que, en caso de no ser así, deberían tomarse medidas de seguimiento e intervención en virtud del riesgo en que se encuentran. Finalizó nuestra entrevista, yo con un papel que decía 133 y con la misión de llamar a ese número en caso de toparme nuevamente con aquellas pobres criaturas.

Casi todas las semanas las veo y cada vez pienso en la posibilidad de aceptarlo como parte de la “normalidad” de una ciudad ajena y lenta en lo que respecta a este tipo de situaciones ya latamente discutidas con la pirotecnia mediática que mucho habla y poco hace.

Quién suscribe sólo espera, que en caso de ocurrir alguna desgracia, todos los organismos vivos – o muertos- de San Fernando asuman la responsabilidad que les cabe, puesto que fueron informados oportunamente de un hecho a todas luces urgente. Sepan, además, que de no ocurrirles nada “visible” en el corto plazo, la situación de calle en que se encuentran si se hará visible en un futuro que nadie querría para sus hijos.

Reproduzco a continuación la carta que envié a dos periódicos regionales el 11 de Noviembre del 2007.

“Señor Director, manifiesto a través de la presente mi profunda desazón ante el ejercicio de los principios legales que protegen a los menores. Resulta que en la ciudad de San Fernando, hace ya un largo tiempo, tres niñas (todas visiblemente menores de 10 años) piden dinero en las afueras del supermercado Santa Isabel, todo ello a vista y paciencia de los trabajadores del local y de los incómodos transeúntes.

"Extrañado ante esta "normalidad" llamo a Carabineros y la sorpresa fue mayor cuando me enteré que todos los carabineros de la unidad "sabían" también de este hecho. Pregunté entonces el por qué de la aceptación de esta anormalidad y las razones de los uniformados fueron muy tajantes: intervenir no sirve de nada; que los tribunales -si yo no decidía concurrir a todas las formalidades eternas de una denuncia sobre maltrato infantil- los dejarían pronto en libertad; que ellos, no perderían el tiempo en intervenir.

"Gracias a las explicaciones y alcances ejemplares del oficial -quién incluso resalto mi nobleza- concluí con tristeza: ningún organismo encargado de proteger los derechos de los niños tenía potestad para hacerse parte ante un hecho flagrante de vulneración de sus derechos.
Mi preocupación frente a esta realidad es mayúscula, consideremos que esas niñas no sólo pueden estar siendo "mandadas a pedir" si no que corren el imaginable riesgo de ser tentadas a subirse a un vehículo por unas monedas o por alguna golosina. Mi pregunta es muy criteriosa: ¿quién seria responsable? Y la respuesta a esa formulación seria evidente: nadie.

"El carabinero, conocedor por 14 años de estos fenómenos sociales, esbozó el destino de aquellas inocentes muchachas: de pedir se pasa al robo menor, de ahí a las drogas o a la prostitución, posteriormente a algún penal carcelario. Llénese entonces por sentencia espuria un prontuario delictual, protéjase entonces la sociedad por un par o lustro de años de aquella cizaña cuando tras las rejas perfeccione en silencio su frustración social. Ese seria su calvinista "destino". Mis preguntas continúan: ¿acaso no existen en nuestro país instituciones que protejan los derechos del niño? Proteger es proteger ¡Es el "acto" de hacerlo!

"Mis disculpas si me he salido del tono estrictamente formal, mis disculpas si es que no manejo los recovecos sofistas de las leyes. Vaya mi preocupación solamente.

"Afectuosamente,
José Luís Guajardo Valencia”
Fotografía de Jorge Díaz.

1 comentario:

Anónimo dijo...

PUCHA ..MM Q LATA LO DE LAS NIÑAS... PERO LO MAS FOME DE TODO ..NO TEMOS AYUDA DE NADIe!!!